El proceso de Terapia Racional Emotiva Conductual

Fases del proceso

EL proceso de intervención que se lleva a cabo en la TREC puede dividirse en
cinco fases o etapas:

  1. Evaluación psicopatológica.
  2. Evaluación Racional-Emotiva.
  3. Insight Racional-Emotivo.
  4. Aprendizaje de una base de conocimiento racional.
  5. Aprendizaje de una nueva filosofía de vida.
Evaluación psicopatológica

En la TREC, cuando se trabaja con usuarios que pueden tener un trastorno emocional clínicamente relevante, el primer paso, como en el resto de psicoterapias cognitivo-conductuales, es realizar una exploración psicopatológica completa. Una vez llevado a cabo un diagnóstico adecuado en el caso de poblaciones clínicas se comienza la Evaluación Racional Emotiva, propia y específica de la TREC.

Evaluación Racional Emotiva

La evaluación Racional Emotiva se comienza realizando una lista con los problemas que presenta el usuario, clasificándolos en internos y externos y, teniendo en cuenta si son a su vez primarios o secundarios. Problemas externos son los que dependen fundamentalmente de acontecimientos ambientales (p.ej. divorcio, despido laboral, etc.). Cuando los sucesos ambientales provocan reacciones emocionales intensas o conductuales disfuncionales, se considera que la persona tiene problemas internos. Son precisamente en los problemas internos en los que se centra principalmente la TREC.

Es importante detectar y clasificar los problemas teniendo en cuenta si son primarios o secundarios. El hecho de padecer una fobia social o un miedo al abandono (problemas primarios) pueden provocar en la persona una devaluación de sí mismo y tal desesperanza, que desemboque en una depresión (problema secundario). En general es conveniente comenzar a trabajar los síntomas secundarios puesto que pueden estar incrementando los síntomas primarios. El trabajo terapéutico se llevará a cabo fijando las metas a alcanzar en: los problemas
secundarios, en los problemas primarios y en los problemas externos.

Insight Racional-Emotivo

Las situaciones o acontecimientos en sí mismos no son los responsables del malestar emocional, son las creencias irracionales que se activan ante cada situación. Puesto que el origen del malestar no son las experiencias actuales ni las de la infancia, sino las creencias irracionales que se generaron ante ellas, si se cambia el contenido de las creencias, también cambiará el problema emocional. Por tanto, la responsabilidad del cambio emocional está en uno mismo, no en las situaciones o acontecimientos que vivimos.

Aprender una base de conocimiento racional

Esta cuarta fase es en la que se lleva a cabo la Terapia Racional Emotiva Conductual propiamente dicha puesto que en ella se enseña y entrena una base de conocimiento racional que permita aprender a debatir y refutar creencias irracionales, y a generar o afianzar creencias racionales alternativas para eliminar los problemas actuales y prevenir que se repitan en el futuro.

Aprender una nueva filosofía de vida

En esta última fase se pretende alcanzar dos objetivos:

  1. Conseguir que las creencias racionales que se han ido instaurando a lo largo de las etapas anteriores se arraiguen.
  2. Fortalecer el hábito de detectar, debatir y refutar creencias irracionales sobre todo las basadas en exigencias absolutistas, creencias catastrofistas, auto-descalificaciones globales y baja tolerancia a la frustración.

Estructura de las sesiones

Dryden, DiCiuseppe y Neenan (2003) señalan 13 pasos fundamentales que suele incluirse en las sesiones de la TREC. Estos pasos pueden agruparse en los siguientes:
1.- Preguntar al cliente por el problema que quiere tratar durante la sesión. No se considera necesario continuar con el problema que se trató en la sesión anterior porque puede haber otro más relevante para el cliente y porque, en el fondo el acontecimiento activador (e.g. pelear con la pareja; tener un problema con el jefe; tener miedo a ir en avión, etc.) sirve de punto de partida para debatir y refutar creencias irracionales, independientemente de que el contenido se centre en unas sesiones sobre aspectos relacionados con baja tolerancia a la frustración y en otras en debatir o refutar demandas absolutistas.
2.- Definir y acordar los objetivos concretos de la sesión porque no en todas las ocasiones coinciden terapeuta y cliente. Independientemente de lo comentado anteriormente, a veces el terapeuta puede considerar necesario seguir insistiendo en el debate de determinadas creencias irracionales para afianzar el cambio o el cliente plantear abordar otros problemas.
3.- Llevar a cabo el proceso de evaluación de los ABC del problema del cliente así como establecer las conexiones entre los acontecimientos activadores, creencias y consecuencias.
4.- Debatir terapeuta y cliente creencias irracionales específicas tratando de adoptar nuevas creencias racionales alternativas o afianzando las que ya tiene.
5.- Revisión y discusión durante la sesión los autorregistros de las tareas realizadas entre sesiones.
6.- Elegir, definir y acordar nuevas tareas a realizar entre sesiones
7.- Trabajar los aspectos que facilitan o son necesarios para la realización de estas tareas (entrenar nuevas formas de debate, enseñar canciones humorísticas, seleccionar y comentar posibles lecturas o grabaciones, ensayo de conductas, modelado, etc.).

Estilo terapéutico y relación con el usuario

(Ellis, 1981; Ellis y Grieger, 1990). Han señalado en diversas publicaciones el estilo terapéutico de la TREC y las características del terapeuta que favorecen la relación con el cliente (usuario).
Estilo terapéutico
Dryden y Ellis (1986). Sugieren que, aunque no se existe evidencia empírica que lo avale, es conveniente evitar mostrar un estilo muy directivo con personas dependientes, un estilo demasiado activo con personas muy pasivas, un estilo demasiado intelectual y racional con personas obsesivas y un estilo muy amigable y emotivo con personalidades histéricas.

Entre los aspectos relacionados con el estilo y la actitud que adapta el terapeuta en la TREC cabe resaltar los siguientes:

  • Ser activo y directivo, sobre todo con aquellos usuarios que muestran una gran resistencia o que presentan un alto grado de trastorno emocional. Para Ellis, ayudar a corregir creencias irracionales y comportamientos disfuncionales exige mucha actividad y directividad por parte del terapeuta para contrarrestar su fuerte arraigo debido a la enorme tendencia a la repetición que tenemos los seres humanos.
  • Ser verbalmente muy activo y promover, al mismo tiempo, la participación del usuario. Puesto que la parte fundamental de la Terapia se dedica a «discusión y debate», el terapeuta debe estar continuamente haciendo preguntas y cuestionando pensamientos para estimular a la persona a cuestionarse todas aquellas creencias que puedan estar a la base de su trastorno emocional o conductual.
  • Ser didáctico y comportarse como un buen profesor. Debe procurar utilizar un lenguaje claro y asequible y ayudarse de cualquier material de lectura o grabación que facilite la comprensión de los fundamentos teóricos de la TREC para que la persona pueda comprometerse en el cambio.
  • Saber promover cambios en la filosofía de vida. El terapeuta ha de señalar al cliente, de forma clara y didáctica, la influencia positiva de adoptar una filosofía de vida más saludable basada, fundamentalmente, en los valores y actitudes señalados anteriormente.
  • No fomentar la catarsis puesto que considera que sus efectos terapéuticos son muy limitados. Aunque pueda en el momento aliviar el malestar, a medio y largo plazo puede ser perjudicial porque puede reforzar las creencias irracionales que están en la base de esas emociones.
  • Ser flexible. Ellis señala que, la flexibilidad, el carácter antidogmático y no absolutista, es precisamente una premisa básica de la TREC y, por consiguiente, requisito indispensable para un terapeuta racional emotivo.
Relación con el usuario
Ellis (1987). Considera igualmente que el terapeuta no debe mostrar una especial calidez, atención, cuidado y apoyo hacia el cliente puesto que aceptar no significa amar o aprobar, y desde el punto de vista de los objetivos de la TREC estas actitudes del terapeuta hacia el cliente pueden interferir con los objetivos de la terapia.
Ellis (1987). Bajo ciertas condiciones y según la intensidad del malestar emocional del usuario, sobre todo cuando hay una depresión importante o existen ideas suicidas, es conveniente que el terapeuta muestre una mayor calidez y apoyo durante el tiempo que considere necesario y, progresivamente, ir estableciendo la distancia adecuada que permita no encubrir creencias irracionales como las anteriormente señaladas.
Dryden (2009). Afirma que el estilo informal del terapeuta puede ser relevante por varios motivos. En primer lugar, puede ayudar al cliente a ver que el terapeuta se aplica la filosofía que le pretende transmitir: se toman así mismo y a su papel en serio, pero no demasiado en serio. En segundo lugar, tiende a disminuir la distancia emocional entre el terapeuta y el cliente sin perder de vista el hecho de que esta relación se ha establecido para ayudar al cliente a alcanzar sus objetivos terapéuticos. En tercer lugar, muestra al cliente que como terapeuta tiene mayor conocimiento profesional sobre cómo tratar los problemas y el malestar y sobre las técnicas más efectivas para promover el cambio, ahora bien, como ser humano, es tan falible, cambiante y complejo como él y, por tanto, tampoco merece una única calificación global sobre su valía personal.

La relación interpersonal que se debe mantener con el usuario asume la mayor parte de los principios básicos señalados por Rogers (1957) de aceptación incondicional, empatía, respeto y autenticidad. No obstante, en la TREC se considera que no todas ellas son necesarias y ninguna es suficiente. Junto a estas características, con sus correspondientes matizaciones, se recomiendan otras que también pueden favorecer la alianza terapéutica y el proceso de cambio:

  • Aceptación Incondicional. En la TREC se considera importante que el terapeuta muestre hacia el cliente aceptación incondicional, entendiendo la incondicionalidad como la ausencia de juicios valorativos globales tanto positivos como negativos. Mostrar una especial calidez, atención, cuidado y apoyo pueden servir para reforzar, sin pretenderlo, las creencias irracionales del usuario relacionadas con necesidad de aprobación o de amor, baja tolerancia a la frustración y creencias irracionales de necesidad permanente de ayuda y apoyo de otras personas para afrontar las dificultades y adversidades que le depara la vida.
  • Empatía. El terapeuta ha de ser empático con el cliente. No sólo ha de mostrarle empatía afectiva, (hacer sentir al cliente que comprende sus sentimientos), sino también ha de hacerle sentir que comprende la filosofía que subyace a sus sentimientos.
  • Ser genuino. El terapeuta ha de ser abierto y accesible. Puede incluso hacer auto-revelaciones cuando le parezca oportuno o conveniente porque crea que puede servir de modelo al cliente al mostrarle ejemplos de su vida en los que pasó por dificultades parecidas a las suyas, e indicarle con qué tipo de estrategias pudo superarlas.
  • Tener sentido del humor. Tener sentido del humor y saber utilizar la ironía y la broma son características del terapeuta especialmente valoradas en la TREC. El terapeuta ha de utilizar el sentido del humor para resaltar algún aspecto concreto del cliente, pero nunca para reírse de él o ridiculizarle como persona.
  • Estilo terapéutico informal. Los terapeutas en las sesiones tienden a mostrar por lo general un estilo terapéutico informal salvo en los casos en los que no se considere pertinente.

Principales técnicas de intervención

Dryden (1990). No todas las técnicas son apropiadas o igualmente eficaces para todos los usuarios. Como ya se ha indicado, el diálogo socrático suele plantear dificultades a las personas con baja capacidad intelectual. Las técnicas emotivas y conductuales resultan de especial utilidad en personas que tienen a intelectualizar como defensa o que más que en debatir o refutar se implican en un duelo dialéctico con el terapeuta. El refuerzo positivo, aunque no es recomendable en general, se suele utilizar con pacientes deprimidos durante las primeras fases. Por último, las técnicas de inundación o exposición a situaciones muy aversivas o de alta intensidad emocional no parecen ser muy aconsejables con personalidades histéricas.
Principales técnicas para el trabajo entre sesiones.

Desde el punto de vista teórico la TREC es considerada por Ellis y sus colaboradores (Ellis y Dryden, 1997; Dryden, 2009; Dryden, David y Ellis, 2010) como una psicoterapia de corte Cognitivo Conductual, sin embargo, predomina el eclecticismo técnico en cuanto a las estrategias de intervención utilizadas.

Técnicas utilizadas en el transcurso de las sesiones
Técnicas cognitivas– Técnicas de discusión.
Análisis y evaluación lógica.
– Reducción al absurdo.
– Análisis y evaluación empírica.
– Contradicción con el valor apreciado.
– Apelar a consecuencias negativas.
– Apelar a consecuencias positivas.
– Entrenamiento en auto-instrucciones.
– Distracción cognitiva.
Técnicas conductuales– Ensayo de Conducta.
– Inversión del rol racional.
– Refuerzo y castigo.
– Entrenamiento en Habilidades sociales.
– Entrenamiento en solución de problemas.
Técnicas emotivas– Imaginación Racional Emotiva.
– Técnicas humorísticas.
Principales técnicas que se utilizan durante las sesiones.
Técnicas Cognitivas
Harrell, Beiman y La Pointe (1990). Las técnicas de discusión más utilizadas en la TREC son las técnicas didácticas de persuasión.
  • Técnicas de discusión y debate de creencias. Las técnicas de discusión y debate son, sin duda, los procedimientos más relevantes y genuinos de la TREC. Ellis utiliza tres tipos de argumentos para debatir creencias irracionales: argumentos empíricos que animen al cliente a buscar evidencia que confirme o refute la verdad de sus creencias irracionales, argumentos lógicos que le permitan analizar la lógica de sus creencias irracionales y argumentos pragmáticos que le ayuden a cuestionarse la utilidad sus creencias irracionales. Las técnicas de discusión más utilizadas en la TREC son las técnicas didácticas de persuasión entre las que cabe destacar las siguientes:
Análisis y evaluación lógicaConsiste en enseñar al cliente a utilizar los principios de la lógica para analizar y modificar creencias irracionales. La discusión lógica se realiza en dos direcciones: a)Análisis de la validez lógica de las premisas del cliente, b) Análisis de la incongruencia de la premisa válida del cliente en relación con su conducta.
Para analizar la incongruencia entre la premisa básica del cliente y su conducta se utilizan tanto el razonamiento deductivo como el inductivo. Para demostrar que una conducta no se deriva de una creencia se puede utilizar el razonamiento deductivo y para mostrar cómo una creencia no se deduce de una conducta, el razonamiento inductivo.

Ejemplos: Razonamiento deductivo: «Si afirmas que todas las personas cometen errores, ¿por qué dices que eres estúpido por haber cometido un error al copiar mal este párrafo al ordenador?». Razonamiento inductivo: «Has escrito correctamente la lista de cosas pendientes, la solicitud de material y la carta que querías mandar al Rector de la UNED. ¿Cómo puedes mantener que cuando te pones a escribir al ordenador «siempre» lo haces mal? «.
Reducción al absurdoImplica llevar al extremo la creencia expresada para que, ante lo absurdas que pueden resultar sus consecuencias, vea la necesidad de reformularla.

Ejemplo:
Usuario: Soy absolutamente incapaz de decir «no» cuando me pide algo mi jefe.
Terapeuta: Vamos a llevar esta creencia tuya hasta sus últimas consecuencias. Bien, entonces si tu jefe mañana te dice que vayas a trabajar todos los días pero sin sueldo, como no eres capaz de decir «no» ¿lo aceptarías?
Usuario: Si claro, sino acepto esas condiciones pierdo el trabajo.

Obviamente cuando el usuario acude con problemas derivados de una situación de abuso laboral, lo correcto es derivar al usuario a un sindicato y/o contactar con Inspección de Trabajo para denunciar un posible delito contra los derechos de los trabajadores.
Análisis y evaluación empíricaSe trata de aportar evidencia empírica que avale las creencias u opiniones que se están sosteniendo.

Ejemplo: Me dices que «todo el mundo» te rechaza. ¿Dónde está la evidencia? Aún suponiendo que algunas personas te rechacen, ¿Dónde está escrito que todo el mundo te tenga que aceptar?
Contradicción con el valor apreciadoEl terapeuta trata de resaltar creencias particulares del cliente que son contradictorias con otras que pertenecen también a su repertorio y muy valoradas por él.

Ejemplo: Eres demasiado inteligente como para creerte que «todas» las personas «siempre» te rechazan.
Apelar a consecuencias negativasEl terapeuta muestra al cliente las consecuencias negativas que tiene lo que está diciéndose a sí mismo.

Ejemplo: Cuando te estás diciendo a ti mismo: «soy tan inhábil socialmente que seguro que si hablo meteré la pata» te estás generando con tu autoevaluación negativa un mayor nivel de ansiedad y fomentando pensamientos que repercuten negativamente en tu funcionamiento social.
Apelar a consecuencias positivasEl terapeuta le enseña a extraer las consecuencias positivas que supone adoptar creencias racionales.

Ejemplo: Si asumes el hecho de que si alguien se ríe de ti porque algo no lo has hecho bien, no significa necesariamente que te esté rechazando o descalificando por ello, y en caso de que alguien lo hiciera, si entiendes que realmente no es tan «horrible», obtendrías muchos beneficios con ello. Por ejemplo, puedes decir libremente lo que se te ocurra cuando te parezca oportuno, puedes arriesgarte a hacer más cosas que te gustan aunque no lo hagas bien y, además, podrías conocer a más gente porque no tendrías miedo al ridículo o a que se rían de ti.

Durante el proceso de debate o discusión el terapeuta puede adoptar diferentes estilos. DiGiuseppe (1991) señala como estilos más habituales el socrático, el didáctico, el metafórico y el humorístico. Dryden (2009) añade a los anteriores el estilo teatral.

SocráticoEl terapeuta formula al cliente preguntas abiertas destinadas a animarle a detectar y comprobar sus creencias irracionales y racionales, y las razones de por qué lo son en cada caso. Ejemplos de preguntas para el cuestionamiento socrático según el tipo de argumento que se quiera utilizar:
Argumento empírico: ¿Dónde está la evidencia de que tu debes…?… ¿Hay alguna ley universal que afirme que tu debes…?’
Argumento lógico: ¿Cuál es la lógica que sigue el que porque tú quieres entonces… tú tienes? ¿Dónde está la lógica de que tú debes…?
Argumento pragmático: ¿Cuáles son las consecuencias emocionales y conductuales de creer que tu debes… ?, ¿ Qué consigues creyendo que tú debes… ?
DidácticoEl terapeuta enseña didácticamente al cliente a detectar y debatir sus creencias irracionales, asegurándose de que entienda los puntos que se han ido tratando y los procedimientos que se han enseñado para conseguir el cambio.
MetafóricoEl terapeuta utiliza la metáfora contando historias que permitan ilustrar la irracionalidad de las creencias irracionales y la racionalidad de las creencias racionales.
HumorísticoComo se describirá más adelante, el terapeuta utiliza el sentido del humor a la hora de debatir y refutar las creencias irracionales.
TeatralEl terapeuta lleva a cabo en el contexto de la terapia, cuando lo considera oportuno, una conducta por lo general extravagante o desconcertante con el fin de evidenciar la irracionalidad de alguna creencia irracional.
  • Entrenamiento en auto-instrucciones. Es especialmente útil como técnica cognitiva para aquellas personas que tienen dificultades intelectuales o les resulta muy complicado desmontar sus creencias irracionales por procedimientos socráticos y de discusión. Para facilitar el aprendizaje, se pide al cliente que las apunte en tarjetas y las practique, primero leyéndolas y luego recordándolas, en las situaciones concretas discutidas en las sesiones que van acompañadas de perturbación emocional o conductas disfuncionales. Por ejemplo: «He cometido un error, no es tan horrible. No «siempre debo» hacer las cosas bien».
  • Distracción cognitiva. La TREC entrena a los clientes durante las sesiones a utilizar distintos procedimientos de distracción cognitiva para que puedan utilizarlos y practicarlos posteriormente en las tareas para casa. Entre estos procedimientos destaca la relajación progresiva de Jacobson y distintas estrategias de distracción mediante la imaginación. Aunque la relajación progresiva se considera un procedimiento más conductual dirigido al componente psicofisiológico, en este caso se utiliza como mecanismo de distracción de la sintomatología intensa que presenta el individuo.

Este tipo de técnicas sólo se utilizan en situaciones muy concretas, fundamentalmente ante situaciones de muy alta intensidad emocional o para facilitar el afrontamiento inicial, y siempre de forma temporal puesto que en la TREC lo que se pretende es que la persona aprenda a darse cuenta de que puede enfrentarse a situaciones amenazantes, incrementando así su tolerancia a la frustración.

Técnicas conductuales

Entre las técnicas más utilizadas se encuentran el ensayo de conducta mediante el role-playing y la inversión del rol racional. Cuando el proceso de identificación y debate de creencias está muy avanzado, si se considera conveniente, se puede llevar a cabo entrenamiento en habilidades sociales y estrategias de resolución de problemas.

Ensayo de ConductaEl usuario señala distintas situaciones en las que se siente emocionalmente perturbado o se comporta de forma disfuncional. Terapeuta y usuario van analizando y debatiendo las distintas creencias irracionales asociadas a dichas situaciones y ensayando creencias racionales adecuadas para cada situación.
Inversión del rol racionalEl terapeuta adopta el rol del usuario y verbaliza las creencias irracionales subyacentes a sus problemas. El usuario deberá adoptar a su vez el rol del terapeuta y discutir y debatir las creencias que presenta, ayudándole a generar otras nuevas más racionales y adaptativas. Evidentemente, la inversión de roles se lleva a cabo cuando el usuario ya ha adquirido cierta habilidad para debatir creencias irracionales.
Refuerzo y castigoEl refuerzo positivo se utiliza muy poco en la TREC porque se considera que muchos de los problemas emocionales se deben a una excesiva necesidad de aprobación social y el refuerzo positivo por parte del terapeuta puede incrementar o favorecer esta necesidad. Sí se entrenan técnicas de auto-refuerzo y auto-castigo. En las sesiones se ayuda al usuario a establecer tipos de refuerzos y castigos concretos que se dispensará él mismo ante la realización o evitación de determinadas tareas.
Entrenamiento en
habilidades sociales
Antes de iniciar un entrenamiento en habilidades sociales han de haberse interiorizado creencias racionales relacionadas con la pérdida del miedo a hacer el ridículo, no descalificarse ante los errores o fracasos, tratando de asumir que no se puede ser perfecto aunque sí intentar hacer las cosas lo mejor posible, etc.
Entrenamiento en
solución de problemas
Las dificultades que presenta el individuo para resolver determinados problemas, como por ejemplo, conflictos en las relaciones interpersonales o abordaje de sucesos vitales importes no se lleva a cabo hasta que el cliente ha aprendido a debatirse sus creencias irracionales fundamentales. Posteriormente, terapeuta y usuario ensayan estrategias específicas que puedan ser eficaces para resolver los problemas concretos que se van señalando, como por ejemplo entrenamiento en toma de decisiones, entrenamiento en técnicas específicas para resolver problemas sexuales, estrategias de búsqueda de empleo, etc.
Técnicas emotivas

En la TREC se utilizan numerosas técnicas emotivas, entre las que cabe destacar la imaginación racional emotiva y procedimientos humorísticos que hacen que las sesiones estén frecuentemente cargadas de emoción.

Imaginación Racional EmotivaLa técnica de Imaginación Racional Emotiva, desarrollada inicialmente por Maultsby Jr. (1971), es una de las más utilizadas en la TREC. Consiste en pedir al usuario que trate de cambiar ante una situación imaginada determinada una emoción negativa muy perturbadora por otra más apropiada o moderada, modificando para ello las creencias irracionales que acompañan a la emoción de intenso malestar.
Técnicas humorísticasEllis (1981) considera que muchas perturbaciones emocionales se deben al exceso de dramatismo o seriedad con el que nos tomamos a nosotros mismos o las cosas que nos ocurren en la vida. Entre las muchas razones por las que considera beneficioso el sentido del humor en psicoterapia hay cinco fundamentales: (1) reírse de uno mismo hace que resulte más fácil aceptar los propios fallos y la vulnerabilidad; (2) facilita un cierto distanciamiento emocional lo que permite ser más objetivo con los problemas personales; (3) ayuda a no tomarse demasiado en serio algunos de los acontecimientos desagradables que nos ocurren en la vida y por consiguiente, a no dramatizar, (4) El humor puede servir como procedimiento distractivo al interrumpir, al menos temporalmente, los pensamientos autodestructivos y de hostilidad y (5) Elimina radicalmente algunos patrones habituales de funcionamiento desadaptado y facilita la adquisición de otros nuevos más adaptativos.
Técnicas que se utilizan en la realización de trabajo para casa

Un elemento fundamental de la TREC es el trabajo realizado fuera de las sesiones. Se considera necesario trabajar diariamente para poder contrarrestar la fuerte tendencia a la repetición de las creencias irracionales y de los patrones conductuales y emocionales disfuncionales por estar muy arraigados durante años. Las tareas o ejercicios que se suelen realizar entre sesiones incluyen tanto actividades cognitivas, como conductuales y emotivas.

Técnicas cognitivas– Autorregistros.
– Proselitismo racional.
– Debatir grabaciones.
– Auto-instrucciones racionales.
– Biblioterapia.
Técnicas conductuales– Tarea de toma de riesgos.
– Inundación en vivo.
– Ejercicios de metas fuera de lo corriente.
– Auto-refuerzo y auto-castigo.
Técnicas emotivas– Ejercicios de Ataque de Vergüenza.
– Uso del sentido del humor.
Principales técnicas para el trabajo entre sesiones.
Técnicas cognitivas
AutorregistrosSe utilizan de forma continuada como procedimiento para detectar entre sesiones las relaciones entre los ABC, y para el auto-debate y la refutación de creencias. En las primeras fases de identificación de los ABC de la Terapia Racional Emotiva Conductual, se suelen utilizan autorregistros en los que se pide a la persona que recoja cada día los acontecimientos activadores (A) que van acompañados de creencias irracionales (B) y cuyas consecuencias son emociones y conductas disfuncionales. El formato sería del tipo:
autoregis1

A medida que en las sesiones se va avanzando en el debate y cuestionamiento de las creencias irracionales, se van incluyendo casillas en el autorregistro. Un formato típico de este tipo de autorregistro sería:
autoregis2
Proselitismo racionalConsiste es pedir al usuario que intente enseñar a los amigos y personas cercanas los fundamentos teóricos de la TREC y cómo pueden realizar los cambios de las creencias irracionales, con ello se pretende que afiance más su filosofía racional al intentar convencer a otras personas de la utilidad de la TREC.
Debatir grabaciones Con frecuencia se suelen entregar al cliente grabaciones de alguna sesión anterior para que escuche una secuencia de debate de él mismo o de otros. Después de escucharla se pide que reproduzca el debate que ha oído con alguna creencia irracional suya ante algún acontecimiento activador concreto hasta que llegue a formularse creencias racionales que puedan servirle ante la situación planteada.
Auto instrucciones racionales Cuando se trabaja con auto-instrucciones durante la sesión se pide que se las repitan en casa continuamente para interiorizarlas, simplemente, o ante la presencia de acontecimientos activadores concretos, y a ser posible en un tono mas elevado que el normal.
BiblioterapiaLa TREC suele utilizar como procedimiento habitual la lectura de libros sobre su filosofía, principios básicos y aplicación a determinados problemas, que posteriormente comentarán con el terapeuta durante las sesiones.
Técnicas cognitivas
Técnicas conductuales

Las técnicas más utilizadas en la TREC entre sesiones son fundamentalmente técnicas de exposición in vivo a estímulos amenazantes de alta o mediana intensidad.

Tarea de toma de riesgosConsiste en pedir al usuario que realice una tarea que para él suponga un cierto riesgo de fracaso o de perturbación emocional, y trate de rebatir las creencias irracionales que le surgen ante estas situaciones.
Inundación in vivoExponerse a estímulos que provocan niveles altos de malestar emocional y permanecer en la situación hasta que se reduzca la ansiedad mediante el debate racional. El objetivo es que el individuo compruebe que es capaz de tolerar niveles altos de malestar emocional (p.ej. ansiedad) y, por consiguiente, y rebatir sus creencias irracionales de no poner soportarlo o que le ocurrirá algo espantoso (perder el control, hacer el ridículo, etc.).
Ejercicios de metas fuera de lo corrienteSe pide a la persona que establezca objetivos que impliquen incrementar conductas de baja frecuencia o elegir alguna conducta de su repertorio habitual que tiene una frecuencia elevada y que se desea reducir.
Auto-refuerzo y auto castigoSe pide a la persona que se administre los refuerzos y los castigos que se fijaron en las sesiones, ante la ejecución o no de las tareas concretas para los que fueron propuestos.
Técnicas emotivas
Ejercicios de ataque de vergüenzaEstán encaminados a proporcionar a la persona la posibilidad de debatirse aquellas creencias irracionales que acompañan a la realización de actos que considera como «vergonzosos» y le producen malestar emocional. Un ejercicio típico de ataque de vergüenza podría ser ir por la calle con una prenda de vestir al revés.
Uso del sentido del humorSe suele pedir a los usuarios que ejerciten el sentido del humor fuera de las sesiones. Todos aquellos procedimientos humorísticos que en el curso de las sesiones le han ayudado a desdramatizar, o a reírse un poco de sí mismo, se sugiere que se utilicen como ejercicios para favorecer el auto-debate de las creencias irracionales.
Técnicas que tienden a evitarse en la TREC

La TREC defiende el eclecticismo técnico siempre y cuando las técnicas sirvan para conseguir sus objetivos terapéuticos. Hay sin embargo una serie de técnicas que expresamente se señalan como no recomendables:

  • Técnicas que faciliten o incrementen la dependencia (p.ej. proporcionar con frecuencia refuerzo positivo).
  • Técnicas que animan a las personas a ser más crédulos, bienintencionados y sugestionables.
  • Técnicas o intervenciones ineficaces y de larga duración (p.ej. asociación libre y otras técnicas psicodinámicas).
  • Métodos que ayudan a las personas a sentirse bien o a aliviar su malestar a corto plazo más que a conseguir que se sientan mejor a largo plazo (p.ej.. algunas técnicas gestálticas y aquellas que fomentan una expresión emocional exagerada y dramática en el aquí y ahora).
  • Técnicas que distraen a los clientes de trabajar sus filosofías irracionales (p.ej. métodos de relajación, yoga y otros métodos de distracción cognitiva).
  • Métodos que inconscientemente refuerzan la filosofía de baja tolerancia a la frustración (p.ej. exposición gradual).
  • Técnicas que incluyen una filosofía anticientífica (p.ej. curación por la fe y el misticismo).
  • Técnicas que intenten cambiar las situaciones negativas sin identificar ni tratar de modificar previamente las creencias irracionales (B) (p.ej. técnicas de terapia sistémica de cambio de roles y configuración familiar).
  • Técnicas de dudosa validez (p.ej. programación neurolingüística).

Referencias

  • Díaz García, et al. Manual De Técnicas y Terapias Cognitivo Conductuales. Desclée De Brouwer : Universidad Nacional De Educación a Distancia, 2017.

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