Variables organísmicas

Las variables organísmicas son aquellas características físicas, psicológicas o fisiológicas, relativamente estables en un individuo. Se refieren a todo tipo de diferencias individuales que podemos hallar entre los sujetos y modulan las relaciones funcionales identificadas, es decir, son variables covariantes que deben tenerse en cuenta para el diseño del tratamiento. Por ejemplo, el hecho de que un paciente tome alcohol con asiduidad puede ser una variable interviniente importante sobre la forma de la comunicación que se establece con su pareja en un momento concreto, o la presencia de rasgos obsesivos puede empeorar la respuesta de una adolescente a un conflicto entre iguales.