EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN EN LA CONSTRUCCIÓN DE LAS REPRESENTACIONES

Ausubel (1968). El papel de la escuela puede resultar importantísimo para favorecer el proceso de formación de representaciones, puesto que constituye uno de los contextos de interacción con el conocimiento privilegiados para los niños y adolescentes. Para ello es imprescindible que el proceso de enseñanza-aprendizaje se entienda como una interacción entre lo que se le enseña al niño y sus ideas y conocimientos previos.
Driver, Guesne y Tiberghien (1985); Posner, Strike, Hewson y Gertzog )1982). Otra intervención relevante consiste en introducir en las sesiones hechos discrepantes con las ideas de los niños. Los estudiantes tendrán dificultades para asimilar estas anomalías, lo que les conducirá a tratar de darles sentido de alguna forma. Estas anomalías, bien gestionadas por el docente, pueden llegar a generar fuertes conflictos cognitivos.
Driver, Guesne y Tiberghien (1985). El profesor debe atender a la generalización de los conocimientos proporcionando a los estudiantes oportunidades para que puedan poner a prueba sus ideas en un conjunto amplio de situaciones.
Duckworth (1987). Una de las primeras cosas que debe tener en cuenta un educador es lo que el autor denomina «las virtudes del no saber» .
Driver (1989); Duckworth (1987). Para ayudar a que los niños desarrollen sus propias ideas y reflexionen sobre ellas, una de las acciones más importantes que tiene que realizar el educador es promover que los niños se atrevan a poner sus ideas en común, sean éstas correctas o incorrectas.
Strike y Posner (1992). El profesor que quiera colaborar con sus alumnos para que avancen hacia una noción más ajustada, ha de evitar la tentación de tratar de suprimir o de sustituir sus ideas. Debe comenzar por tratar de comprender sus pensamientos y trabajar a partir de ellos. Lo cual conlleva permitir al niño expresar sus propias ideas y ofrecer sus explicaciones sobre los diferentes fenómenos, y que lo haga de maneras diversas para que pueda ver dónde entran en conflicto unas con otras.
Jensen (2002). Lo mejor que puede hacer el docente es plantear situaciones sugerentes y actividades adaptadas en las que los niños tengan que poner a prueba sus concepciones. De tal manera que la educación esté más orientada a la acción y genere espacios educativos en los que los alumnos puedan reexaminar sus concepciones y hacerse nuevas preguntas, de forma que se potencien los conflictos cognitivos y, por tanto, los cambios conceptuales en sentido estricto.

Una de las primeras cosas que debe tener en cuenta un educador es lo que Duckworth ha denominado las virtudes del no saber. Es decir, que lo importante no es dar la respuesta correcta, ya que al tratarse de un aprendizaje directo y automático no suele implicar procesos reflexivos. Por el contrario, lo verdaderamente importante es que los niños sean capaces de desarrollar ideas propias que sean más profundas e interconectadas. Para conseguir que los estudiantes desarrollen estas ideas más profundas e interconectadas tenemos que facilitar que sean ellos quienes exploran sus representaciones, quienes se hagan sus propias preguntas y traten de comprender mejor sus respuestas. El educador debería plantear situaciones de aprendizaje donde los aprendices tengan que poner a prueba sus ideas, puedan reflexionar sobre ellas y hacerse nuevas preguntas.

Debemos potenciar que los niños empleen tiempo explorando todas las posibilidades de una noción determinada, aunque tarden más en avanzar a otra representación más sofisticada. Puesto que cuando avancen tendrán unos fundamentos mucho mejores y será una representación más coherente e interconectada. Para ayudar al aprendiz a desarrollar sus propias ideas y reflexionar sobre ellas, una de las acciones más importantes que tiene que llevar a cabo el educador es que los niños se atrevan a poner sus ideas en común, sean éstas correctas o incorrectas. Esta será una de las herramientas más importantes con las que podemos fomentar el desarrollo cognitivo y el del conocimiento. Otra de las acciones fundamentales que tiene que llevar a cabo el profesor es introducir en las sesiones hechos discrepantes con las ideas del niño. De esta forma tendrán dificultades para asimilar estas anomalías, lo que les conducirá a tratar de darles sentido de alguna forma. Lo que mejor podemos hacer como profesores es no tratar de darles la respuesta correcta, sino permitirles que ellos investiguen y discutan con sus iguales sobre sus representaciones o modelos de la realidad, sean estos ajustados o inadecuados. De esta forma, tenemos que reservar espacios para que sean los propios estudiantes quienes traten de aclarar sus pensamientos para explicárselos a los otros, y como consecuencia acabarán por verlos con mayor claridad también ellos mismos.

CONCLUSIONES

La construcción del conocimiento sobre la realidad es un proceso complejo y costoso que nos demanda un gran esfuerzo durante nuestra vida (sistema 2). En la interacción con el mundo se van construyendo representaciones sobre los diferentes fenómenos. Se trata de representaciones o modelos que nos permiten comprender el mundo y actuar sobre él y que se agrupan en tipologías cuya progresión sigue un patrón evolutivo . Los procesos de equilibración, cambio conceptual o redescripción representacional nos ayudan a comprender cómo se transforman las representaciones.

REFERENCIAS

  • García Madruga, Delval, & Delval, Juan. (2019). Psicologia del desarrollo I (2ª ed. rev. ed., Grado (UNED); 6201201). Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia.

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