D E M O C R A T O P I A

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Definición de agresión

La agresión se ha vuelto omnipresente en nuestra vida, afectando diariamente a algunos de manera personal. Según un reciente informe de la UNESCO (2019), 246 millones de niños y adolescentes son víctimas de violencia y acoso escolar. Incluso aquellos que no han experimentado directamente actos agresivos son testigos de comportamientos perjudiciales, como vandalismo, discusiones violentas y contenido misógino a través de los medios de comunicación y en la vida cotidiana. Esto indica que la agresión se ha convertido en un problema grave que socava la seguridad, las relaciones saludables y causa sufrimiento en la sociedad.

Esta publicación se enfoca en la contribución de los psicólogos sociales para entender la agresión humana, que es un comportamiento social. Aunque se ha estudiado desde diversas perspectivas, la perspectiva social ha demostrado ser la más esclarecedora al ofrecer una comprensión profunda de este comportamiento normal en los seres humanos. Además, los factores determinantes de la agresión suelen ser de naturaleza social, surgiendo principalmente de la interacción con otras personas.

Definición de agresión

Definir un objeto es esencial para delimitar su alcance y distinguirlo de otros, además de permitirnos identificar objetos similares y categorizarlos. Esto nos capacita para medir y describir sus características y su relación con otros objetos. En el caso de la agresión, una definición clara es crucial para abordar preguntas como si un puñetazo en el rostro es comparable a una amenaza, si aislar a un empleado del equipo y dejarlo sin trabajo constituye agresión, o cómo interpretar un comentario sexual no deseado. Sin embargo, los investigadores han enfrentado dificultades para consensuar una definición y explicar sus componentes.

A pesar de las diversas conceptualizaciones sobre la agresión, la perspectiva psicosocial converge en definirla como un comportamiento intencional destinado a causar daño a una persona que busca evitar ese daño. Esta definición incluye algunas características clave: el daño puede adoptar diversas formas, no se refiere a pensamientos o sentimientos, requiere intención de hacer daño, implica a personas como víctimas, y estas deben estar motivadas para evitar el daño. A pesar de las complejidades, esta definición ha demostrado ser extremadamente útil para desarrollar teorías sólidas sobre la agresión en la investigación psicosocial.

La agresión y otros conceptos relacionados

Existe una brecha entre el uso común del término «agresión» y su definición científica, como sucede con muchos conceptos psicológicos. A menudo, la palabra «agresión» se emplea en contextos que no se ajustan a la definición científica. Además, hay varios términos relacionados que a veces se usan como sinónimos de «agresión», como «agresividad», «comportamiento antisocial», «asertividad», «coacción» o «violencia», aunque todos tienen diferencias significativas con el concepto de «agresión».

La «agresividad» se refiere a una disposición o tendencia a comportarse de manera agresiva en diversas situaciones, mientras que la «agresión» es un acto puntual, intencionado, destinado a causar daño a otra persona que busca evitar ese daño. El «comportamiento antisocial» abarca conductas que violan las normas sociales, sin limitarse a actos agresivos, y depende del contexto social. La «asertividad» se enfoca en defender los derechos personales y expresar pensamientos y sentimientos de manera respetuosa, sin perjudicar a los demás. La «coacción» es una forma de influencia social que busca la conformidad y puede involucrar amenazas, castigos o fuerza física. La «violencia» es un subconjunto de la agresión y se refiere a conductas extremas y destructivas que causan daño físico severo.

En resumen, aunque se utilicen coloquialmente como sinónimos, estos términos tienen diferencias importantes y precisas definiciones científicas en el contexto de la psicología social. La violencia se considera un subconjunto de la agresión y es exclusiva del ser humano, mientras que la agresión puede observarse en diversas especies animales.

Tipos de agresión

La clasificación de la agresión es un desafío debido a su naturaleza ambigua, y a lo largo de las décadas se han propuesto diversas taxonomías para categorizar el comportamiento agresivo. Estas clasificaciones suelen ser dicotómicas, dividiendo la agresión en categorías como proactiva versus reactiva o impulsiva versus premeditada.

Diferentes taxonomías de la agresión
Física vs. verbal✔️Física. Utilizar medios físicos para atacar a la víctima. Se puede producir de forma directa (p.ej., golpear con un bate de béisbol) o indirecta (p. ej., contratar a alguien para pegar una paliza a alguien).
✔️Verbal. Utilizar la comunicación verbal para atacar a la víctima de forma directa (p. ej., insultos) o indirecta (p.ej., insultar a una persona mediante el envío de un anónimo).
Directa vs. indirecta
o relacional
✔️Directa o abierta. Confrontación cara a cara entre el agresor y la víctima. Puede ser verbal o física (p. ej., gritar en la cara de una persona).
✔️Indirecta. Cualquier comportamiento cuyo objetivo es dañar a otro ser vivo que se lleva a cabo de forma indirecta a través de otra persona. Normalmente, son conductas manipuladoras (p. ej., difundir rumores).

Esta conceptualización es similar a la de agresión relacional (Cripk y Grotpeter, 1995) que alude al hecho de dañar a otros mediante una manipulación intencionada, dañando sus relaciones entre iguales. La diferencia entre ambas es que la agresión indirecta se hace de manera encubierta (la víctima no está presente), mientras que la agresión relacional se puede llevar a cabo de manera directa (p. ej., decirle a la víctima que ya no serán amigos) e indirecta (p. ej., causar la exclusión social de la víctima).
Hostil/reactiva vs.
instrumental/proactiva
✔️Hostil/reactiva. Caracterizada por la ira impulsiva, defensiva, incontrolada o en caliente.
✔️instrumental/proactiva. Motivada por el obstáculo que se interpone entre el agresor y su meta, instrumental, ofensiva, controlada o en frío.
Manifiesta vs. encubierta✔️Manifiesta. Comportamiento agresivo visible (p. ej., burlarse de alguien).
✔️Encubierta. Relativamente poco visible (p.ej., dejar notas mezquinas a una persona).
Activa vs. pasiva (p. ej.,
Bushman y Huesmann,
2070)
✔️Activa. Participar en un comportamiento perjudicial (p. ej., insultar a alguien).
✔️Pasiva. No participar en un comportamiento útil (p. ej., olvidarse intencionadamente de invitar a alguien a una fiesta).

Desde la perspectiva motivacional, tradicionalmente se ha clasificado la agresión en dos subtipos principales: la agresión hostil y la agresión instrumental. La agresión hostil, también conocida como agresión reactiva, es una respuesta emocional a situaciones frustrantes y busca hacer daño a alguien impulsivamente. En contraste, la agresión instrumental, llamada también agresión proactiva, es planificada y no emocional, y se utiliza como un medio para alcanzar objetivos distintos al daño a la víctima.

Sin embargo, esta distinción dicotómica puede ser insuficiente, ya que algunos comportamientos agresivos pueden combinar aspectos de ambas categorías. Además, la clasificación tradicional asume que la agresión hostil es impulsiva y la agresión instrumental es deliberada, pero ejemplos de comportamiento agresivo muestran que esta división no es tan clara.

Para abordar esta complejidad, se pueden considerar los objetivos inmediatos y últimos del comportamiento agresivo. El objetivo inmediato debe ser hacer daño a otro, pero el objetivo último puede ser tanto hostil (deseo de causar daño) como instrumental (lograr un beneficio o ventaja). Otra aproximación es adoptar un enfoque dimensional para clasificar la conducta agresiva, considerando cuatro dimensiones continuas: 1) el grado de hostilidad, 2) el grado de automatismo en la conducta, 3) el grado en que el objetivo final es dañar a la víctima o lograr una meta y 4) el grado en que se consideran las consecuencias de la acción agresiva.

Estas perspectivas más flexibles permiten una clasificación de la agresión que puede acomodar motivaciones mixtas y diversas características del comportamiento agresivo, superando la limitación de las clasificaciones dicotómicas tradicionales.

Referencias

Bustillos López and Fernández Arregui (2023) Psicología social. 1ª. Madrid: Sanz y Torres.

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