Reflejo de moro

«El reflejo de moro se considera un vestigio de nuestro pasado remoto en tanto que la reacción de sobresalto del bebé parece seguirse de un instintivo agarre -lo que recuerda un momento de nuestra filogenia en el que las crías se mantenían adheridas o sujetas a las madres en sus desplazamientos-. Obviamente, el reflejo de moro que observamos en el bebé no es funcional. Sencillamente, tras el sobresalto de un ruido o de una potencial caída, el bebé lleva los brazos y piernas -con el puño cerrado- hacia la línea media del cuerpo. Aún así, estamos ante una conducta muy significativa que nos indica que el bebé reacciona a los estímulos (y en concreto a una potencial amenaza)». Docente Begoña Delgado