Conciencia

La conciencia es la cualidad o el estado de conocimiento de objetos externos o de algo interno a uno mismo. En un sentido más básico es la experimentación bruta de cualquier sensación, incluso en ausencia de significado o conceptualización sobre la relación entre el sujeto y las cosas.

En la Psicología precientífica la conciencia se confundía con el alma, en los inicios de la Psicología moderna, la conciencia era sinónimo de diversos fenómenos: percepción, memoria, pensamiento formal, identidad, etc. Así, la Psicología experimental de fines del siglo XIX la tomó como su objeto de estudio considerándola como el recipiente de un conjunto de facultades tales como el juicio, la sensación, el deseo, la imagen o la voluntad. Desde una lectura asociacionista, E. Titchener describió a la conciencia como la suma de elementos aislados unidos por una especie de química de la psiquis, donde la percepción surge de la sensación, la idea de la imagen y el sentimiento de la afección. Las psicologías objetivistas, como el conductismo, la desecharon como objeto de estudio por considerarla no observable ni mensurable, y la reemplazandola por la conducta. El Psicoanálisis, por su parte, consideró a la conciencia como el sistema que se sitúa en la periferia del aparato psíquico, recibiendo a la vez las informaciones del mundo exterior y las provenientes del interior. Desde el punto de vista funcional el sistema percepción conciencia se opone a los sistemas de huellas mnémicas que son el inconsciente y el preconsciente. Más recientemente fue el cognitivismo el que rescató a la conciencia reivindicando la validez de elementos tales como la memoria, el pensamiento y la acción, en una suerte de «retomo de la mente».