Efecto Simon

En el campo de la psicología, el efecto Simon establece que los tiempos de reacción suelen ser más veloces y las reacciones tienden a ser más acertadas cuando el estímulo ocurre en la misma ubicación relativa que la respuesta, inclusive si la ubicación del estímulo es irrelevante para la tarea a realizar. A este fenómeno se le denomina como efecto Simon por J.R. Simon, quien publicó acerca de este efecto en los últimos años de la década de los años 1960.

En el estudio original de Simon, dos luces (los estímulos) se colocaron en un panel circular giratorio. Este dispositivo se giraría en diversos grados (lejos del plano horizontal). Simon deseaba ver si una alteración de la relación espacial, relativa a las claves de respuesta, afectaba el rendimiento. La edad también fue un factor probable en el tiempo de reacción. Como se predijo, el tiempo de reacción de los grupos aumentó en función de la posición relativa del estímulo luminoso (la edad no fue un factor). El tiempo de reacción aumentó hasta en un 30%. (Simon & Wolf, 1963).

Sin embargo, lo que generalmente se considera la primera demostración genuina del efecto que se conoció como el efecto Simon es de Simon & Rudell (1967). Aquí, los participantes respondieron a las palabras «izquierda» y «derecha» que se presentaron al azar en el oído izquierdo o derecho. Si bien la ubicación auditiva era completamente irrelevante para la tarea, los participantes mostraron aumentos marcados en la latencia de la reacción si la ubicación del estímulo no era la misma que la respuesta requerida (si, por ejemplo, reaccionarían a una palabra que se presentó en la oreja derecha).

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