Insomnio

Diagnóstico y características clínicas

Buela-Casal y Navarro (1990). En todos los casos, el insomnio provoca que la persona duerma menos horas de las que necesita para lograr una adecuada recuperación.

El insomnio es un trastorno que se caracteriza por una reducción en la cantidad o la calidad del sueño y produce un malestar clínicamente relevante en el individuo que lo padece. Este puede deberse a una dificultad para iniciar el sueño y para retomarlo tras un despertar en mitad de la noche. También se explica por la imposibilidad total de volver a dormirse tras un despertar producido en las últimas horas.

DSM-5CIE-11
Para establecer un diagnóstico de insomnio es necesario que se dé una dificultad o incapacidad para iniciar o mantener el sueño.

Insomnio agudo/situacional. Si la duración es de unos pocos días y se suele producir por cambios vitales, momentos de estrés o cambios puntuales de horario de sueño.
Insomnio episódico. Si la duración de los síntomas es de más de un mes.
insomnio persistente. Si la duración de los síntomas es de tres meses o más.
Insomnio recurrente. Se establece este diagnóstico cuando se producen dos o más episodios de insomnio con una duración igual o superior a los tres meses en el plazo de un año.
En la CIE-11 se requiere que la persona perciba que su sueño es insuficiente o que, siendo suficiente, tenga una baja calidad, una excesiva fragmentación o no sea reparador. Es decir,
pese a que la persona pueda percibir haber dormido un adecuado número de horas, se levanta cansada, lo que interfiere en su vida significativamente.

Epidemiología y curso evolutivo

Prevalencía
Grewal y Doghramji (2010). El insomnio es el trastorno del sueño más prevalente. Las tasas de prevalencia a lo largo de la vida están en torno al 25% de los casos en países europeos, ascendiendo hasta el 35% en Estados Unidos.
Inicio y evolución
Lichstein et al. (2017). La franja de edad donde es más común que se produzcan los primeros episodios es durante la primera década de la adultez. Además, la prevalencia es más alta en mujeres que en hombres, aumentando en ambos sexos según el envejecimiento, pese a que en mujeres mayores la sintomatología es menos grave que en varones.

El insomnio se puede dar en cualquier momento de la vida, aunque es ligeramente menos frecuente en fases tempranas de la misma, así como durante la adolescencia.

Tipos de insomnio

Según la guía diagnóstica utilizada (DSM-5) se encuentran diferentes clasificaciones del insomnio según el momento de aparición (inicio, intermedio y final), según el origen (psicofisiológico, producido por fármacos/drogas, idiopático y no especificado) y según su gravedad.

Insomnio agudo/situacional

Es un tipo de insomnio cuya duración es de unos pocos días y se suele producir por cambios vitales, momentos de estrés o cambios puntuales de horario de sueño. Cuando dichos cambios pasan tras un periodo de adaptación, la sintomatología desaparece.

Insomnio persistente

Se establece cuando la duración de los síntomas se prolonga por encima de los tres meses de duración. En los casos que hay una mayor gravedad inicial (es decir, una menor duración de sueño), los síntomas tenderán a una mayor duración en el tiempo y/o a reaparecer meses después de la desaparición de los síntomas.

Insomnio recurrente

Se establece este diagnóstico cuando se producen dos o más episodios de insomnio con una duración igual o superior a los tres meses en el plazo de un año. Es habitual que los problemas de insomnio, tras haber remitido por completo, reaparezcan un tiempo después. En la mayoría de los casos, este tipo de insomnio está relacionado con trastornos médicos o psicológicos.

Referencias

  • Belloch, Sandín, Ramos Campos, and Sandín, Bonifacio. Manual De Psicopatología. 3ª edición. Madrid [etc.]: McGraw-Hill Interamericana De España, 2020. Print.

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