Componentes de mindfulness

Bishop et al. (2002). Proponen un modelo muy exhaustivo que incluye los siguientes componentes: autorregulación de la atención y orientación hacia las propias experiencias en el momento presente, caracterizada por curiosidad, apertura y aceptación.

Las conductas que conllevan cambios cognitivos y actitudinales importantes en relación con nuestra forma habitual de relacionarnos con nuestros eventos internos y contexto externo intencionales pueden considerarse como los componentes esenciales de la práctica de mindfulness, y aunque la atención plena no es un fenómeno exclusivamente cognitivo, sí se caracteriza por dos componentes cognitivos, atención y concentración.

Autorregulación de la atención

Schneider y Shiffrin (1977). La actividad de la autorregulación de la atención tiene la capacidad de ampliar los límites de la propia atención.

La autorregulación de la atención se refiere a mantener la atención en la experiencia inmediata, sin buscar su control, permitiendo, de esta forma, un mayor reconocimiento de los acontecimientos mentales en el momento presente. Para ello es necesario cultivar las siguientes habilidades:

  • Atención sostenida: Se refiere a la capacidad de mantener un estado de vigilancia durante periodos prolongados de tiempo Por ejemplo, la atención sostenida en la respiración mantiene la atención ligada a la experiencia actual, de modo que los pensamientos, sentimientos y sensaciones se detectan a medida que surgen en la corriente de la conciencia.
  • Cambio atencional: Consiste en llevar la atención a la respiración cuando se reconocen los pensamientos, sentimientos o sensaciones. Supone la flexibilidad de la atención para que se pueda dirigir de un objeto atencional.
  • No elaborar pensamientos, sentimientos y sensaciones a medida que surjan. No se trata de suprimirlos sino de que al considerarlos objetos de observación no capten totalmente la atención y, una vez que son reconocidos, se dirija la atención nuevamente a la respiración y se evite la elaboración de esos pensamientos, sentimientos y sensaciones.

En lugar de observar lo que ocurre a través del filtro de nuestras creencias, suposiciones, expectativas y deseos, la atención se centra en una observación directa y depurada, de diversos objetos como si fuera la primera vez, cualidad que se denomina la mente principiante.

Orientación hacia la experiencia

Esta orientación supone acercarse a la experiencia con una orientación de aceptación y curiosidad, independientemente de la valencia emocional de la misma. El componente de aceptación radical es probablemente el componente más importante de la experiencia de mindfulness, al menos a nivel terapéutico. Germer (2005) destaca ocho cualidades que podrían considerarse como elementos claves, componentes o procesos cognitivos implicados en lo que denomina el momento mindfulness:

  1. No-conceptual: implica no elaborar los pensamientos sino tomar conciencia de ellos.
  2. Centrado en el presente: es decir, permanecer en la experiencia del momento.
  3. No condenatorio: sin juicios de valor negativos sobre lo que acontece.
  4. Intencional: implica poner la atención en un objeto atencional y volver a el sistemáticamente cuando hay distracciones.
  5. Observación participante: se trata de observar lo que ocurre implicándose plenamente en ello sin distanciarse como si fuera algo ajeno a la propia experiencia.
  6. No-verbal: en la experiencia el referente es emocional y sensorial.
  7. Exploratorio: abierto a la experiencia y a lo que la misma conlleve.
  8. Liberador: se trata de una experiencia que libera los hábitos de malestar producidos por los juicios de valor negativos, la proyección al pasado y al futuro y la necesidad de evitar las sensaciones y emociones.

Pérez y Botella (2007) señalando una serie de aspectos interdependientes que provienen del Zen, pero que en esencia coinciden con los componentes señalados por otros autores:

  1. Atención al momento presente: Este componente aparece en todos los modelos de Conciencia Plena si bien se ha debatido largamente sobre si la atención se centra en los sucesos internos o en las actividades de la vida diaria.
  2. Apertura a la experiencia, Significa observar los eventos sin la contaminación de las propias creencias o prejuicios, como si fuera la primera vez. Se llama «mente del principiante».
  3. Aceptación: significa «experimentar los eventos plenamente y sin defensas, tal como son». Este aspecto lo incluyen todos los enfoques de conciencia plena.
  4. Dejar pasar: Consiste en no dejarse atrapar por pensamientos, sentimientos, sensaciones o deseos, no identificarse ni involucrarse con ellos. Este elemento es central en los procedimientos de intervención que tienen como base o incluyen la conciencia plena, pues las personas tienden a involucrarse en sus experiencias, impidiendo de esta forma, su alejamiento.
  5. Intención: Mindfulness tiene un propósito y su práctica es intencional, no es posible llegar a las experiencias descritas sin la intención y tesón de la práctica.
Resumiendo:
• Atención orientada al presente.
• Aceptación radical de cualquier experiencia, sin evaluación ni juicio previo.
• Apertura a la experiencia sin elaborar los contenidos de pensamientos que se observan.
• Intencional, que supone elegir de forma activa en que implicarse.

Referencias

  • Díaz García, et al. Manual De Técnicas y Terapias Cognitivo Conductuales. Desclée De Brouwer : Universidad Nacional De Educación a Distancia, 2017.

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