Ansiedad social

Kampmann, Emmelkamp y Morina (2016). La exposición simbólica mediante imaginación ha sido poco interesante en este ámbito, no es así el caso de la utilización de la realidad virtual aplicada a al ansiedad social donde está ofreciendo resultados exitosos.

Los tratamientos de exposición diseñados para reducir la ansiedad social establecen la confrontación de los pacientes con las situaciones temidas, bien mediante imaginación (estrategia que ha generado poco interés en este ámbito), bien mediante la confrontación con situaciones en vivo. La exposición simbólica mediante imaginación ha sido poco interesante en este ámbito, no es así el caso de la utilización de la realidad virtual aplicada a al ansiedad social donde está ofreciendo resultados exitosos.

Los ejercicios de exposición en vivo pueden ser realizados en el ámbito controlado de la consulta, mediante exposición simulada, o bien plantearse con situaciones sociales reales que deben afrontarse entre sesiones, y suele estar precedida de un proceso de jerarquización de las situaciones ansiógenas, para comenzar con aquellas que producen niveles más bajos de malestar. En general, las técnicas de exposición suelen asociarse a técnicas de reestructuración cognitiva, dada la importancia de los elementos cognitivos de la ansiedad social (p.ej. miedo a la evaluación negativa), y suelen preceder el inicio de la exposición.

La estructura de una sesión de exposición en vivo en la consulta podría tener el siguiente formato:

  1. Revisión de las tareas fuera de sesión, realizadas la semana anterior.
  2. Trabajo de exposición:
    1. Preparación de la exposición:
      • Elegir la situación a exponer y comentar brevemente los detalles de la
        exposición.
      • Suscitar los pensamientos automáticos que origina esa situación.
      • Reestructurar con el paciente uno o dos pensamientos automáticos.
      • El paciente desarrolla una respuesta racional para esos pensamientos.
      • El paciente establece con ayuda del terapeuta metas conductuales no
        perfeccionistas.
    2. Completar un role-playing de aproximadamente 10 minutos:
      • Valorar la ansiedad subjetiva cada cierto tiempo (p.ej. cada 2′).
      • Monitorizar la consecución de las metas conductuales establecidas.
    3. Revisar los resultados y el proceso de la exposición:
      • Revisar si se obtuvieron las metas conductuales.
      • Discutir hasta qué punto fue útil la respuesta racional elegida para los
        pensamientos automáticos.
      • Discutir pensamientos automáticos nuevos o no esperados.
      • Proporcionar feedback de la ejecución.
      • Poner en un gráfico e interpretar los cambios en la ansiedad subjetiva.
      • Preguntar al paciente qué ha aprendido de la exposición.
  3. Asignación de tareas entre sesiones:
    1. Plantear exposiciones en vivo relacionadas con el role-playing realizado
      con reestructuración cognitiva.
    2. Ofrecer otras indicaciones o pautar tareas que resulten oportunas.

El objetivo de este tipo de sesiones es coordinar el trabajo de reestructuración cognitiva y la exposición. El terapeuta debe recoger los pensamientos automáticos que suscita la situación de exposición, eligiendo uno o dos pensamientos que el paciente debe reestructurar. El terapeuta ayuda al paciente a establecer dos o tres objetivos que sean asequibles en relación con lo que le gustaría alcanzar (p.ej. hacer tres preguntas durante la interacción, dar un opinión). Durante la exposición, el terapeuta debe preguntar al paciente por los niveles de ansiedad cada cierto tiempo. El terapeuta apoyará al paciente para que éste supere sus tendencias evitadoras.

La fase de revisión incluye la discusión sobre si los objetivos han sido alcanzados y sobre la utilidad de la respuesta racional y la identificación de pensamientos automáticos nuevos o inesperados. El terapeuta debe incidir en los logros. Es importante no abrumar al paciente con listados de cosas que no hizo o no logró durante la exposición. La elección de las situaciones de exposición para la semana es uno de los aspectos más importantes de la sesión, pues el paciente deberá poner en práctica por sí mismo la escena entrenada en la consulta.

Referencias

  • Díaz García, et al. Manual De Técnicas y Terapias Cognitivo Conductuales. Desclée De Brouwer : Universidad Nacional De Educación a Distancia, 2017.

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