Ambivalencia emocional

Habitualmente, la ambivalencia emocional es debida a que al mismo tiempo que deseamos un fin, también lo tememos. Este estado emocional se define por la confluencia de sentimientos opuestos y puede experimentarse muy tempranamente. La ambivalencia emocional hacia la figura de crianza es sintomática de algunos apegos inseguros, sin embargo, parece que no es hasta los 10 o 12 años cuando este estado emocional puede ser comprendido en un nivel conceptual . Antes de los diez años los niños suelen representar la ambivalencia emocional en una única emoción o, a lo sumo, consideran que hay dos emociones contradictorias que se suceden de modo consecutivo (Harter, 1977). En atención a este largo desarrollo Berk (2018) señala que comprender la ambivalencia emocional requiere de complejas operaciones como retener en la memoria dos fuentes de información que resultan contradictorias, integrar todos los conocimientos y operar con ellos .