Regulación emocional

Se denomina regulación emocional a la capacidad de gestionar y modular las propias emociones en función de las demandas de los diferentes contextos y situaciones. Gross (1998) define el concepto de regulación emocional como un proceso por el cual los individuos influyen en las emociones que experimentan, en cuándo las tienen y cómo las experimentan y expresan. En otras palabras, la regulación emocional se refiere a la capacidad de un individuo para experimentar, influenciar, controlar y expresar emociones, de tal forma que dichos estados emocionales no interfieran (o faciliten) la conducta dirigida a objetivos en su medio. Las intervenciones en regulación emocional están, por tanto dirigidas a proveer al sujeto esa capacidad.