Delimitaciones conceptuales

Millón (1987); Schmidt et al. (2004). La clasificación es un procedimiento dirigido a construir grupos o categorías homogéneas, mediante la asignación de «entidades» (trastornos, personas, etc.) a tales categorías en base a sus relaciones o a los atributos compartidos; el proceso de clasificación se basa en organizar de forma sistemática las entidades en función de sus semejanzas y diferencias.
Sandín (2013). Un sistema de clasificación de la conducta anormal basado en criterios empíricos es algo absolutamente necesario para el progreso de la psicopatología, la psiquiatría y en general la psicología clí­nica, entendidas estas como disciplinas científicas.

En el contexto clínico cuando las entidades comprenden patrones de atributos clínicos (p. ej. un síndrome), o bien pacientes que manifiestan dichos patrones, la identificación se denomina diagnóstico. La clasificación, por tanto, concierne a la formación de clases o entidades; determinar si algo es un trastorno mental o si un trastorno mental puede ser dividido en subcategorías, tales como los distintos tipos de trastornos de ansiedad, constituye un acto de clasificación.

Un aspecto relacionado con los conceptos de clasificación y diagnóstico es la asignación de diagnósticos. El concepto de nosología hace referencia a la clasificación de las enfermedades. La taxonomía es una forma particular de clasificación, y se refiere a la ordenación de las entidades en «categorías naturales» en base a sus características similares. El término de taxonomía suele aplicarse a los sistemas científicos de clasificación, habiéndose utilizado tanto para referirse al proceso de clasificación como, de forma más genérica, al estudio de la clasificación. Algunos autores han subrayado la distinción entre taxonomía y clasificación sobre la base de que las categorías formadas sean o no entidades naturales, respectivamente. Los sistemas de diagnóstico psiquiátrico suelen asumir que las entidades diagnósticas reflejan categorías naturales, y por tanto no consisten en categorías arbitrarias.

El término de taxón generalmente se utiliza para referirse a las categorías que son naturales (no a las categorías arbitrarias). Los taxones pueden ser descritos en términos de conjuntos de objetos, como las especies biológicas (perros, lagartijas, etc.) o como las enfermedades orgánicas (enfermedad arterial coronaria, viruela, etc.). Representan, por tanto, elementos significativos de la naturaleza que pueden ser discriminados; son algo que existen con independencia de que seamos capaces o no de identificarlos.

Cuando se trata de una categoría arbitraria no sería un taxón sino algo dimensional. Por ejemplo, el afecto negativo o neuroticismo es un rasgo dimensional de la personalidad. Por tanto, el hecho de clasificar a alguien como «neurótico» o «no neurótico» es algo arbitrario ya que no existe una categoría «real» (natural) subyacente al neuroticismo. Dicho en otros términos, no se trata de que
una persona sea neurótica o no neurótica, sino de que una persona pueda tener un mayor o menor nivel de neuroticismo a lo largo de este rasgo (es decir, puede ser más o menos neurótica). En psicopatología resulta de gran interés poder determinar cuándo los fenómenos psicopatológicos son de naturaleza taxónica (categorial) y cuándo son de naturaleza dimensional (no taxónica o
arbitraria), lo cual puede llevarse a cabo a través de la taxometría.

Los dos principales enfoques para llevar a cabo la clasificación psicopatológica son el categorial y el dimensional.

  • El enfoque categorial es el método dominante en la psiquiatría, y las clasificaciones de la conducta anormal se han realizado básicamente desde la psiquiatría. Este enfoque se basa en la presencia de signos y síntomas, los cuales caracterizan la enfermedad mental. Esta se define a partir de sus características esenciales (signos y/o síntomas) que se toman como referencia para establecer el diagnóstico. Implica un proceso dicotómico, pues se tiene o no la enfermedad (según se reúnan o no los criterios). Por tanto, se asume implícita o explícitamente que se clasifican taxones (categorías naturales).
  • El enfoque dimensional asume que no existen dicotomías o tipos de conductas a clasificar cualitativamente diferentes. Las conductas se entienden como dimensiones o continuos que reflejan desviaciones cuantitativas respecto a los niveles considerados normales. Por ejemplo, una puntuación patológica en ansiedad indica únicamente una manifestación elevada de este síntoma de acuerdo con la curva de distribución normal en la población. Cualquier punto de corte que se establezca al respecto (algo muy común en psicología) es por definición un proceso arbitrario.

En los sistemas de clasificación categorial pueden aplicarse métodos monotéticos y politéticos.

  • El enfoque monotético, o enfoque categorial clásico, requiere que deben cumplirse todos los criterios de la categoría para que un individuo pueda ser diagnosticado en ella. Por ejemplo, el trastorno de la Tourette es definido por cuatro criterios (DSM-5) que deben cumplirse en su totalidad. El resultado de este enfoque es que no mucha gente reúne los criterios para un trastorno dado, y que estas personas parecerán muy similares.
  • El enfoque politético se basa en conjuntos de características y variantes para definir los criterios, de tal forma que únicamente se requiere que se cumplan algunas para ser incluido en la categoría. El sistema politético puede definir la categoría del trastorno sobre la base de un subconjunto de síntomas perteneciente a un conjunto más amplio de síntomas y posibilidades. Por ejemplo, el DSM-5 especifica que para el tercer criterio del trastorno de ansiedad generalizada deben cumplirse al menos tres síntomas entre un conjunto de seis síntomas. Por tanto, pueden darse grandes variaciones entre unos y otros individuos con el mismo diagnóstico.
Los sistemas de diagnóstico categorial actuales suelen aplicar un enfoque mixto, integrando los enfoques nomotético y politético.

Referencias

  • Belloch, Sandín, Ramos Campos, and Sandín, Bonifacio. Manual De Psicopatología. 3ª edición. Madrid [etc.]: McGraw-Hill Interamericana De España, 2020. Print.

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