Condiciones de aplicación de la Desensibilización Sistemática

Ward, Brinkman, Slifer y Paranjape (2010). La Desensibilización Sistemática está especialmente dirigida al tratamiento de los miedos fóbicos, en aquellos casos en los que existe un estímulo condicionado de ansiedad, por esta razón se ha mostrado tan eficaz en el abordaje de las fobias específicas y aquellos problemas de ansiedad que se refieren a situaciones muy concretas, por ejemplo, el tratamiento del miedo a procedimientos dolorosos en niños.

La elección de la Desensibilización Sistemática como técnica de tratamiento deberá tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • La Desensibilización Sistemática es más eficaz en problemas fóbicos que en problemas de ansiedad generalizada, fobia social, agorafobia o trastorno obsesivo compulsivo.
  • Los resultados de la Desensibilización Sistemática serán más exitosos cuando el problema al que se aplique no se deba a un déficit de habilidades que esté siendo la causa del problema de ansiedad. Por ejemplo, no tendría mucho sentido poner en marcha una Desensibilización Sistemática para abordar la ansiedad ante los exámenes en el caso de un alumno que no ha estudiado lo suficiente. En este caso concreto la ansiedad experimentada ante los exámenes tendría un claro sentido adaptativo, pues le indicaría al alumno que las demandas exceden claramente sus recursos, y que debe ponerse a estudiar cuanto antes, pues muy probablemente si tiene los conocimientos consolidados su ansiedad se mitigue considerablemente. Si el alumno conoce bien la materia pero el nivel de ansiedad experimentado es tan intenso que le lleva a una mala ejecución o a la evitación de la situación de examen, sí tendría indicación la puesta en marcha de una Desensibilización Sistemática.
  • Los problemas fóbicos a los que se aplique la Desensibilización Sistemática no deben estar sustentados por las creencias del paciente, es decir, el individuo sabe que su ansiedad es irracional y tiene información ajustada sobre la situación a la que va a exponerse. Por ejemplo, la DS sería adecuada en el caso de una joven con fobia a los perros que sabe que la probabilidad de ser atacada por un perro es muy baja si cumple unas normas de seguridad, y que los perros pequeños es prácticamente imposible que puedan herirla de gravedad. Si esa misma joven creyese que los perros son realmente peligrosos e impredecibles, sería necesario realizar de forma previa a la DS una labor psicoeducacional y de reestructuración cognitiva para eliminar dichas creencias.

Referencias

  • Díaz García, et al. Manual De Técnicas y Terapias Cognitivo Conductuales. Desclée De Brouwer : Universidad Nacional De Educación a Distancia, 2017.

Deja un comentario

5 × 2 =

Ir al contenido