D E M O C R A T O P I A

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La Entrevista en el Proceso de Evaluación Psicológica

VERSIÓN 1.3

⭐Introducción

La entrevista psicológica es una herramienta fundamental en la práctica clínica, que establece una comunicación entre el profesional y el consultante para comprender y abordar la demanda presentada. La entrevista psicológica es una interacción estructurada y orientada hacia un objetivo claro, generalmente iniciada a partir de una solicitud de ayuda. El entrevistador, con conocimientos y metas predefinidas, guía la conversación dentro de un marco temporal y espacial delimitado, estableciendo un esquema de trabajo específico. Esta interacción se caracteriza por una comunicación bidireccional, donde tanto el entrevistador como el entrevistado participan activamente, utilizando dos canales principales de comunicación: el verbal y el no verbal. Sin embargo, es importante destacar que los roles en esta interacción son inherentemente asimétricos, con el entrevistador generalmente asumiendo una posición de mayor autoridad o experiencia en el proceso. Es un proceso dinámico que puede tener diversos objetivos, desde el diagnóstico hasta la intervención, y requiere de habilidades específicas por parte del entrevistador. Las entrevistas pueden variar según su enfoque, ya sea diagnóstico, orientativo, terapéutico o en el ámbito de la selección de personal, y cada una tiene sus particularidades y técnicas recomendadas.

PROCESOENTREVISTAS EN LAS FASES DEL PROCESO EVALUATIVOFASES DEL PROCESO EVALUATIVO
1ª FaseENTREVISTAS INICIALES:

Aplicación de técnicas de entrevista verbales no directivas: las
respuestas de escucha

INICIAL:
✔️Abierta o semiestructurada.

BIOGRÁFICA:
✔️Cerrada o estructurada.
✔️Entrevista que sistematiza la información que se precisa para
diagnosticar, orientar o intervenir.
ESPECIFICACIÓN DE LA DEMANDA Y DE LOS OBJETIVOS:
✔️Especificar el motivo de la demanda.
✔️Establecer las condiciones históricas y actuales potencialmente
relevantes.
✔️Fijar los objetivos para atender la demanda.
2ª FasePOST-ENTREVISTAS INICIALES:

✔️Tareas de estudio y reflexión sobre la demanda y los objetivos
establecidos.
✔️Estas labores deben basarse en estudios empíricos, es decir,
sobre una base teórica científica que respalde las hipótesis de
evaluación que se establecerán.
FORMULACIÓN DE HIPÓTESIS DE EVALUACIÓN VERIFICABLES:

✔️Formular las hipótesis de evaluación sobre los problemas y
objetivos de la demanda.
✔️Definir los problemas a evaluar para comprobar las hipótesis
técnicas o estratégicas evaluativas.
3ª FaseENTREVISTA DE COMPROBACIÓN DE LAS HIPÓTESIS DE
EVALUACIÓN:


✔️Estructurada y directiva.
✔️Aplicación de técnicas de entrevista verbales directivas: las
respuestas de acción.

ENTREVISTA DE DEVOLUCIÓN:

✔️Informe oral.
✔️Aplicación de técnicas de entrevista verbales directivas: las
respuestas de acción.
COMPROBACIÓN DE LAS HIPÓTESIS DE EVALUACIÓN,
FORMULACIÓN DE CASO Y COMUNICACIÓN DE LOS
RESULTADOS:


✔️Planificar la aplicación de las técnicas evaluativas.
✔️Aplicar las pruebas.
✔️Corregir, interpretar e integrar los resultados.
✔️Comprobar las hipótesis de evaluación.
✔️Establecer la formulación de caso.
✔️Comunicar los resultados del proceso evaluativo, Informe de
evaluación.
Entrevistas en las tres primeras fases del proceso de evaluación psicológica

En el ámbito de las entrevistas psicológicas, se observa una clara diferenciación en cuanto a la estructura y enfoque según el propósito de la entrevista. Por un lado, las entrevistas iniciales que se orientan a la evaluación diagnóstica, orientación o intervención tienden a ser abiertas y no directivas. Esto permite al entrevistador comprender en profundidad el motivo de consulta del entrevistado, sus objetivos personales y su contexto, fomentando un espacio en el que el entrevistado se sienta libre de expresar sus pensamientos y preocupaciones de manera espontánea. Por otro lado, las entrevistas utilizadas en contextos de selección de personal suelen ser cerradas y directivas. El objetivo aquí es evaluar la idoneidad del candidato para un puesto de trabajo específico, por lo que las preguntas se enfocan en evaluar comportamientos y habilidades relevantes para el desempeño laboral. Según Moscoso, Gorriti, y Salgado (2006), estas entrevistas requieren un enfoque más estructurado, con preguntas estandarizadas que se aplican a todos los candidatos. Esto facilita la comparación objetiva entre los candidatos y ayuda a tomar decisiones informadas sobre quién es el más adecuado para el puesto, como destacan Alonso, Moscoso y Salgado (2016).

Entrevistas iniciales. 1ª fase del proceso de evaluación psicológica

En la primera fase del proceso de evaluación psicológica, las entrevistas se enfocan en «especificar la demanda y los objetivos». Esta etapa se subdivide en: a) identificar el motivo de consulta, b) delinear condiciones históricas y presentes relevantes, y c) definir objetivos de atención. Se utilizan dos tipos de entrevistas para este propósito.

Entrevista Inicial: Su propósito es recolectar la máxima información sobre el cliente y su contexto, así como entender el motivo de su consulta. Esta entrevista marca el comienzo de la relación entre el profesional y el entrevistado, siendo fundamental para establecer confianza. Se desarrolla de forma abierta o semi-estructurada, donde el entrevistador guía la conversación permitiendo al cliente expresarse según sus necesidades. Las preguntas se enfocan en el entrevistado y se utiliza una escucha no directiva. Si la consulta no es sobre el propio individuo, sino sobre terceros (como hijos, pareja, padres), pueden ser necesarias entrevistas adicionales tanto a estas personas como a otros profesionales relacionados. Estas se llaman «entrevistas de información complementaria», según Maganto y Cruz (2005).

Entrevista Biográfica o Anamnesis: Su objetivo es reconstruir la historia pasada y presente del cliente. Esta entrevista es más cerrada y estructurada, enfocada en obtener información detallada de áreas específicas del funcionamiento del entrevistado. Esta información ayudará al psicólogo a formular hipótesis evaluativas. A pesar de su estructura, la escucha no directiva sigue siendo esencial.

Según el caso y contexto, se pueden necesitar varias sesiones de entrevista. En ocasiones, se puede abordar tanto la entrevista inicial como la biográfica en una sola sesión, mientras que en otras se distribuyen entre varias. Independientemente de su estructura, es crucial que el enfoque de la entrevista permanezca centrado en el entrevistado, empleando técnicas de escucha activa y no directiva.

El proceso de entrevista en el ámbito clínico y terapéutico es crucial para comprender y atender adecuadamente las necesidades del paciente o cliente. A partir de lo expuesto:

  1. Importancia de la Entrevista Inicial y Biográfica:
    • Estas entrevistas proporcionan un marco para recopilar información esencial sobre el paciente. Esta información puede incluir antecedentes familiares, historial médico, experiencias pasadas y actuales, y cualquier otro dato que pueda ser relevante para el tratamiento.
  2. Despedida y Finalización de la Entrevista:
    • Cerrar adecuadamente una entrevista es esencial para mantener la relación terapéutica y asegurarse de que el cliente se sienta escuchado y comprendido.
    • A los clientes se les debe proporcionar una oportunidad para hacer preguntas o compartir cualquier otra información que sientan que es importante.
    • La preparación para la siguiente sesión y la explicación de lo que se cubrirá ayuda a establecer expectativas y proporciona continuidad al proceso terapéutico.
  3. Implicación Activa del Cliente:
    • Mantener al cliente informado y activamente involucrado en el proceso no sólo lo empodera, sino que también puede aumentar su compromiso con el tratamiento.
    • Al asignar tareas o «deberes» entre sesiones, se les da la oportunidad de aplicar lo aprendido o reflexionar sobre ciertos temas, lo que puede ser beneficioso para su proceso terapéutico.
  4. Reflexión Post-Entrevista del Terapeuta:
    • El terapeuta debe tomarse el tiempo para reflexionar sobre la entrevista, analizar la información proporcionada y planificar los próximos pasos en el tratamiento.
    • A medida que el terapeuta adquiere más experiencia, se vuelve más astuto en la interpretación de los mensajes, tanto explícitos como implícitos, que comparte el cliente. Estas percepciones pueden ser cruciales para formular hipótesis y planificar intervenciones adecuadas.

En resumen, la entrevista es una herramienta poderosa en el arsenal del terapeuta. Realizada adecuadamente, proporciona una rica fuente de información que puede guiar el tratamiento y facilitar la recuperación o el bienestar del cliente. Es un proceso dinámico que requiere habilidad, empatía y reflexión por parte del profesional.

⭐⭐⭐Entrevista inicial

En la primera entrevista psicológica, el objetivo principal es establecer un conocimiento recíproco entre el entrevistador y el entrevistado. Crear un ambiente de confianza, empatía y calidez es esencial para construir una buena relación terapéutica. Rogers (1957) destaca varios componentes que influencian el éxito de la entrevista:

  • Desde el entrevistador: habilidades, tiempo de respuesta, pausas, verbalizaciones, calidez, empatía, contacto visual, refuerzos, proximidad y espacio personal.
  • Desde el entrevistado: disposición para compartir, motivación, sinceridad y comportamiento deseable.
  • Mensaje: claridad, comprensibilidad y vocabulario.
  • Factores contextuales: entorno, iluminación, ruido y privacidad.
  • Interacción entre todos los componentes anteriores.

Para fomentar este entendimiento mutuo, es útil seguir una secuencia específica, como sugieren Maganto y Cruz (2005). Después de presentarse, el psicólogo debe informar al entrevistado sobre el propósito de la evaluación psicológica, las responsabilidades de cada uno y el proceso general de las sesiones.

Es esencial cumplir con los principios éticos y deontológicos, que enfatizan el respeto, la protección de los derechos, la responsabilidad y la competencia profesional. A continuación, se detalla una secuencia recomendada:

  1. Presentación del profesional: De manera cordial, el psicólogo se presenta y ofrece una visión general de los servicios. Es importante garantizar la confidencialidad y seguridad de la información.
  2. Establecimiento de la alianza terapéutica: Esto incluye asegurar la confidencialidad, promover sinceridad, colaboración y honestidad, y establecer expectativas sobre el tiempo de las sesiones y la duración del tratamiento.
  3. Descripción del proceso de evaluación psicológica: Se explica el enfoque y las herramientas que se utilizarán, similar a cómo un médico informa sobre pruebas y diagnósticos.
  4. Honorarios: Es esencial ser transparente sobre los costos y la estructura de pago.

Durante la entrevista, el entrevistador debe combinar su conocimiento técnico con habilidades interpersonales, escuchando activamente y comprendiendo las perspectivas del entrevistado. Es vital para el psicólogo conocerse a sí mismo, mantener un equilibrio emocional y trabajar en el desarrollo personal.

En resumen, una entrevista efectiva no solo depende de las habilidades técnicas, sino también de la capacidad de establecer una conexión genuina con el entrevistado, utilizando habilidades de escucha activa y mostrando empatía a lo largo del proceso.

Actitudes y habilidades básicas. La empatía y la escucha activa

Durante la entrevista inicial, establecer una relación recíproca y entender el motivo de la consulta es esencial. Para ello, es recomendable adoptar un enfoque de entrevista abierta o semi-estructurada, permitiendo que el entrevistado hable libremente y comparta sus pensamientos, emociones y preocupaciones. El entrevistador debe emplear un estilo no directivo, siendo más un facilitador que un conductor del diálogo.

Empatizar y demostrar una escucha activa no es sencillo. No se trata simplemente de escuchar con los oídos, sino de comprometer todo nuestro ser en el proceso. Es un ejercicio de comprensión profunda, donde el entrevistador intenta percibir y sentir el mundo desde la perspectiva del entrevistado. Esta empatía requiere un delicado equilibrio: el profesional debe acercarse emocionalmente al entrevistado, pero mantener la distancia necesaria para objetivar la situación y proporcionar una ayuda efectiva.

Pensar en la empatía y la escucha activa como el «respirar juntos» del entrevistador y entrevistado es una metáfora poderosa. Ambos participantes en la entrevista deben sentir que están en un espacio seguro y de respeto mutuo. En este ambiente, el entrevistado se siente más abierto a compartir, y el entrevistador está mejor posicionado para comprender y ofrecer insights y apoyo.

Es fundamental que el entrevistador desarrolle estas habilidades y las aplique en todas las entrevistas. Solo a través de la empatía y la escucha activa se puede crear una relación genuina y significativa, que es la base de cualquier proceso terapéutico exitoso.

⭐⭐La empatía

La empatía, en la psicología clínica y en la terapia, es fundamental para el establecimiento de una relación terapéutica sólida y efectiva. Es una capacidad que va más allá de la mera escucha; es el poder de sentir lo que otro siente, de ver el mundo desde la perspectiva de otra persona y de responder de una manera que refleje esa comprensión.

La diferenciación entre empatía cognitiva y empatía afectiva es esencial. La empatía cognitiva implica comprender el punto de vista del otro, mientras que la empatía afectiva implica sentir con el otro. No obstante, la compasión va más allá de la empatía. La compasión implica un profundo sentimiento de conexión y un deseo de aliviar el sufrimiento del otro. Como dice Ogyen Trinley Dorje, la compasión es más comprometida y activa. Implica sentir el dolor del otro como propio y actuar en consecuencia.

Paul Gilbert sostiene que la compasión, o el ser amable, no es solo sobre la comprensión, sino también sobre transmitir cuidado, conexión y seguridad. Estas cualidades son esenciales para cualquier relación terapéutica.

La autorrevelación, cuando se usa adecuadamente, puede ser una herramienta poderosa en terapia. Puede ayudar a humanizar al terapeuta, hacer que el paciente se sienta menos solo y ayudar a normalizar ciertas experiencias o sentimientos. Sin embargo, es vital que el terapeuta use la autorrevelación con precaución y siempre en beneficio del paciente.

En resumen, la empatía y la compasión son esenciales en la terapia. La capacidad de comprender, sentir con el cliente y responder de una manera que refleje esa comprensión y cuidado es fundamental para el éxito terapéutico. La autorrevelación, cuando se usa adecuadamente, puede mejorar esa conexión, pero debe usarse con precaución y siempre con el mejor interés del cliente en mente.

⭐⭐La escucha activa

La escucha activa, según García Higuera (2007), se define como una técnica de comunicación que evidencia al entrevistado que el entrevistador ha comprendido su mensaje. Es más que simplemente escuchar: implica una atención genuina y una respuesta adecuada hacia el hablante. Estas respuestas son técnicas no directivas, tal como lo definen Rojí y Cabestrero (2004), y son especialmente valiosas en las primeras etapas de la evaluación psicológica.

La correcta implementación de la escucha activa exige que el psicólogo mantenga una actitud receptiva en todo momento. Debe enfocarse completamente en lo que dice el entrevistado, evitando interrupciones y tomando notas solo de la información crucial. Las pausas, las preguntas abiertas y las respuestas no verbales, como asentir o emitir sonidos de acuerdo, son herramientas valiosas para este proceso.

Ibáñez Aguirre (2010) enfatiza la importancia de demostrar empatía, especialmente durante la primera entrevista. Escuchar activamente no solo refuerza la comunicación, sino que también puede estimular al entrevistado a compartir más sobre sí mismo y sus problemas. Ignorar o no prestar atención puede resultar en la omisión de información valiosa.

Los entrevistadores deben ser conscientes de las distintas respuestas de escucha, o técnicas verbales no directivas. Estas se usan para demostrar comprensión y empatía hacia el entrevistado. Las técnicas incluyen la «clarificación» para demostrar entendimiento general, la «paráfrasis» para reflejar contenidos cognitivos, el «reflejo» para contenidos afectivos y el «resumen» para abordar ambos. Estas técnicas evidencian que el entrevistador está verdaderamente sintonizado con el entrevistado y su perspectiva.

Técnicas de Entrevista Verbales No Directivas: Respuestas de Escucha

  1. Clarificación: Es una herramienta que busca esclarecer mensajes ambiguos o confusos del entrevistado. Esta técnica verifica y demuestra que se ha comprendido lo expresado por el entrevistado, evitando asumir suposiciones sin confirmar. Se usa especialmente cuando el terapeuta no está seguro de haber comprendido el mensaje del entrevistado. Por ejemplo: “¿Quieres decir que…?” o “¿Me gustaría saber exactamente qué es lo que me quieres decir con…?”
  2. Paráfrasis: Esta técnica implica repetir el contenido cognitivo del entrevistado utilizando palabras del terapeuta, sin replicar exactamente sus palabras. Ayuda al entrevistado a centrarse en los contenidos conceptuales de su discurso en lugar de los emocionales, facilitando la organización del pensamiento. Ejemplo: Cliente: “Sé que no salir de casa no me ayuda a encontrarme bien.” Psicólogo: “Entonces, sientes que salir te beneficiaría.”
  3. Reflejo: Se centra en los aspectos afectivos o emocionales del discurso del entrevistado. Esta técnica responde a los sentimientos expresados por el entrevistado y utiliza el mismo tono emocional. Por ejemplo, si el entrevistado muestra tristeza, el entrevistador podría usar términos como «desanimado» o «decepcionado» para reflejar esos sentimientos.
  4. Síntesis, Recapitulación o Resumen: Esta técnica combina tanto los contenidos cognitivos como los afectivos del mensaje del entrevistado. Permite al terapeuta enlazar múltiples elementos del mensaje del entrevistado y puede ser usado para cerrar una parte de la entrevista o para resumir lo discutido en una sesión completa. Por ejemplo: “Resumiendo, sientes que sería bueno salir más, pero te intranquiliza hacerlo.”

Estas técnicas buscan fortalecer la comunicación entre el entrevistador y el entrevistado, ayudando al último a sentirse comprendido y al primero a obtener información clara y precisa para la intervención terapéutica.

Ejemplos prácticos para cada una de las técnicas:

1. Clarificación

  • Entrevistado: «A veces me siento como si estuviera en una neblina, y todo es confuso.»
  • Entrevistador: «¿Quieres decir que hay momentos en los que te sientes desorientado y no puedes pensar con claridad?»

2. Paráfrasis

  • Entrevistado: «Trabajo todos los días durante horas y siento que mi esfuerzo no está siendo reconocido.»
  • Entrevistador: «Entonces, sientes que a pesar de dedicar mucho tiempo y energía en tu trabajo, no estás recibiendo el reconocimiento que mereces.»

3. Reflejo

  • Entrevistado: «Cuando mi amigo canceló nuestros planes por tercera vez, sentí un nudo en el estómago.»
  • Entrevistador: «Parece que te sentiste muy decepcionado y herido por la acción de tu amigo.»

4. Síntesis, Recapitulación o Resumen

  • Entrevistado: «Desde que me trasladé a esta ciudad, ha sido difícil adaptarme. Echo de menos a mis amigos y mi anterior trabajo. Sin embargo, me gusta el clima aquí y he encontrado algunos lugares interesantes para visitar.»
  • Entrevistador: «Resumiendo, aunque encuentras desafíos en adaptarte a tu nuevo entorno y extrañas aspectos de tu vida anterior, también has identificado aspectos positivos de vivir en esta nueva ciudad.»

Estos ejemplos ilustran cómo el entrevistador puede emplear estas técnicas para profundizar en la comprensión del entrevistado y facilitar una comunicación eficaz.

Errores frecuentes en la escucha activa del entrevistador:

La escucha activa es esencial para una comunicación efectiva, pero el entrevistador puede cometer errores que pueden afectar la calidad de la entrevista:

  1. No atender al tono del paciente: Es fundamental captar el tono emocional detrás de las palabras del paciente, ya que puede revelar sentimientos no expresados.
  2. Cambios bruscos de temas: Saltar de un tema a otro sin una transición adecuada puede hacer que el paciente se sienta ignorado o incomprendido.
  3. Hablar de uno mismo: El terapeuta no debe intercalar sus propias experiencias personales en la conversación a menos que sea relevante y útil para el paciente.
  4. Posturas incorrectas: Una postura inadecuada o cerrada puede enviar el mensaje de desinterés o juicio.
  5. Distracciones externas: Las distracciones como llamadas telefónicas, ruidos o elementos llamativos en la sala pueden interrumpir el flujo de la conversación.
  6. Respuestas cortas o cortantes: Responder de manera abrupta o breve puede hacer que el paciente se sienta desvalorizado o no escuchado.

Errores frecuentes en la conducta verbal del entrevistado:

El paciente también puede tener dificultades en la comunicación, incluyendo:

  1. Omisión: Dejar fuera detalles importantes, ya sea intencionalmente o sin darse cuenta.
  2. Distorsión: Cambiar o exagerar hechos o sentimientos.
  3. Generalización: Hacer declaraciones amplias basadas en un evento o sentimiento limitado.

Para manejar estos errores, es esencial que el entrevistador esté entrenado para reconocer y abordar adecuadamente estos patrones de comunicación.

Las conductas no verbales del entrevistador y del entrevistado también son cruciales para la comunicación efectiva. Las expresiones faciales, el tono de voz, la postura y la distancia física pueden transmitir mucho más que palabras. Un entrevistador habilidoso debe ser consciente de su propia comunicación no verbal y también ser observador de las señales no verbales del paciente.

Algunos ejemplos para ilustrar los errores frecuentes en la escucha activa y en la conducta verbal:

Errores frecuentes en la escucha activa del entrevistador:

  1. No atender al tono del paciente:
    • Paciente: (con tono triste) «He estado pasando mucho tiempo solo últimamente.»
    • Terapeuta: «Eso es normal para muchas personas.» El terapeuta falló en reconocer el tono triste y no exploró más los sentimientos del paciente.
  2. Cambios bruscos de temas:
    • Paciente: «Mi madre falleció hace dos meses y ha sido realmente duro…»
    • Terapeuta: «Hablemos de cómo has estado manejando tu trabajo recientemente.» El terapeuta cambió abruptamente el tema sin abordar el dolor del paciente.
  3. Hablar de uno mismo:
    • Paciente: «Estoy luchando con la ansiedad
    • Terapeuta: «Sí, yo también tuve ansiedad cuando era más joven, es realmente duro.» El terapeuta intercaló su experiencia personal en lugar de centrarse en el paciente.

Errores frecuentes en la conducta verbal del entrevistado:

  1. Omisión:
    • Paciente: «Salgo algunas veces con amigos.» El paciente no menciona que esas «algunas veces» son extremadamente raras y se siente muy aislado.
  2. Distorsión:
    • Paciente: «Mi jefe siempre grita por cualquier cosa.» Aunque el jefe puede haber alzado la voz un par de veces, el paciente lo siente como un «siempre».
  3. Generalización:
    • Paciente: «Todos me odian.» Basado en un par de experiencias negativas, el paciente hace una generalización amplia.

Estos ejemplos muestran cómo los errores en la escucha activa y en la comunicación verbal pueden afectar la calidad y efectividad de la terapia. Es esencial para el terapeuta reconocer y abordar adecuadamente estos errores para facilitar una comunicación efectiva y brindar apoyo adecuado al paciente.

errores frecuentes
Errores frecuentes en la escucha activa del entrevistador.
⭐La comunicación no verbal del entrevistador y del entrevistado
CATEGORÍADESCRIPCIÓNEJEMPLOSRESPUESTA DEL PSICÓLOGO
Omisión simpleSe omite algún objeto, suceso o persona.«Me voy»
« Estoy preocupado»
«¿Dónde se va a ir?»
«¿De qué está preocupado?»
Omisión ComparativaSe omiten Ias bases utilizadas para formular una comparación.«Mi compañera es mejor que yo»
«Él es el mejor»
«Mejor ¿cuándo, (o dónde o
cómo)?»
«¿El mejor, comparado con
quién?»
Falta de índice referencialSe omite o no se especifica el objeto o persona mencionada.«Siempre están encima mío»«¿Quién, concretamente, está
siempre encima de ti?»
Verbo inespecíficoSe omiten parte de los hechos, por ejemplo, se introduce el verbo pero
no se explica.
«Me frustra»
«Estoy fastidiado»
«¿Concretamente qué te frustra?»
«¿Concretamente cómo estás de
fastidiado?»
Operador modal de:
-Necesidad
-Posibilidad
Se asume la no elección «tengo que», «no puedo», «imposible»,
«necesario», «debería», «no debo»
«No puedo entender esta
situación»
«Es imposible pensar bien»
«Debería aprender a decir basta»
«No debo abandonar mis estudios»
«¿Qué te lo impide?»
«¿Qué es lo que hace que no
puedas pensar bien?»
«¿Qué te ocurriría si no lo
hicieras?»
«¿Qué crees que te sucedería si
lo haces?»
Omisiones frecuentes en la conducta verbal del entrevistado (adaptado de Cormier y Cormier (2000).
CATEGORÍADESCRIPCIÓNEJEMPLOSRESPUESTA DEL PSICÓLOGO
NormalizaciónLa acción (verbo) convertido en objeto (nombre) tiende a omitir la responsabilidad de
acción de la persona.
«No tengo libertad»
«Quiero tranquilidad»
«Concretamente, qué quieres
decir ¿qué no te sientes
haciendo lo que quieres?»
«¿Cómo deseas estar tranquilo?»
Causa / efectoSe asume que un suceso causa otro.«Tus comentarios me van a
volver loco»
«¿Concretamente cómo
te causan locura mis
comentarios?»
Lectura de menteSe asume cómo piensa o siente otra persona sin ninguna evidencia.«Yo sé que no le importo»«¿Concretamente cómo lo
sabes?»
PresuposicionesSe asumen ciertas experiencias para que las afirmaciones tengan sentido.«Tú sabes que lo paso mal»«¿Concretamente de qué modo
lo pasas mal?»
Distorsiones frecuentes en la conducta verbal del entrevistado (adaptado de Cormier y Cormier (2000).
CATEGORÍADESCRIPCIÓNEJEMPLOSRESPUESTA DEL PSICÓLOGO
Cuantificadores universalesGeneralización a toda la clase: «siempre», «nunca», «nadie», «todo», «todos».«Siempre se sale con la suya»«¿Alguna vez no se ha salido
con la suya?»
Equivalencia complejaSe asume que una experiencia implica otra (causa/efecto).«Cuando me recrimina sé que
no se fía de mí»
«¿Hubo alguna ocasión en la
que le recriminó y sintió que se
fiaba de usted?»
Generalizaciones frecuentes en la conducta verbal del entrevistado (adaptado de Cormier y Cormier (2000).

Voy a intentar aclararle estos conceptos o errores:

  • La OMISIÓN SIMPLE se produce cuando se omite algún objeto, suceso o persona; otro ejemplo diferente de los que vienen en el manual podría ser el siguiente:
    «Estoy asustado» -dice el paciente-
    «¿De qué?» -responde el profesional de la psicología-
  • El VERBO INESPECÍFICO se produce cuando se omite parte de los hechos; por ejemplo, el paciente transmite su estado, pero omite parte de los hechos. Un ejemplo parecido a los que vienen en el manual podría ser el siguiente:
    «Estoy agobiado» -dice el paciente-
    «Concretamente, ¿cómo está de agobiado?» -responde el profesional de la psicología-
  • La NORMALIZACIÓN es una distorsión en la que el entrevistado llega a ‘normalizar’ una situación que quizás sea excepcional y omite la responsabilidad que tiene él/ella en esa acción. Abundando en uno de los ejemplos que aparecen en la tabla 5.2, podríamos decir:
    «No tengo libertad» -dice el paciente-
    «Concretamente, ¿cuándo no te sientes libre? ¿Dónde? ¿En qué situaciones? responde el profesional de la psicología-
  • En la distorsión (que no omisión) “CAUSA/EFECTO” se asume que un suceso causa otro, que la afirmación de una cosa causa (o es causada) por otra: «Tus comentarios me van a volver loco». Sin embargo, la EQUIVALENCIA COMPLEJA se da cuando dos experiencias diferentes y sin relación previa se unen para establecerla, es decir, se trata de la relación entre dos pensamientos, ideas o eventos, pero la equivalencia compleja está en un nivel más alto de abstracción, como por ejemplo: ‹Llegas tarde otra vez… no me amas›; en este caso, ‹llegar tarde significa que no me amas› es una equivalencia compleja.
Equipo Docente.
Entrevistador

La importancia de la conducta no verbal en la psicoterapia no puede ser subestimada. Un psicólogo debe ser consciente y atento a su propio lenguaje corporal y expresiones faciales, ya que pueden influir significativamente en la dinámica terapéutica. Es crucial que el psicólogo priorice su comportamiento no verbal, ya que este puede potenciar o debilitar la relación terapéutica. Veamos algunos ejemplos con una redacción mejorada:

Conducta no verbal favorable:

  • Contacto ocular: Mantener un contacto ocular constante muestra interés y empatía. Ejemplo: Durante un relato emotivo del paciente, el psicólogo mantiene el contacto visual, mostrando que está completamente presente y escuchando.
  • Postura: Inclinar ligeramente el cuerpo hacia el paciente indica que el psicólogo está genuinamente interesado. Ejemplo: Al discutir un tema difícil, el psicólogo se inclina hacia adelante, mostrando interés genuino.

Conducta no verbal perjudicial:

  • Evitación del contacto ocular: Mirar constantemente hacia otro lado puede hacer sentir al paciente que no se le está prestando atención. Ejemplo: Mientras el paciente habla sobre su semana, el psicólogo mira su bloc de notas o la ventana repetidamente.
  • Postura rígida: Sentarse muy recto y distante puede generar una atmósfera fría. Ejemplo: En vez de relajarse en su silla, el psicólogo se sienta al borde de esta, dándole al paciente la impresión de que está ansioso o desconectado.

Proxemia:

  • Distancia ideal: Sentarse frente a frente con el paciente a una distancia cómoda. Ejemplo: En lugar de sentarse en sillas opuestas en lados opuestos de la habitación, el psicólogo y el paciente se sientan en sillas adyacentes con una pequeña mesa entre ellos.
  • Ambiente: Un espacio limpio y ordenado. Ejemplo: El psicólogo se asegura de que la mesa esté libre de papeles innecesarios y distracciones visuales.

Kinesia:

  • Expresión facial: Una sonrisa suave o un gesto de asentimiento. Ejemplo: Cuando el paciente comparte un logro, el psicólogo sonríe y asiente, mostrando aprecio y reconocimiento.
  • Gestos: Un gesto de abrir las manos indica receptividad. Ejemplo: Al pedirle al paciente que comparta más, el psicólogo muestra las palmas de sus manos como un gesto abierto de invitación.

Paralingüística:

  • Tono de voz: Un tono cálido y calmado. Ejemplo: El psicólogo responde a una confesión del paciente con un tono suave y tranquilizador.
  • Velocidad del habla: Hablar a un ritmo adecuado. Ejemplo: Al explicar un concepto terapéutico, el psicólogo habla claramente y a un ritmo que permite al paciente comprender plenamente.

Congruencia:

  • Ejemplo: Si el psicólogo dice «Estoy aquí para ayudarte» mientras mira constantemente el reloj, este comportamiento envía un mensaje mixto y crea desconfianza.

Sincronía:

  • Ejemplo: Si un paciente se ríe al compartir un recuerdo alegre, y el psicólogo mantiene un rostro serio o preocupado, esto puede crear una desconexión en la comunicación.

Sensibilidad:

  • Ejemplo: Si el psicólogo nota que un paciente se retrae al discutir un tema delicado, puede inclinarse hacia atrás en su silla y suavizar su tono, dándole espacio al paciente para procesar sus emociones.

La incorporación de estos ejemplos específicos puede hacer que la información sea más relatable y fácil de visualizar en un contexto real.

Entrevistado

La comunicación no verbal es esencial durante una entrevista psicológica. A menudo, lo que no se dice verbalmente ofrece pistas valiosas sobre las emociones y pensamientos del entrevistado. Es vital observar y comprender estas señales para una comunicación efectiva.

Movimientos Corporales: No son aleatorios. Hay una relación entre la expresión verbal y la acción física. La desincronización entre estos movimientos puede indicar una patología.

Ojos:

  • Contacto visual directo: Indica búsqueda de atención y conexión.
  • Evitar contacto visual al discutir temas sensibles: Puede reflejar vergüenza o incomodidad.
  • Mirada fija en un objeto mientras se considera una decisión: Indica preocupación o ansiedad.

Expresión Facial:

  • Sonrisas frecuentes y contacto visual: Comodidad y felicidad.
  • Fruncir el ceño después de un relato tenso: Enfado o tristeza.
  • Rostro neutro aunque se diga no tener nada que compartir: Ansiedad o preocupación.
  • Rubor al hablar de problemas sexuales: Vergüenza o ansiedad.

Boca:

  • Sonrisa al recordar episodios felices: Pensamiento positivo.
  • Morder el labio al hablar de situaciones difíciles: Estrés o enfado.
  • Labio tembloroso al discutir traumas: Tristeza o ansiedad.

Cabeza:

  • Asentir cuando se reflejan sentimientos: Acuerdo y escucha activa.
  • Mover la cabeza de lado a lado con un “No”: Desacuerdo.
  • Agachar la cabeza al considerar finalizar el tratamiento: Tristeza o preocupación.

Hombros, brazos, manos:

  • Encogerse de hombros al describir eventos desconcertantes: Desconocimiento.
  • Acercarse físicamente al mostrar interés en un tema: Deseo de conexión.
  • Reclinarse con brazos cruzados al inicio de una conversación: Disconformidad o resistencia.
  • Movimientos tensos o temblorosos al discutir temas sensibles: Ansiedad o enfado.

Regulación de los Movimientos:

  • Los movimientos del cuerpo a menudo indican el inicio o el final de una interacción. Por ejemplo, una mirada, sonrisa, o un gesto de mano puede señalar un saludo. En contraste, alejarse o evitar el contacto visual podría indicar la conclusión de una conversación.

La atención a estos detalles no verbales permite al psicólogo una comprensión más profunda de las emociones y preocupaciones del paciente, facilitando una comunicación más efectiva y empática.

⭐Entrevista biográfica

En la evaluación psicológica, un paso importante es entender la historia pasada y actual del cliente relacionada con el motivo de su visita. Por eso, llevamos a cabo lo que llamamos «entrevista biográfica». En esta fase, hacemos preguntas más específicas para conocer a fondo su situación.

Es como si fuéramos detectives tratando de entender completamente una historia. Y para que todo funcione, es fundamental que el cliente entienda por qué hacemos estas preguntas y cuál es su importancia. No es simplemente por curiosidad; estas preguntas nos ayudan a comprender mejor su situación y a decidir los siguientes pasos en la evaluación.

Aunque estas entrevistas son más detalladas, aún es esencial escuchar activamente al cliente y responder con empatía. En resumen, queremos saber más sobre las experiencias y situaciones específicas del cliente.

Dependiendo de si estamos trabajando con adultos o niños, o de la situación particular de cada persona, las preguntas de la entrevista pueden variar. El objetivo es tener una guía general, pero cada psicólogo ajustará las preguntas según lo que necesite saber.

A veces, recopilar toda esta información toma más de una sesión. Si es así, al final de la entrevista, acordamos otra cita para continuar. Si ya hemos recopilado toda la información necesaria, en la próxima cita, nos centraremos en analizarla y, si es necesario, realizar otras pruebas.

En algunos casos, también podemos pedir al cliente que haga «tareas» entre sesiones, como llevar un registro de ciertos comportamientos. Si hacemos esto, le explicamos su importancia y cómo estos registros nos ayudan a entender mejor su situación. Es una forma de obtener información sobre su vida diaria cuando no estamos presentes.

Áreas más importantes en la recogida del historial adulto

La entrevista biográfica es esencial para recopilar información detallada sobre la vida de un individuo, ayudando a entender cómo las experiencias pasadas y las condiciones actuales afectan su presente. Dependiendo del contexto (clínico, educativo, etc.), la estructura de la entrevista puede variar, y el entrevistador ajustará el enfoque basándose en su amplio conocimiento en psicología.

Por ejemplo, en un contexto clínico, un paciente puede ser preguntado sobre sus antecedentes familiares, salud mental y física, relaciones y otros factores relevantes que puedan influir en su estado mental actual. A través de un diálogo estructurado y enfocado, el terapeuta puede identificar patrones, eventos traumáticos o factores desencadenantes relacionados con la condición del paciente.

Áreas Clave de la Entrevista Biográfica:

  1. Datos Personales: Incluye información básica como nombre, edad, dirección, etc. Por ejemplo, «¿Podría decirme dónde trabaja actualmente y con quién vive?»
  2. Historial del Problema: Explora la naturaleza y la historia del problema actual del cliente. «¿Podría contarme cuándo comenzó a sentirse ansioso y qué situaciones empeoran o mejoran su ansiedad?»
  3. Antecedentes: Se refiere a eventos internos y externos que pueden desencadenar conductas problemáticas. «¿Hubo algún evento en particular que cree que haya precipitado estos sentimientos?»
  4. Consecuencias: Analiza los efectos internos y externos que siguen a la conducta problemática. «¿Cómo afecta su ansiedad su vida diaria y relaciones?»
  5. Componente Afectivo: Evalúa los sentimientos y emociones asociados con el problema. «¿Cómo se siente después de un episodio de ansiedad?»
  6. Componente Cognitivo: Examina creencias y pensamientos internos. «¿Hay pensamientos recurrentes que experimenta durante la ansiedad?»
  7. Historial Psiquiátrico y Terapéutico: Investiga tratamientos anteriores y su eficacia. «¿Ha buscado tratamiento para la ansiedad anteriormente?»
  8. Historial Académico y Profesional: Evalúa la trayectoria educativa y laboral del individuo. «¿Cómo fue su experiencia en la escuela y cómo se siente en su trabajo actual?»
  9. Historial Médico: Explora la salud física general, enfermedades y tratamientos. «¿Tiene alguna condición médica conocida o toma medicamentos regularmente?»
  10. Historial Evolutivo y Social: Evalúa experiencias de vida clave y desarrollo personal. «¿Puede compartir eventos significativos que han moldeado quién es hoy?»
  11. Patrones Comunicativos y Estrategias de Afrontamiento: Observa cómo el individuo se comunica y maneja los desafíos. «¿Cómo suele lidiar con el estrés y la ansiedad?»

Los antecedentes pueden ser afectivos, igual que las consecuencias, pero hay que distinguir entre la identificación de estos sentimientos, inmediatamente antes y/o después de aparecer las conducta-problema (p.ej. miedo a volar y la persona narra cómo llegó al aeropuerto, qué pensó y sintió en el momento del embarque, y qué pensó y sintió cuando decidió no embarcar e irse de nuevo a su casa) o bien bien tratar de identificar los afectos o estados de ánimo en general (p.ej. preguntarle si la conducta-problema –la fobia- le causa malestar personal o bien causa malestar también en su entorno familiar, laboral, de pareja…).

Equipo Docente.

Durante la entrevista, es vital mantener una escucha activa, empatía y adaptabilidad para crear un ambiente seguro donde el entrevistado se sienta cómodo compartiendo información sensible. Posteriormente, se puede proporcionar un Cuestionario de Historia de Vida para que el entrevistado documente sus experiencias vitales detalladamente, fomentando así un sentido de compromiso y colaboración en el proceso terapéutico.

Áreas más importantes en la recogida del historial infanto-juvenil

Evaluación Infanto-Juvenil:

Durante la evaluación psicológica de niños y adolescentes, es común que los primeros en asistir a la consulta sean los padres. Por ello, se registra una entrevista biográfica completa que abarca la historia completa del menor, desde su nacimiento hasta la fecha.

Información Clave a Recopilar:

  1. Datos Personales:
    • Nombre completo del menor.
    • Fecha de nacimiento y edad.
    • Datos de hermanos: nombres y edades.
    • Datos de los padres: nombres, edades y profesiones.
    • Contacto: dirección, teléfono y correo electrónico.
    • Detalles escolares: institución, grado y nombre del tutor.
    • Nombre del entrevistador, fecha y número de historial.
  2. Composición Familiar:
    • Se recomienda realizar un gráfico de la constelación familiar para visualizar la estructura. Por ejemplo, en un caso de una familia con padre, madre y tres hijos (un niño de 10 años, otro de 9 y una niña de 6, siendo esta última la razón de la consulta), el esquema podría representarse sencillamente como: P – M – V (10 años) – V (9 años) – M (6 años). La niña de 6 años se destaca ya que es la principal concerniente. entrevista.
  3. Motivo de Consulta:
    • Descripción breve del motivo de la visita.
    • Problemas actuales y cuándo comenzaron.
    • Antecedentes familiares de problemas similares u otros.
    • Información sobre tratamientos previos o actuales.
    • Estrategias previas que los padres han intentado para resolver el problema.

Este enfoque estructurado permite obtener una imagen clara de la situación actual del menor y su contexto familiar, facilitando la identificación de áreas de intervención.

Anamnesis Infanto-Juvenil:

La anamnesis del niño, desde su nacimiento hasta el presente, es esencial en la evaluación psicológica. Dependiendo de la situación, ciertos detalles pueden ser más o menos relevantes. A continuación, se presenta una guía básica que cada profesional puede adaptar según el caso:

  1. Embarazo:
    • Edad materna.
    • Enfermedades y medicación.
    • Alteraciones emocionales y salud general.
  2. Parto:
    • Duración y características.
    • Puntuación Apgar.
    • Dificultades o problemas específicos.
    • Datos iniciales del bebé: color, peso y alimentación post-parto.
  3. Maduración Inicial:
    • Detalles sobre lactancia.
    • Desarrollo psicomotor y dentición.
    • Primeras palabras y control de esfínteres.
  4. Lenguaje:
    • Habilidad actual y posibles defectos.
    • Idiomas en el hogar y tartamudez.
  5. Sueño:
    • Hábitos y problemas asociados al sueño.
  6. Alimentación:
    • Historia de la alimentación y dieta actual.
  7. Área Motora:
    • Comportamiento y movimientos específicos.
  8. Socialización y Ocio:
    • Relaciones con pares, actividades e intereses.
  9. Sexualidad:
    • Conocimientos y actitudes sobre sexualidad.
  10. Salud y Enfermedades:
    • Historial médico y accidentes.
  11. Aspectos Emocionales y Conductuales:
    • Descripción de carácter y comportamientos en distintos entornos.
  12. Escolaridad:
    • Historial académico y relación con la escuela.
  13. Familia:
    • Ambiente familiar y eventos significativos.
  14. Acontecimientos Estresantes:
    • Eventos traumáticos o cambios significativos.
  15. Observaciones Generales:
    • Notas adicionales relevantes para la evaluación.

El test de APGAR consiste en una evaluación rápida, que se realiza en el recién nacido (de 1 a 5 minutos después del nacimiento), para evaluar el estado físico y determinar si necesita atención médica inmediata. Se basa en cinco criterios: frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, tono muscular, reflejos y color de la piel. Cada uno de ellos es evaluado en una escala de 0 a 2. Un puntaje alto (entre 8 y 10) indica que el recién nacido está en buen estado de salud, mientras que un puntaje bajo puede indicar la necesidad de intervención médica inmediata.

Equipo Docente.

Según el enfoque de la consulta, ya sea clínico o académico/profesional, es necesario integrar información adicional del entorno escolar, como informes de tutores o rendimiento académico, para comprender mejor al sujeto y guiar intervenciones.

Recomendaciones para Ajustar la Entrevista según Niveles de Desarrollo:

  1. Preescolares (3-5 años):
    • Asegurar un ambiente cómodo, permitiendo la presencia de los padres y juguetes familiares.
    • Incorporar juegos no verbales, como dibujos o muñecas, como herramientas de comunicación.
    • Plantear preguntas específicas sobre el entorno familiar, evitando las que requieran respuestas cerradas.
    • Proporcionar contextos y referencias claras cuando se hable de personas o situaciones ausentes.
    • Usar frases sencillas y concretas, adaptando el vocabulario al nivel del niño.
  2. Escolares (6-11 años):
    • Establecer una buena conexión (rapport) desde el inicio, centrándose en intereses y fortalezas del niño.
    • Usar herramientas visuales, como dibujos y juegos, pero con un contenido verbal más avanzado.
    • Abstenerse de emitir juicios y demostrar una aceptación incondicional.
    • Fomentar respuestas descriptivas mediante preguntas abiertas.
    • En lugar de «¿Por qué?», utilizar interrogantes como «¿Qué?» o «¿Cuándo?» para obtener detalles.
    • Aclarar y simplificar cualquier frase o término que parezca confuso para el niño.
  3. Adolescentes (12-18 años):
    • Fomentar la autonomía y la expresión de opiniones desde el inicio de la entrevista.
    • Establecer y comunicar la confidencialidad de la información compartida.
    • Mostrar interés y respeto hacia las opiniones y soluciones propuestas por el adolescente.
    • Si es pertinente, usar formatos más estructurados de respuesta, minimizando la probabilidad de sugerencias.
    • Evitar jerga técnica o términos que puedan sonar patológicos, optando por un lenguaje más accesible y neutral.

Estas recomendaciones buscan garantizar una comunicación fluida y efectiva, respetando y adaptándose a las particularidades de cada etapa del desarrollo. La finalidad es obtener información relevante y proporcionar un espacio seguro y comprensivo para el consultante.

ficha padres
Áreas más importantes en la recogida del historial para orientación profesional y recursos humanos
Orientación profesional

La entrevista de orientación profesional es fundamental para entender el perfil, habilidades, intereses y aspiraciones de la persona que busca asesoramiento. Las preguntas, tanto cerradas como abiertas, permiten al orientador construir un panorama completo sobre la persona y orientarla de forma adecuada. Aquí hay algunas preguntas adicionales que podrían ser útiles en esta situación:

Preguntas cerradas:

  • Datos personales y académicos
  • Objetivos: ¿Cuál es la finalidad de esta charla? ¿A qué resultados quieres llegar?

Preguntas abiertas:

  • Relacionadas a conocer las habilidades y preferencias profesionales, con las respuestas se van realizando nuevas preguntas que ayudan a construir la información. Ejemplo: ¿Qué asignatura ha sido siempre tu preferida? ¿Qué profesiones te llaman más la atención? ¿Dime tres habilidades que poseas? ¿Qué alternativas tienes?

Estas preguntas ayudan no sólo a entender las capacidades y aspiraciones de la persona, sino también a descubrir sus valores, motivaciones y áreas de mejora. El objetivo final es guiar a la persona hacia un camino profesional que sea coherente con sus habilidades, intereses y objetivos de vida.

Recursos Humanos

La entrevista estructurada en Recursos Humanos está diseñada para evaluar de manera sistemática las competencias, habilidades y aptitudes de los candidatos para un puesto específico. Estas entrevistas reducen el sesgo y aseguran que cada candidato sea evaluado de manera consistente.

Aquí hay una expansión de la descripción proporcionada con algunas consideraciones y ejemplos adicionales de preguntas:

  1. Valoración de Capacitaciones y Competencias:
    • ¿Cuál considera que ha sido su mayor logro profesional hasta la fecha?
    • ¿Cómo se ha preparado para esta posición en términos de capacitación y desarrollo?
    • Describa un proyecto en el que trabajó y que estaba directamente relacionado con las competencias requeridas para este puesto.
  2. Análisis Detallado del CV:
    • Noté que trabajó en [Empresa X] durante [Y años], ¿qué responsabilidades principales tenía allí?
    • ¿Por qué decidió dejar su último trabajo?
    • He observado un intervalo de [Z años] en su CV. ¿Puede explicar qué estuvo haciendo durante ese tiempo?
  3. Exposición del Puesto a Cubrir:
    • Para esta posición, esperamos que el candidato [describir una función principal del trabajo]. ¿Tiene experiencia en esta área?
    • Este rol requiere trabajar estrechamente con [otro departamento/función]. ¿Cómo ha colaborado con ese departamento/función en el pasado?
  4. Preguntas Relacionadas con las Competencias y Actitudes:
    • Describa una situación en la que tuvo que mediar en un conflicto entre dos colegas.
    • Cuéntenos sobre una vez que tuvo que tomar una decisión difícil en el trabajo. ¿Cómo lo abordó y cuál fue el resultado?
    • ¿Puede darme un ejemplo de cómo manejó una situación de alta presión o estrés en el trabajo?
    • ¿Qué haría si se le asigna una tarea crítica, pero no tiene todos los recursos que necesita para completarla?

Estas preguntas, junto con las proporcionadas, ofrecen una visión detallada de la capacidad del candidato para manejar situaciones relacionadas con el puesto. Es esencial que el entrevistador escuche activamente, haga un seguimiento según sea necesario y evalúe las respuestas en función de criterios preestablecidos para asegurarse de que la selección sea objetiva y esté alineada con las necesidades de la empresa.

Post-entrevistas iniciales. Segunda fase del proceso de Evaluación Psicológica

La formulación de hipótesis es una etapa crítica en el proceso de evaluación psicológica. Estas hipótesis sirven como guía para las etapas subsiguientes de la evaluación y, eventualmente, para la intervención. A partir de la información recopilada durante las entrevistas iniciales y biográficas, el psicólogo es capaz de identificar patrones, relaciones causales y factores contribuyentes al problema o preocupación presentada por el cliente.

Las hipótesis se basan en las respuestas y el comportamiento del cliente durante la entrevista, así como en el conocimiento teórico y empírico del profesional. Son suposiciones que el psicólogo hace sobre las posibles causas, factores desencadenantes y mantenedores del problema, y estas suposiciones luego se verifican o refutan a través de pruebas adicionales, observaciones y otras formas de evaluación.

Es importante mencionar que estas hipótesis son tentativas y flexibles. A medida que se reúne más información durante el proceso de evaluación, estas hipótesis pueden ser confirmadas, modificadas o descartadas. El objetivo es construir un entendimiento más completo y preciso del problema del cliente y sus causas subyacentes, de modo que se pueda desarrollar un plan de tratamiento efectivo.

Una vez que las hipótesis iniciales han sido establecidas, el psicólogo puede proceder con la evaluación más detallada utilizando diferentes herramientas y técnicas, como pruebas psicométricas, observaciones, registros de comportamiento, etc., para obtener una imagen más completa y validar o refutar las hipótesis.

Finalmente, es esencial que el psicólogo se mantenga abierto a nuevas informaciones y esté dispuesto a ajustar sus hipótesis a medida que avanza el proceso de evaluación. Esta apertura y flexibilidad son cruciales para garantizar que se identifiquen y aborden adecuadamente las necesidades únicas de cada cliente.

⭐⭐Entrevista de comprobación de las hipótesis de evaluación. Tercera fase del proceso de evaluación psicológica

En la tercera etapa del proceso de evaluación psicológica, se ponen a prueba las hipótesis formuladas en la fase previa. Para ello, seguimos utilizando evaluaciones a través de entrevistas, complementadas con la implementación de otras técnicas, ya sean psicométricas, proyectivas, subjetivas o de observación. Naturalmente, el tipo de herramienta seleccionada dependerá de las variables específicas que buscamos evaluar.

Por ejemplo, si se quiere evaluar el coeficiente intelectual del entrevistado, deberemos seleccionar instrumentos adecuados considerando factores como edad y contexto. Si se sospecha de un trastorno de personalidad, recurriremos a herramientas específicas para ese fin. Aunque este manual cubre diversas áreas de evaluación, es importante reconocer que no se pueden abordar todas las existentes. Sin embargo, se ha puesto énfasis en aquellas áreas que tienen una amplia gama de herramientas disponibles y que han sido fundamentales en la evolución de la disciplina.

En la actualidad, hay una multitud de áreas de evaluación y el profesional debe estar bien versado en los instrumentos disponibles para verificar sus hipótesis y saber cómo seleccionar y aplicarlos adecuadamente.

En este contexto, es importante subrayar la relevancia de la entrevista como herramienta de evaluación. A diferencia de las entrevistas iniciales, que se centran en el entrevistado, estas entrevistas se enfocan en el entrevistador, ya que su objetivo principal es recopilar datos que ayuden a verificar sus hipótesis. Aunque se sigue adoptando un enfoque empático, la entrevista es más directiva.

Las entrevistas directivas requieren mayor habilidad por parte del entrevistador. El uso inapropiado de estas puede generar resistencias en el entrevistado. Es crucial saber cuándo emplear técnicas directivas y cuándo técnicas no directivas para fomentar una comunicación efectiva.

Desde el inicio de la relación con el entrevistado hasta la etapa de verificación de hipótesis, hay una evolución en la estructura y directividad de la entrevista. En esta fase, además de las habilidades previamente empleadas, se integran técnicas más directivas.

Al comenzar esta entrevista, es esencial contextualizar al entrevistado, indicándole en qué fase del proceso se encuentra y qué se espera de él. Además de la entrevista, es probable que se utilicen otras herramientas de evaluación, cada una con sus protocolos específicos, que deben ser rigurosamente seguidos para garantizar la validez y fiabilidad de los resultados.

Para finalizar, es esencial hacer hincapié en que, aunque la entrevista es una herramienta fundamental, es solo una parte del arsenal disponible para la evaluación psicológica. La elección y aplicación adecuada de las técnicas de evaluación es crucial para garantizar un diagnóstico preciso y una intervención efectiva.

Técnicas Verbales Directivas en la Entrevista: Las Respuestas de Acción

a) Sondeo o Prueba: El sondeo es una interrogante directa relacionada con el problema del entrevistado. Se utiliza para incitar al entrevistado a detallar y reflexionar sobre su situación, fomentando la auto-exploración. Dicha técnica se basa en preguntas abiertas que surgen de declaraciones previas del cliente y no de la mera curiosidad del entrevistador. Es esencial evitar preguntas que comiencen con «¿Por qué?» ya que pueden percibirse como invasivas o críticas. Por ejemplo:

Cliente: “Siento que no salir me afecta.” Psicólogo: “¿Qué te detiene de salir?”

b) Confrontación: Esta técnica destaca las contradicciones o inconsistencias en las declaraciones o comportamientos del entrevistado. La confrontación se realiza de manera respetuosa y busca fomentar la autoreflexión. Si el cliente no reconoce o acepta la confrontación, es aconsejable emplear técnicas no directivas para guiar al cliente hacia una mayor autoconciencia.

Cliente: “Estoy calmado cuando vengo aquí.” Psicólogo: “Mencionas que estás calmado, pero noto que tu pierna no deja de moverse. ¿Hay algo que te inquieta?”

c) Interpretación: La interpretación introduce una nueva perspectiva o conexión que el entrevistado podría no haber considerado. Aunque las interpretaciones se basan en la teoría y experiencia del terapeuta, es crucial presentarlas como posibilidades y no como hechos. Antes de presentar una interpretación, el terapeuta debe asegurarse de que el momento es el adecuado y que está construida sobre una base sólida de información.

Cliente: “Hemos intentado tener hijos por dos años. Mi vida se siente vacía.” (Muestra señales de tristeza) Psicólogo: “Parece que la idea de ser madre es esencial para darle significado a tu vida. ¿Cómo veías el propósito de tu vida antes de intentar tener hijos?”

Conclusión: Al finalizar la entrevista de verificación de hipótesis, es esencial resumir lo discutido y establecer los siguientes pasos. Si se requiere más información o pruebas, esto debe ser comunicado al cliente para mantener la transparencia y preparar el terreno para futuras sesiones. El objetivo es garantizar que el cliente se sienta entendido, respetado y parte activa de su proceso de evaluación.

⭐Entrevista de devolución. Tercera fase del proceso de evaluación psicológica

En la entrevista de devolución, tal como señalan Maganto y Cruz (2005), el psicólogo proporciona información detallada en respuesta a los objetivos de diagnóstico, orientación o intervención. Es un momento crucial en el que el terapeuta comunica con claridad las conclusiones sobre la problemática presentada por el cliente. Se debe evitar el uso de jerga técnica y etiquetas diagnósticas que puedan generar angustia o miedo en el entrevistado. El objetivo es proporcionar una comprensión clara del problema sin añadir preocupaciones adicionales.

La empatía, la calidez y la compasión son elementos clave en este proceso. El terapeuta debe ofrecer seguridad y confianza, asegurando al cliente que juntos abordarán la problemática presentada. Es esencial abordar cualquier duda o inquietud que el cliente pueda tener, prestando atención a sus reacciones verbales y no verbales.

Se utilizan técnicas verbales directivas específicas como «información», «instrucciones» y «encuadre». La «información» implica comunicar los resultados obtenidos de la evaluación psicológica y las claves para las posibles soluciones. El «encuadre» ofrece una nueva perspectiva a la situación del cliente, resaltando el valor del tratamiento propuesto. Las «instrucciones» guían al cliente sobre cómo abordar o manejar su situación.

Por ejemplo, en el caso de una pareja que ha perdido a un hijo y busca revertir una vasectomía para tener otro, el psicólogo en la entrevista de devolución debe manejar la situación con gran sensibilidad. Después de realizar las evaluaciones necesarias, el psicólogo proporciona información objetiva, ofrece un encuadre terapéutico y proporciona instrucciones para iniciar la resolución del duelo.

La entrevista de devolución se realiza con el máximo respeto y consideración para el dolor y el sufrimiento del cliente, asegurando que se sientan apoyados y comprendidos durante todo el proceso. Con la finalización de esta etapa, se concluyen las primeras tres fases del proceso de evaluación psicológica. Para obtener más detalles sobre la entrevista de devolución o el informe de evaluación, se pueden consultar recursos adicionales como los proporcionados por Rodríguez (2005) y capítulos específicos en manuales de psicología.

Garantías científicas de la entrevista

La calidad y precisión de la información obtenida a través de la entrevista son cruciales en cualquier evaluación psicológica. La entrevista, como herramienta de evaluación, necesita cumplir con estándares científicos, demostrando fiabilidad, validez y precisión para garantizar su utilidad y eficacia.

La fiabilidad se refiere a la consistencia y reproducibilidad de los resultados obtenidos. Es decir, si se realiza la misma entrevista en diferentes momentos o por diferentes entrevistadores, los resultados deberían ser consistentes. La validez, por su parte, se refiere a la exactitud de la entrevista para medir lo que se pretende medir. La precisión se relaciona con la capacidad de la entrevista para proporcionar información específica y detallada.

Ramírez-Uclés (2018) señala varias estrategias para aumentar la fiabilidad y la validez de la información obtenida:

  1. Entrenamiento de los entrevistadores: Un entrevistador bien capacitado será más consistente y efectivo en su enfoque, lo que resultará en una mayor fiabilidad.
  2. Estrategia de muestreo: La selección de descripciones representativas del comportamiento a evaluar garantiza que se esté recogiendo información relevante y adecuada.
  3. Estrategia de reconocimiento: Seguimiento de comportamientos en diferentes momentos, situaciones y contextos para obtener una visión más completa y válida del entrevistado.

Además, varios estudios citados por Ramírez-Uclés (2018) indican que la estructuración, sistematización y especificidad de la entrevista contribuyen significativamente a su fiabilidad y validez. Una entrevista estructurada con preguntas específicas y directrices claras será más fiable y válida que una entrevista abierta y no estructurada.

Sin embargo, además de la estructura y contenido de la entrevista, las habilidades comunicacionales del entrevistador son esenciales. La capacidad del entrevistador para establecer una buena relación, escuchar activamente y manejar adecuadamente las interacciones es fundamental para obtener información precisa y válida. Cormier y Cormier (2000) y Rogers (1951, 1975) enfatizan la importancia de estas habilidades interpersonales, así como el respeto y empatía hacia el entrevistado.

En conclusión, mientras que la estructura y el contenido de la entrevista son vitales para garantizar su fiabilidad y validez, las habilidades y cualidades del entrevistador también desempeñan un papel crucial en la eficacia de la entrevista como herramienta de evaluación.

 Es cierto que un acto de fe no es garantía de nada, y por este motivo nuestra disciplina (la psicología), que pretende ser científica, está también basada en la evidencia. El problema está en que no debe olvidar que la entrevista es un instrumento pero no es un test. En los test psicológicos la validez y la fiabilidad son conceptos-clave en la evaluación y calidad de los mismos, y los psicómetras trabajan diligentemente para asegurar estas dos cualidades en base a evidencias.

Pero, la entrevista es un instrumento que, por cierto, utilizan otros muchos profesionales, como por ejemplo: médicos, psiquiatras, abogados, educadores/profesores, arquitectos, etc. Y, en determinados contextos -sobre todo en el clínico- NO suelen utilizarse grabaciones de dichas entrevistas, porque entre otros motivos, y además del “deber de secreto y confidencialidad”, la grabación puede producir también ‘reactividad’ en el entrevistado (algo similar a lo que se produce en el contexto de la ‘Observación sistemática’), de modo que el paciente/cliente cambie su comportamiento u omita determinadas manifestaciones verbales, al ser consciente de que la entrevista está siendo grabada. Es más, yo le preguntaría: ¿Alguna vez le han grabado una consulta médica en su centro de salud o en la consulta de cualquier especialista? ¿Por qué no lo hacen? ¿Usted se comportaría de la misma manera, y manifestaría con sinceridad las mismas respuestas, sabiendo que está siendo grabado? ¿Podríamos decir, entonces, que la validez y fiabilidad de los resultados de su evaluación y diagnóstico queda necesariamente incompleta y potencialmente vulnerable a cuestionamientos?

Esto no significa que no pudieran grabarse las entrevistas psicológicas; de hecho, hay profesionales que lo hacen, con el consentimiento -por supuesto- de sus pacientes/clientes. Pero, deben ser conscientes de los riesgos y limitaciones que estas grabaciones tienen y pueden producir. Por ejemplo, en el único contexto en el que se suele grabar con frecuencia las entrevistas, ya que menciona en su mensaje los juzgados de familia, es en el contexto de la psicología jurídica y/o forense. Aunque no constituya materia evaluable, sería conveniente que leyese el Tema 14 (El proceso de evaluación psicológica aplicado en diferentes contextos), porque en este capítulo se habla del proceso de evaluación aplicado en el ámbito forense, y más concretamente de la evaluación de las competencias parentales en un proceso de divorcio contencioso. Pues bien, podrá observar que, a la hora de planificar y aplicar las técnicas evaluativas (pág. 599), se habla de la celebración de entrevistas (como mínimo dos individuales) y de que, para adaptarse lo más posible a los criterios Daubert, se recomiendan entrevistas de tipo estructurada o semiestructurada y, a ser posible, que queden grabadas al menos en audio.

Equipo Docente.

Referencias

  • Moreno Rosset and Ramírez Uclés (2019) Evaluación psicológica : proceso, técnicas y aplicaciones en áreas y contextos. Madrid: Sanz y Torres.
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