Aplicaciones de la meditación con mindfulness

Programas que se basan en la práctica formal de mindfulnessTerapias que integran mindfulness y aceptación dentro de sus componentes
Programa de Reducción de Estrés Basado en Mindfulness (Mindfulness Based Strees Reduction – MBRS) de Kabat-Zinn (1990).
Programa de Terapia Cognitiva Basado en Mindfulness (Mindfulness-Based Cognitive Therapy -MBCT) de Segal, Wíllians y Teasdale (2002).
Programa Basado en Mindfulness para la Prevención de Recaídas (Mindfulness Based Relapse Prevention – MBRP) de Marlatt (2005).
Terapia Dialéctica Conductual (Dialectical Behavior Therapy – DBT) de Linehan (1993a y1993b).
Terapia de Aceptación y Compromiso (Acceptance and Commitment Therapy ACT) de Hayes, Stroshai y Wilson (1999).
Terapia de Conducta Basada en la Aceptación (Acceptance Based Behavior Therapy – ABBT) de Roemer y Orsillo (2002, 2005 y 2007).

Entre los programas que se basan en la práctica formal de mindfulness destacan:

  • Programa de Reducción de Estrés Basado en Mindfulness (Mindfulness Based Strees Reduction – MBRS) de Kabat-Zinn (1990).
  • Programa de Terapia Cognitiva Basado en Mindfulness (Mindfulness-Based Cognitive Therapy -MBCT) de Segal, Wíllians y Teasdale (2002).
  • Programa Basado en Mindfulness para la Prevención de Recaídas (Mindfulness Based Relapse Prevention – MBRP) de Marlatt (2005).


Por otra parte, entre las terapias que integran mindfulness y aceptación dentro de sus componentes encontramos:

  • Terapia Dialéctica Conductual (Dialectical Behavior Therapy – DBT) de Linehan (1993a y1993b).
  • Terapia de Aceptación y Compromiso (Acceptance and Commitment Therapy ACT) de Hayes, Stroshai y Wilson (1999).
  • Terapia de Conducta Basada en la Aceptación (Acceptance Based Behavior Therapy – ABBT) de Roemer y Orsillo (2002, 2005 y 2007).

Programa de Reducción de Estrés Basado en Mindfulness

La figura más relevante del empleo de mindfulness en occidente es la John Kabat-Zinn, pionero en el uso médico de la meditación mediante conciencia plena. Este autor parte de la base de que las reacciones al estrés suceden de forma automática y propone la respuesta al estrés como alternativa saludable a la reacción al estrés. En la respuesta al estrés, se produce la conciencia de lo que ocurre mientras el suceso estresante se va desarrollando, esta respuesta produce un cambio interno que puede reducir la fuerza de la reacción al estrés y el efecto dañino que tiene en las personas. Desde esta perspectiva, la meta que se persigue es incrementar la conciencia del paciente acerca de la experiencia presente momento a momento sin enjuiciarla para así poder responder al estrés.

Estructura del Programa (MBSR)

El programa se concibe como un enfoque psicoeducacional y se estructura en ocho sesiones semanales de dos horas y media de duración, reuniendo alrededor de 30 participantes. El programa está basado en instrucciones formales guiadas de mindfulness, yoga o movimientos corporales atentos, además de un periodo diario de entre 45 y 60 minutos de práctica de meditación y conciencia de la vida cotidiana, diferenciando entre la práctica de la meditación formal y la práctica informal de mindfulness.

  • Como meditación formal se considera el tiempo que se dedica diariamente a la práctica de uno de los métodos enseñados en el curso. Los participantes deben de comprometerse a practicarla 45 minutos cada día.
  • La práctica informal consiste en traer mindfulness a las diferentes situaciones de la vida cotidiana. A los participantes se les anima a parar y prestar atención con sinceridad y sin juicio dondequiera que se encuentren.
Técnicas del

Las técnicas que se emplean en el MBSR son las siguientes.

  • Autoexploración corporal (body scan).
  • Meditación mindfulness o vipassana, en posición sentada o bien caminando.
  • Estiramientos y posturas de Hatha Yoga.
  • Atención a la vida cotidiana.
  • Ejercicio de comer una uva pasa con atención plena.
Autoexploración corporal (body scan)

La autoexploración corporal es una técnica que se realiza acostándose boca arriba y haciendo que la mente recorra las diferentes partes del cuerpo. Según Kabat-Zinn es muy adecuada para desarrollar la concentración y la flexibilidad de la atención. Se practica de forma intensiva durante las cuatro primeras semanas del programa y, junto con la conciencia de la respiración, proporciona las bases de todas las demás técnicas de meditación que se trabajan posteriormente. Es la primera de las técnicas para desarrollar la concentración, la calma y la
atención plena. Las primeras dos semanas los pacientes la practican al menos una vez al día durante seis días a la semana. En las dos semanas siguientes la llevan a cabo cada dos días alternándola con ejercicios de yoga. Kabat-Zinn recomienda mantenerse abierto y receptivo, respirando y cruzando las zonas de mayor intensidad para seguir con la atención centrada en las siguientes partes corporales. La actitud fundamental que se sugiere es la de aceptar y no forzar dejando que el cuerpo vaya reaccionando de manera natural en cada momento.

Meditación mindfulness

Esta meditación (posición sentada) constituye el núcleo de la meditación formal. Se recomienda adoptar una postura erecta en la que el cuello y la espalda se encuentren en la misma línea vertical para que la respiración fluya con mayor facilidad. Las instrucciones son muy sencillas, consisten en observar cómo la respiración entra y sale y cuando la atención se distrae, con suavidad se la devuelve a la respiración. No se tiene en cuenta qué fue lo que ha distraído la atención y si esto ocurre muchas veces otras tantas se vuelve a centrarla en la respiración de forma que supone un entrenamiento de la mente a reaccionar menos y a estabilizarse más. Al realizar esta práctica suelen surgir pensamientos de todo tipo especialmente en momentos de situaciones vitales estresantes que han de observarse y volver inmediatamente a la respiración, independientemente del contenido que tengan. Es importante hacer hincapié en que se trata de apartarlos y no de suprimirlos. Esta práctica se presenta en la segunda sesión y los pacientes la realizan como ejercicio entre sesiones, una vez al día durante la segunda semana además de los 45 minutos de exploración corporal.

También se puede hacer caminando. La Meditación mindfulness caminando supone concentrarse en las sensaciones que se producen en los pies o piernas, sintiendo el movimiento de todo el cuerpo al caminar. Se recomienda comenzar con la intención de hacerlo durante un periodo de tiempo concreto, en un lugar en el que se pueda andar lentamente de un extremo a otro. Para mantener la atención plena una buena idea es concentrarse todo el rato en un solo elemento integrante de la acción de caminar, si, por ejemplo, se eligen los pies es importante no cambiar el foco a otras partes. Se opta por un paso que potencie la capacidad de concentración, suele ser más lento que el paso habitual. No se trata de ir a ninguna parte sino de estar presente en cada paso. Posteriormente se puede cambiar el ritmo. Una vez que se ha practicado caminar con atención plena como ejercicio formal se puede practicar en muchas otras ocasiones en las que se dan desplazamientos, por ejemplo cuando se va de compras, o simplemente nos dirigimos a cualquier sitio.

Estiramientos y posturas de Hatha Yoga
Kabat-Zinn (1985). Señala que para las personas con problemas de salud es importante que trabajen en los estiramientos hasta los límites, pues en general cuando algo no va bien en alguna parte del cuerpo la tendencia es a no hacer uso de ella (aplicando la regla todo-nada), este mecanismo de protección puede parecer razonable, pero lo cierto es que a partir de los estiramientos se disuelve la tensión y se observa que se puede llegar más allá.

El Hatha Yoga realizado con atención plena constituye la tercera técnica más importante de meditación que se emplea en el programa. Se basa en ejercicios de estiramiento y fortificación que se realizan con gran lentitud y teniendo conciencia en cada momento de la respiración y de las sensaciones que se producen al colocar el cuerpo en las distintas posturas. La práctica del Yoga debe realizarse con la misma actitud que la meditación sentada y la exploración corporal, sin esforzarse. Cuando se realizan los estiramientos se aprende a trabajar hasta los límites, manteniendo la conciencia del momento presente y mostrando paciencia. Se trata de no someter el cuerpo a exigencias, pero sí de llevarlo lo más lejos que pueda ir. La regla básica es que cada persona en esta práctica se responsabilice de la lectura de las señales que le envía su cuerpo, respetando sus mensajes.

Atención plena en la vida cotidiana

Se recomienda prestar atención a cada momento de la vida cotidiana y a cada acción que se realiza. Se puede vivir con conciencia fregar los platos, limpiar la casa, trabajar con el ordenador, acariciar el perro, estar molesto, etc. En el momento que prestamos atención plena a lo que hacemos nos situamos exclusivamente en el presente, incluso tomando conciencia de pensamientos emociones y sentimientos que a lo largo de la práctica continuada se acallan y dejan espacio para la serenidad y la armonía. No se trata de pretender eliminar los estados molestos sino de entrar en contacto con ellos aceptándolos, sin valorarlos y desvinculándonos de la corriente de pensamiento que pueda haberse iniciado.

Ejercicio de comer una uva pasa con atención plena
Brantley (2010). señala varias razones con respecto a la importancia de este ejercicio. En primer lugar, se demuestra que la conciencia plena es una cualidad que poseemos todos, en segundo lugar, en general, los participantes se sienten divertidos y se sienten más vivos después de una comida consciente, y por último, es una manera de empezar a practicar el método de la conciencia plena desde la propia experiencia de algo tan sencillo y cotidiano como el comer.

Este ejercicio se plantea en la primera sesión y ofrece a los participantes un ejemplo de una manera nueva de relacionarse con una experiencia común y cotidiana, a través de ella se descubre que comer una uva pasa con atención plena revela muchas cosas inesperadas.

Coja en su mano cuatro o cinco pasas. Siéntase cómodamente y mírelas, como si nunca hubiera visto lo que tiene en la mano. Trate de utilizar todos los sentidos, mire las pasas.
Deje que la curiosidad le invada, y deseche cualquier narración o valoración de su mente sobre lo que está haciendo. Sólo concentre su atención en las pasas y obsérvelas. Seleccione una pasa de las que tiene en su mano y sujétela entre tus dedos. Note el contacto con sus dedos. Dele la vuelta y obsérvela más de cerca. Póngala contra la luz y preste atención a ver si la luz la atraviesa o no. Tómese tiempo, no tenga prisa y atienda a cualquier movimiento mental que le aparte de la pasa, no se sumerja tampoco en una historia sobre la pasa o cualquier otro tema. Si su mente se aleja o se centra en otra cosa, no se fuerce, simplemente vuelva a concentrarte en la pasa, poco a poco.

Coloque la pasa cerca de su oído y frótela con sus dedos. ¿Oye algo o no? Pruebe con el otro oído. Fricciónela con distinta intensidad ¿emite la pasa algún sonido? Esté atento a cualquier pensamiento o juicio de tu mente, con paciencia deje que se disuelvan, y vuelva a atender a la pasa. Tómate el tiempo que necesites y note si siente urgencia y prisa en la práctica. Advierta la impaciencia o frustración, y acéptelas, volviendo una vez más su atención a la pasa.

Acerque ahora la pasa a su nariz, ¿huele a algo o no? ¿es un olor dulce, suave o apenas huele? ¿Es agradable o desagradable? Concéntrese sólo en el olor, sin perderse en relatos, sin hacer comentarios si le gusta o no.

Lleve la pasa a la boca sin introducirla en ella. Atienda a lo que ocurre en su boca, quizá ya se forma saliva, más en alguna zona concreta, atienda al interior de su boca, si su lengua se mueve o no. Preste atención lo más minuciosamente que pueda.

Tras un tiempo, abre suavemente tus labios, coloca la pasa entre ellos y deje que la pasa se introduzca en su boca. Esté atento a cómo siente la pasa en su boca, si sucede algo más. Deje que la pasa se mueva en su boca antes de masticarla, esté atento a qué sucede y siente. Note si la superficie es lisa rugosa o cómo es. Observe si lo que sucede en su mente son pensamientos, relatos o juicios. Despréndase de ellos y regrese nuevamente a su foco de atención, las sensaciones que se despliegan en su boca con la pasa.

Después de un tiempo empiece a masticar la pasa. Perciba el primer bocado ¿a qué sabe la pasa? ¿Cómo es su sabor: dulce, agrio, terroso, amargo u otra cosa? ¿Cambia el sabor al masticar? Perciba el lugar de la boca donde el sabor es más intenso. Intente estar presente en los cambios que ocurren mientras mastica. Note los detalles sutiles que puede descubrir acerca del sabor de la pasa y de la actividad de masticar. Observe cómo desaparece el sabor y cómo se produce la acción de tragar, note si queda algún sabor una vez que ha masticado y tragado, perciba si en algún rincón de su boca persiste algún sabor anterior. Sea consciente del momento presente y simplemente observe.

Tras un momento dirija su atención a la segunda pasa. Obsérvela y reflexione acerca de lo que hay en la pasa y en cómo se produce. Piense que la pasa es producto de la luz, el agua, la tierra, el calor, la nutrición y el cuidado de la naturaleza y los seres humanos. Piense que formó parte de una viña, se convirtió en uva, fue cosechada y puesta a secar, envasada y transportada hasta la tienda donde la encontraste. Ahora está en tu mano. Pensar en algo así puede ayudarte a ver la conexión entre las cosas circundantes, incluso de algo tan simple como una pasa.

Dirija nuevamente su atención a la segunda pasa, como si nunca hubiese visto algo así. Esté atento por si surge la tendencia a aburrirte o romper el contacto con la pasa porque tu mente cree que lo sabe todo sobre las pasas. Trate de concentrarse al menos tanto como en la anterior Obsérvela, escúchela, huélala, mastíquela, saboréela y tráguela de forma consciente, atendiendo a los detalles de la experiencia de comer esta pasa. ¿Qué le enseña esta experiencia con la segunda pasa?

Después, repita esta práctica con la tercera y la cuarta pasa. Esté atento y presente con cada una de ellas. Note los indicios de impaciencia o aburrimiento, o cualquier forma de
pensamiento o evento mental que le separen de la experiencia directa de cada pasa que comes. Esté atento por si su mente deambula o surgen historias o juicios, tenga paciencia, no pasa nada. No ha cometido un error, es así. Ahora está practicando la conciencia plena, siendo consciente de lo que acontece aquí y ahora, con paciencia y aceptación.
Procedimiento del programa MBSR  (Mindfulness-based cognitive therapy)
Kabat Zinn (2004) resume la práctica por semanas de la manera siguiente:

Semanas 1 y 2. Se práctica la exploración corporal, seis días a la semana, durante 45 minutos diarios. Además práctica de la meditación sentada con conciencia de la respiración 10 minutos diarios
Semanas 3 y 4. Se alterna la exploración corporal y el yoga, con periodos de práctica de 45 minutos, si es posible seis días a la semana. Además, se continúa la meditación sentada con conciencia de la respiración durante 15 o 20 minutos diarios
Semanas 5 y 6. Se practica la meditación sentada durante 30 o 45 minutos al día alternando con yoga. Si no se ha hecho todavía, comienza también la práctica de la meditación mientras caminamos.
Semana 7. La indicación es practicar el método que resulte más agradable durante 45 minutos diarios, solo o combinándolo con otros. Si se han estado utilizando las cintas intentar no emplearlas esta semana.
Semana 8. Volver a utilizar las cintas. Hacer la exploración corporal al menos dos veces durante esta semana. Continuar la meditación sentada y el yoga.

A cada participante se le recibe de forma individual en los días previos. En este encuentro se habla del pasado, de las preocupaciones actuales y de lo que cada uno espera conseguir. Se explica la naturaleza de las clases y se informa de que asistir a las sesiones puede ser estresante, pues la participación requiere un alto grado de compromiso dado que las tareas para casa (de hasta una hora de duración) constituyen un elemento esencial de este programa. La primera sesión tiene el objetivo de llegar a ser más conscientes de la tendencia a funcionar y vivir de una manera automática y se trabaja en el ejercicio de tomar conciencia de las diferentes partes del cuerpo (body sean). Después se introduce la meditación basada en la respiración y también en el cuerpo o en la conciencia de los sonidos. Con independencia del foco de atención elegido se enseña a los participantes a permitir que los pensamientos, sentimientos y sensaciones vayan y vengan, tomando conciencia del modo en que la mente tiende a vincularse a una experiencia juzgándola como positiva o negativa.

Las sesiones posteriores comienzan con la práctica de la exploración corporal o una meditación en postura sedente donde la atención se focaliza en la respiración. En el resto de cada una de las sesiones se mezcla el diálogo, una práctica más profunda, la poesía, historias y ejercicios de consciencia para ayudar a los pacientes a ser más conscientes del momento presente. Es interesante destacar la última sesión, la octava, puesto que en ella se sugieren y especifican actitudes que ayuden a adoptar mindfulness como una forma de vida. Se insiste en la continuidad de las prácticas, tanto formales como informales, en adoptar una actitud distinta, procurando vivir conscientemente cada momento y los instructores suelen decir a los participantes que la octava semana dura el resto de sus vidas.

Evidencia empírica del MBSR

A principios de los años 90, la Clínica de Reducción de Estrés había evaluado la eficacia de su abordaje con pacientes que padecían trastornos de ansiedad y dolor crónico. La mayoría de los participantes experimentaban una reducción duradera de los síntomas físicos y psicológicos así como cambios positivos profundos en la actitud, la conducta y la percepción del yo de los otros y del mundo. Desde entonces, la aplicación del MBSR se ha extendido cada vez más y son numerosos los trabajos que aplican esta intervención en distintos trastornos. Los resultados muestran mejorías prometedoras si bien, en general, los estudios carecen de grupos de control por lo que los resultados no son concluyentes.

En general, desde su creación el MBSR se ha aplicado a un amplio abanico de trastornos, incluyendo enfermedades cardiacas, SIDA, dolor crónico, problemas gastrointestinales vinculados con el estrés, hipertensión, trastornos de sueño, ansiedad y ataques de pánico, etc. En la actualidad la aplicación de este programa está tan generalizada que puede encontrarse como un protocolo de intervención habitual en gran cantidad de hospitales y clínicas en los EEUU, a través de versiones adaptadas para pacientes hospitalizados.

Terapia Cognitiva basada en Mindfulness para la depresión

Teasdale (1988). Hipótesis de activación diferencial, que sugiere que en las personas previamente deprimidas un descenso del estado de ánimo podría ocasionar un cambio cognitivo hacia autoevaluaciones globales y negativas, reactivando patrones de pensamiento disfuncionales.
Nolem-Hoeksema (1991). Estilo de respuesta rumiante, que se refiere al modo en que las personas depresivas se relacionan con su bajo estado de ánimo, rumiando cognitivamente la situación, es decir, pensando reiteradamente en su sensación de malestar, su apatía, su desesperanza, etc. Esta rumiación se debe a una discrepancia entre el estado percibido y el deseado, creando un proceso circular (por no tener lo que se desea y considera bueno y aceptable) que auto-perpetúa la depresión.
Segal, Willians y Teasdale (2002). Consideraron que el abordaje desde la Terapia Cognitiva constituía un enfoque útil pero restrictivo, pues la modificación de los contenidos de los pensamientos no ofrecía ayuda para otra serie de elementos que podrían estar a la base de la recurrencia depresiva.

En 2002, Segal, Williams y Teasdale estructuraron y publicaron el programa de tratamiento denominado Terapia Cognitiva Basada en Mindfulness para la prevención de recaídas en la depresión que actualmente se aplica, combinando elementos del programa de Reducción de Estrés de Kabat-Zinn (1990) con principios de la Terapia Cognitiva clásica con el objetivo de entrenar a los pacientes a desconectarse de los patrones de pensamiento depresógenos e impedir así las recaídas.

La Terapia Cognitiva Basada en Mindfulness para la Depresión surge de la necesidad de responder a la alta prevalencia de las recaídas en este trastorno. Teniendo en cuenta las características de las personas con mayor vulnerabilidad hacia la depresión, se plantearon ofrecer a los pacientes un cambio de perspectiva en cuanto a la relación que establecían con sus emociones y estado de ánimo negativo. Este cambio podría servir al descentramiento, y ayudar a abandonar las pautas rumiativas, constituyendo así una ayuda para prevenir futuras recaídas. Este cambio de perspectiva se define como insight metacognitivo.

Diseñaron una nueva versión de la Terapia Cognitiva para la prevención de recaídas en la depresión en la que se combinaban el abordaje de la conciencia plena y el cognitivo y cuyos beneficios esperables eran:

  1. Facilitar a los pacientes tomar conciencia de en qué momento se encuentran cercanos a experimentar cambios de humor peligrosos.
  2. Debilitar la rumiación cognitiva pues la propia toma de conciencia ocuparía los recursos de procesamiento y no dejaría espacio para la rumiación.
  3. Descentrarse de los patrones más automáticos que los estados de ánimo negativos traen a la mente.

También están incluidos en el MBCT ejercicios del Programa de Reducción de Estrés basado en la Conciencia Plena tales como la exploración corporal llevando la conciencia a cada parte del cuerpo y la meditación en postura sedente con respiración, estiramientos, marcha consciente y yoga. El objetivo de estos ejercicios es facilitar una nueva forma de relación con la propia experiencia

Estructura y procedimiento del programa MBCT

El programa Terapia Cognitiva Basada en Mindfulness (MBCT) ha sufrido algunas modificaciones desde su inicio, el tamaño de los grupos se ha incrementado hasta 15 personas y la duración típica de la sesión ha aumentado de 2 a 2,5 horas, a lo largo de ocho semanas. Los autores señalan la importancia de que los instructores del programa tengan experiencia personal en la práctica de la conciencia plena puesto que se precisa que encarnen desde el interior las actitudes que invitan a cultivar en los participantes.

El Programa MBCT, se constituye en torno a las siguientes metas esenciales:

  • Enseñar a los individuos que han sufrido depresión habilidades que ayuden a prevenir una recaída.
  • Ser cada vez más conscientes de las sensaciones corporales, pensamientos y sentimientos
  • Aceptar conscientemente los pensamientos, sensaciones y sentimientos para poder desarrollar un vínculo diferente de las rutinas automáticas que perpetúan las dificultades.
  • Ayudar a los participantes a escoger la respuesta más hábil ante los pensamientos, sentimientos o sensaciones que se experimenten.

Es importante señalar que aunque el programa trabaja con el modelo ABC para mostrar que diferentes interpretaciones (B) de una misma situación (A), producen diferentes consecuencias (C), el objetivo de las técnicas de terapia cognitiva que se emplean no está dirigido a cambiar pensamientos distorsionados, sino a facilitar la comprensión del cliente acerca de la influencia de los pensamientos en los cambios del estado de ánimo y en el mantenimiento del piloto automático. Por último, las tareas que se pautan como trabajo entre sesiones consisten en las
prácticas de meditación formales e informales, similares al programa MBSR y conforman un aspecto rutinario del programa MBCT. Esta práctica se establece desde la primera sesión, dejando siempre tiempo suficiente al final de cada sesión para discutir las actividades que se proponen como tareas para casa hasta la siguiente semana.

Sesión Primera. Abandonando el piloto automático.

Está dirigida a cambiar la manera de funcionar automáticamente (sistema 1), ayudando a los pacientes a que reconozcan este modo de actuar y después a salir intencionalmente de él (sistema 2). Para ello se utilizan ejercicios descritos anteriormente como el de comer conscientemente una uva pasa y la exploración corporal, puesto que según los autores aprender a tener una mayor conciencia del cuerpo será útil para aprender a manejar mejor la emoción.

Segunda Sesión. Enfrentando los obstáculos.

El objetivo es llevar a cabo una serie de actividades para ayudar a la personas a afrontar las barreras con las que se encuentran. Esta barreras suelen consistir en pensar si lo están haciendo bien o mal, la presencia de sensaciones dolorosas, la divagación y los hábitos mentales repetitivos, aburrirse o irritarse durante la práctica etc. La práctica de la exploración corporal permite comentar las dificultades que van surgiendo en el momento, y también las que han surgido en las prácticas formal e informal que se han realizado durante la semana. Se trabaja también la conciencia de eventos agradables y al final de la sesión la meditación sedente con respiración.

Tercera Sesión. Consciencia plena de la respiración.

Esta sesión se centra en la conciencia plena de la respiración, practicando también la caminata consciente y el registro de eventos desagradables. Se insiste en dejar ir cualquier sensación o emoción desagradable y no actuar sobre ella. Un elemento exclusivo de la MBCT es el espacio de tres minutos de respiración para favorecer la toma de conciencia plena durante las situaciones cotidianas perturbadoras.

Cuarta Sesión. Permaneciendo presente.

En esta sesión se trabaja permanecer en el momento presente, explorando las experiencias con indiferencia de forma que se facilite el aprendizaje para responder con plena consciencia, en vez de automáticamente. Se practica la meditación en postura sedente con conciencia de los pensamientos y los sonidos y se pasa un cuestionario de Pensamientos Automáticos de Hollon y Kendal (1980).

Quinta Sesión. Permitir dejar ser.

Esta dedicada a cultivar la posibilidad de establecer una relación diferente con la experiencia no deseada, aceptándola, permitiéndola y dejándola ser. Para ello se dan instrucciones concretas en la meditación sentada tales como decirse a uno mismo «está bien que sea así» o «me voy a permitir sentirlo», etc.

Sexta Sesión. Los pensamientos no son hechos.

El objetivo clave en esta sesión es ayudar a los pacientes a encontrar algún modo de reducir su grado de identificación con lo que están pensando. Se utiliza la posibilidad que ofrece la meditación sedente para prestar atención y observar a los pensamientos como pensamientos y no como hechos, empleando la frase «los pensamientos no son los hechos». A su vez se utilizan metáforas para facilitar la comprensión de este punto.

Séptima Sesión. Cuidando mejor de uno mismo.

El objetivo de esta sesión está centrado en que los pacientes aprendan a emplear la experiencia del día a día para descubrir y cultivar actividades que pudieran utilizarse como herramientas para abordar los periodos en los que el estado de ánimo empeora. Además, se aprende a elaborar un plan de acción para afrontar la amenaza de una recaída.

Octava Sesión. Empleando lo aprendido para afrontar los futuros estados de ánimo.

Al iniciar esta sesión se mira retrospectivamente todo aquello que han aprendido los participantes en sesiones anteriores y se realiza el ejercicio de la exploración corporal para completar la sensación del cierre del círculo. Se procura establecer el mejor modo para que los participantes no abandonen las prácticas que realizan en el programa, aunque se hayan terminado las sesiones, dándose a si mismos una razón para mantenerlas y revisando los planes de acción concretos para prevenir las recaídas.

Evidencias empíricas de MBCT
Teasdale et al. (2000). El MBCT ha mostrado ser efectivo en la prevención de recaídas en pacientes con un historial de más de dos recaídas, en un seguimiento de 60 semanas, en comparación con un grupo de control que recibió el tratamiento habitual.
Cladder-Micus, Vrijsen, Becker, Donders, Spijker y Speckens, 2015; Mann, kyken, O’Mahen, Ukoumunne, Evans y Ford (2016). Ensayos clínicos aleatorizados siguen avalando la eficacia del MBCT para el tratamiento de la depresión resistente y la prevención de recaídas.
Clarke, Mayo-Wilson, Kenny y Pilling (2015). Estos autores compararon MBCT con tratamientos específicos para la depresión bien establecidos y considerados de primera elección (TCC y terapia interpersonal). Su análisis mostró que el porcentaje de reducción del riesgo de recaídas, a 12 meses, para MBCT fue del 21%, casi idéntico al de los pacientes que habían recibido TCC (25%) o terapia interpersonal (22%). En su estudio no hubo ensayos con MBCT que informasen del estado de los pacientes a los 24 meses, no obstante, los efectos preventivos de la TCC sí se mantuvieron al finalizar ese periodo.

La MBCT es recomendada en la actualidad en la guía para la práctica clínica del Instituto Nacional para la Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE, 2009) para la prevención de la depresión recurrente, suponiendo el porcentaje de reducción del riesgo de recaídas entre el 21% y el 50% en función del estudio y del periodo de seguimiento realizado. Se trata, por tanto, de un programa con amplio y reconocido apoyo empírico. Además, los datos sobre su eficiencia indican que la aplicación de esta intervención permite reducir significativamente los costes económicos del tratamiento de la depresión recurrente a corto plazo (dos años).

En los últimos años la investigación de la MBCT se ha orientando también hacia su eficacia en el tratamiento de los síntomas depresivos en general y no solo en recaídas. No obstante, los resultados de su aplicación en episodios agudos de depresión no son concluyentes, como tampoco lo son aquellos que apuntan a que sus resultados son equiparables a la TCC o superiores a la psicoeducación puesto que el tamaño de las muestras de estos estudios no permite identificar diferencias entre tratamientos activos.

Referencias

  • Díaz García, et al. Manual De Técnicas y Terapias Cognitivo Conductuales. Desclée De Brouwer : Universidad Nacional De Educación a Distancia, 2017.

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