Contratos de contingencias

Un contrato de contingencias es un acuerdo generalmente escrito en el que se especifican las conductas que se desea instaurar o eliminar y las consecuencias que le acompañarán. La función que se quiere conseguir es la implicación de la persona en el cambio de su conducta. Para fomentar la eficacia los contratos deben cumplir las siguientes normas:

  • Dejar claro cuál es el cambio en la conducta concreta que se quiere obtener.
  • Especificar el límite de tiempo de duración del contrato. Es un error el pedir un cambio de conducta a largo plazo o de duración ilimitada.
  • El contrato debe incluir consecuencias positivas por su cumplimiento.
  • Debe incluirse una consecuencia ligeramente aversiva si no se cumple lo pactado.
  • Debe incluir una “bonificación adicional” en el caso de que se supere el criterio pactado, dejando abierta la posibilidad de que suceda.
  • Nunca debe hacerse un contrato que no pueda ser observado y registrado. Especificar cómo y cuándo se va a medir la conducta. No sería objeto de contrato el ser amable con alguien o el pensar más en los deberes (conductas no operativizadas e inobservables).
  • Tan pronto como se verifique el cumplimiento debe administrarse la recompensa. La demora del refuerzo es perjudicial para la adquisición, realizado con niños y adolescentes el adulto debe cumplir su parte.
  • Todas las partes implicadas deben cumplir su parte del contrato.

Otras recomendaciones:

  • Asegurarse de que la conducta a exigir sea comprensible y que se pueda realizar.
  • El contrato debe ser justo y negociado. La obediencia como base contradice los principios en que se apoya.
  • La formulación de la conducta a lograr debe hacer en términos positivos. Es preferible pedir una conducta incompatible con la que se desea cambiar, más que centrarse en reducirla. P. ej., «cuando estés con tu hermano juega con él en paz» es más adecuada que la formulación: «cuando estés con tu hermano jugando, deja de pegarle»).
  • Debe cuidarse que la recompensa sea en principio pequeña y a ser posible, de actividad o simbólica, y empezar con reforzadores que motiven, dejando reforzador mayor, para metas finales.
  • El contrato debe ser revisable y utilizarse sistemáticamente, variando el contenido y las condiciones, de acuerdo con el progreso.
  • Ayuda y facilita el compromiso la redacción escrita de los términos del contrato, y la firma conjunta entre los que lo suscriben (padre-hijo, profe-alumno,…).

Aplicaciones y estudios de resultados

Al comentar las distintas técnicas se han ido presentando algunos de los estudios que presentan evidencia empírica sobre su eficacia. Recogemos a continuación revisiones y estudios recientes, metodológicamente bien controlados, sobre la efectividad de aplicaciones de los programas de control de contingencias en los que se combinan varios de los procedimientos señalados de adquisición, incremento, mantenimiento y reducción.

Andrzjeweski, Kirby y Iguchi (2001). Seguimiento de pautas y protocolos sobre cuidado dental,
alimentación, ejercicio, control de peso,…
Rosen et al. (2007). En el ámbito de la salud, la aplicación de las técnicas operantes se ha realizado, entre otras áreas, a problemas relacionados con la adhesión a tratamientos médicos.
Drossel, Garrison-Diehn y Fisher (2009). Presentan una revisión detallada de los estudios existentes hasta la fecha de publicación del trabajo, señalando en cada uno de ellos el ámbito de aplicación en el que se ha llevado a cabo, el tipo de problemas tratados y las conductas específicas objeto de intervención, así como el programa de contingencias llevado a cabo y los reforzadores utilizados.
Kelly, Daley y Douaihy (2014); Lamb et al. (2007); Petry, Alesci y Hanson (2007). En el ámbito del abuso de sustancias, prácticamente en todas las sustancias tóxicas: alcohol, nicotina, cocaína, marihuana u opiáceos.
Roane, Ringdahl y Falcomata (2015). Recogen en su reciente manual una exhaustiva revisión de los trabajos realizados en muy diversa ámbitos de intervención mediante técnicas operantes.
Weeríng y Wilder (2006); Ardoin, Wagner y Bangs (2016). En el ámbito escolar informan de datos favorables en el manejo del aula, tanto en participación en clase y en rendimiento académico.

Referencias

  • Díaz García, et al. Manual De Técnicas y Terapias Cognitivo Conductuales. Desclée De Brouwer : Universidad Nacional De Educación a Distancia, 2017.
  • Apuntes M. Goretti González

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