BASES NEUROLÓGICAS DE LA LECTURA

Cohen et al. (2000).También es muy importante la zona occipito temporal, responsable del reconocimiento ortográfico de las palabras. A esta área se la conoce como área de la forma visual de las palabras.
Paulesu et al. (2000). Compararon mediante tomografía por emisión de positrones la activación cerebral de estudiantes ingleses e italianos mientras leían palabras y seudopalabras, y comprobaron que los italianos presentaban mayor activación en la circunvolución temporal superior (componente del circuito dorsal), mientras que los ingleses tenían mayor activación en el área de la forma de la palabra (componente del circuito ventral).
Lóbulos occipitales
Lóbulos occipitales

En el poco tiempo que tardamos en leer en voz alta una palabra (unos 500 ms por término medio) y comprenderla (otros 250 ms), realizamos un buen número de operaciones cognitivas: Análisis visual, identificación de las letras, procesamiento fonológico, procesamiento semántico, etc. Se calcula que aproximadamente los primeros 100 ms se destinan al procesamiento visual de la palabra (análisis de los rasgos visuales e identificación de las letras) y los 150 ms siguientes al procesamiento fonológico y semántico. Los 250 ms restantes, hasta completar los 500 ms, se emplean en activar y ejecutar los programas motores para pronunciar las palabras.

lóbulos frontales
Lóbulos frontales

Las primeras zonas cerebrales que se ponen en funcionamiento cuando leemos tienen que ser las áreas visuales, situadas en los lóbulos occipitales. En esas áreas se realizan las primeras operaciones de análisis de los rasgos de las letras para conseguir identificarlas. Las últimas zonas del cerebro que entran en funcionamiento son las zonas motoras en los lóbulos frontales, desde donde se envían las órdenes a los músculos del aparato fonador (laringe, lengua, labios, etc.) para la articulación de los fonemas.

Entre esas dos áreas hay muchas otras, fundamentalmente en el hemisferio izquierdo, que también se ponen en funcionamiento para llevar a cabo el procesamiento fonológico, ortográfico y semántico. Una de las áreas más importantes y donde mayor activación se produce cuando leemos es la zona parieto temporal, que incluye el área de Wernicke y las circunvoluciones angular y supramarginal. En esta área se integra la información visual con la fonológica y donde se realiza la conversión de los grafemas en fonemas para que las palabras puedan ser reconocidas como si se tratase de palabras habladas. También es muy importante la zona occipito temporal, responsable del reconocimiento ortográfico de las palabras.

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Áreas cerebrales implicadas en la lectura.

Otro área importante en el procesamiento lector es la que corresponde a las zonas media e inferior del temporal izquierdo. En esta zona se lleva a cabo el procesamiento semántico de las palabras. Las lesiones en estas zonas producen pérdida de información semántica. Finalmente, la zona que participa en la lectura se encuentra en el lóbulo frontal izquierdo, concretamente en el área de Broca. Aquí se realiza la recodificación fonológica necesaria para la pronunciación. Desde aquí se envían las órdenes al área motora para ejecutar los movimientos encargados de producir el habla.


A medida que los niños van leyendo las palabras una y otra vez terminan formando representaciones ortográficas de esas palabras, por lo que ya no necesitan convertir cada letra en su sonido, sino que pueden leerla de manera global, identificando todas las letras en paralelo, lo que produce una lectura más fluida, aunque esta representación ortográfica no serviría de mucho si no se asociara con su pronunciación y significado. En consecuencia, cuando el niño empieza a leer globalmente las palabras, comienza a desarrollar una nueva vía que conecta el área de la forma de la palabra con su significado en el temporal
medio e inferior. Esta conexión sería suficiente para realizar la lectura comprensiva.

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Sistemas neurales de la lectura: circuitos dorsal y ventral.

Con la lectura léxica se desarrolla esta segunda vía, que se denomina circuito ventral. En los lectores expertos, los dos circuitos participan en el proceso de lectura, si bien el papel de cada uno depende de varios factores. El circuito dorsal tiene gran actividad en los comienzos del aprendizaje de la lectura y, de hecho, en los niños que están aprendiendo a leer es el único que se activa. Se encarga fundamentalmente de procesar las palabras desconocidas y seudopalabras. En realidad, equivale a la vía subléxica en el modelo dual o a la conexión ortografía-fonología en el modelo de triángulo. En cambio, el circuito ventral se activa más cuanto más experto sea el lector y funciona más con las palabras familiares, especialmente las irregulares. Equivale a la vía lexicosemántica en el modelo dual o a la conexión ortografía-semántica en el modelo de triángulo.

Referencias

  • Cuetos Vega, González Álvarez, Vega, and Vega, Manuel De. Psicología Del Lenguaje. 2ª Edición. ed. Madrid: Editorial Médica Panamericana, 2020.
  • PDF Profesor tutor Pedro R. Montoro

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