LOS MECANISMOS DE LA COGNICIÓN

El sistema humano de procesamiento de información posee dos limitaciones básicas en comparación con los ordenadores: su menor velocidad de procesamiento y su limitada capacidad de procesamiento y almacenamiento. Prestaremos nuestra atención tanto a la velocidad de procesamiento, como a otros tres mecanismos básicos del sistema de procesamiento y almacenamiento de la memoria humana: la memoria operativa, los procesos de control ejecutivo y la memoria a largo plazo..

La estructura básica de la cognición humana

Miller (1956). La Memoria a corto plazo se caracteriza por sus limitaciones, tanto las debidas a la cantidad de información que puede almacenar como el tiempo que puede mantenerla: desde el punto de vista temporal, la información en la MCP sólo permanece en torno a los 15-30 segs., y el límite de amplitud se sitúa alrededor de las 7 unidades de información.
Atkinson y Shiffrin (1968). Proponen el modelo multi-almacén en el que se postulan tres sistemas o almacenes secuenciales de memoria: la memoria o almacén sensorial, la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo.
Baddeley y Hitch (1974). Proponen el modelo más conocido de memoria operativa, en el que la MO se concibe como un sistema encargado de mantener y manipular la información que se necesita para la realización de tareas cognitivas complejas tales como el aprendizaje, el razonamiento o la comprensión.
Parkin (1993). Mientras que la memoria explícita implica la recopilación consciente de la experiencia pasada, la memoria implícita se refiere al registro y mantenimiento involuntario e inconsciente de todo tipo de información y consiguientemente, sólo podría ser evaluada a través de pruebas indirectas.
Baddeley (1996); Baddeley y Logie (1999); Engle, Kane y Tuholsky (1999). El ejecutivo central implica capacidades tan relevantes como el enfoque de la atención, la inhibición de procesos automáticos o la resolución de conflictos.

La estructura básica del procesamiento humano de información se basa en el modelo multi-almacén propuesto por Atkinson y Shiffrin (1968) en el que se postulan tres sistemas o almacenes secuenciales de memoria:

  • Memoria o almacén sensorial. Sistema de la memoria que retiene una impresión fugaz del estímulo (entre 100 y 500 ms.) en cada una de las modalidades sensoriales: Memoria sensorial icónica (registro visual), ecóica (registro auditivo), etc.
  • Memoria a corto plazo. Sistema de la memoria que permite mantener activa una pequeña cantidad de información (7 ± 2 unidades) durante un breve espacio de tiempo (en torno a los 15-30 segundos). Tras este breve lapso la información se pierde a no ser que se transfiera a la memoria a largo plazo o se reactive mediante la aplicación de alguna estrategia (p. ej., la «repetición»). En este sentido se relaciona con la denominada memoria operativa o de trabajo.
  • Memoria a largo plazo. Sistema de memoria que permite mantener la información de manera relativamente permanente. En términos generales, es la memoria involucrada en el almacenamiento y recuperación de toda la experiencia pasada.
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Tomado del manual de Psicología de la Memoria. Modelo multialmacén de memoria de Atkinson y Shiffrin (1968)

El primer almacén de memoria está formado por los registros sensoriales. Una característica es que la información que llega tiene una capacidad limitada. Este almacén se comunica con el almacén de la memoria a corto plazo que tiene una capacidad limitada. El almacén de la memoria a corto plazo se comunica con el almacén de la memoria a largo plazo que es un almacén de memoria casi permanente cuyo contenido puede acompañar al individuo durante toda su vida.

La memoria a largo plazo (MLP) no es una estructura unitaria, existen diversos almacenes en los que se mantiene tipos diferentes de información:

  • Memoria episódica. Se refiere al recuerdo de acontecimientos con referentes espacio-temporales concretos (el “cuándo” y el “dónde”). Nos permite situar y organizar nuestras experiencias dentro de las coordenadas espacio-temporales (episodios). Por ejemplo, hacemos uso de la memoria episódica al relatar el viaje que hemos hecho en las vacaciones.
  • Memoria semántica. Se refiere al recuerdo de significados y relaciones conceptuales. Es en esta forma como se representa y se organiza el conocimiento general del mundo que una persona va adquiriendo, incluyendo también el vocabulario.

En los últimos años se viene aludiendo al contraste entre una memoria explícita (se relaciona con el conocimiento declarativo) y una memoria implícita (se relaciona con el conocimiento procedimental). Mientras que la memoria explícita implica la recopilación consciente de la experiencia pasada, la memoria implícita se refiere al registro y mantenimiento involuntario e inconsciente de todo tipo de in formación y consiguientemente, sólo podría ser evaluada a través de pruebas indirectas.

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El desarrollo en la edad adulta y el envejecimiento

La velocidad de procesamiento
Francis Galton (finales del siglo XIX). Propuso diversas «medidas antropométricas», como el tiempo de reacción, para tratar de evaluar la capacidad intelectual.
Cerella (1991). Existe una evidencia casi abrumadora de que con el incremento de la edad se produce, al menos como una primera aproximación, algún tipo de enlentecimiento generalizado a lo largo de todo el sistema nervioso central, que se manifiesta de igual manera en cualquier tarea que requiera el procesamiento de información.
Salthouse (1993). Sostiene que el enlentecimiento de la velocidad a la que se realizan las tareas depende también de los requerimientos de conocimiento que tienen cada una ellas.
Salthouse (1993). Si la ejecución correcta de la tarea depende primariamente de la velocidad, entonces se puede esperar que los efectos de la edad sean considerables (…). Si el conocimiento es un aspecto importante de la tarea, como sucede en la mayoría de (…) las tareas verbales (…) entonces se puede esperar que los efectos de la edad sean mucho más pequeños.
Birren y Fisher (1995). La disminución de la velocidad de procesamiento entre las personas mayores se debe principalmente a procesos basados en el sistema nervioso central más que en los diversos sistemas sensoriales periféricos.

El enlentecimiento progresivo de las actividades físicas e intelectuales es uno de los estereotipos culturales sobre el que existen numerosas evidencias. Numerosos estudios han mostrado cómo, ya desde la juventud, a partir de los 20 años, la velocidad de procesamiento disminuye claramente con la edad en diversas tareas entre las que se incluye el reconocimiento y comparación entre patrones perceptivos de letras, palabras y números. Asimismo, uno de los primeros resultados obtenidos por los investigadores fue el que la disminución de la velocidad de procesamiento entre los mayores se debía principalmente a procesos basados en el sistema nervioso central más que en los diversos sistemas sensoriales periféricos.

La memoria operativa
Daneman y Carpenter (1980); Elosúa, Gutiérrez, García-Madruga, Luque y Gárate, (1996). Desarrollan la conocida prueba de Amplitud Lectora para medir la MO utilizando para ello tareas de memoria más complejas en las que, por ejemplo, hay que recordar las últimas palabras de una serie de frases que los individuos deben leer en voz alta.
Craik, Morris y Gick (1990). El deterioro con la edad en las tareas de MO se incrementa a medida que las tareas se hacen más complejas y necesitan un mayor control ejecutivo.
Schaie y Willis (2002). La mayoría de los estudios parecen mostrar que la amplitud de memoria de diversos tipos de elementos-unidad no disminuye con la edad hasta edades muy tardías, cerca ya de los 80 años. En realidad, el deterioro con la edad en la capacidad del almacén a corto plazo ha sido utilizado como un primer índice de una patología típica de la ancianidad: la demencia senil. Entre los ancianos sanos no parece existir, por tanto, un deterioro significativo en las pruebas de memoria primaria o inmediata que miden la capacidad de la MCP.
Schaie y Willis (2002). Los resultados de la prueba de amplitud lectora muestran una disminución en la edad adulta y en la vejez en las tareas de MO.

La memoria operativa es el propio almacén o memoria a corto plazo considerado desde una perspectiva racional, centrada en la resolución de tareas cognitivas complejas. La mayoría de los estudios parecen mostrar que la amplitud de memoria de diversos tipos de elementos-unidad no disminuye con la edad hasta edades muy tardías, cerca ya de los 80 años.

¿Cuál es la razón de este deterioro con la edad en la MO? Los estudios no son concluyentes, pero hay tres hipótesis principales:

  • Los cambios en la MO debido a un descenso en la capacidad de almacenamiento.
  • La influencia de la velocidad de procesamiento. El progresivo enlentecimiento de los procesos cognitivos con la edad produciría la disminución en la MO.
  • Los ancianos se encuentren con mayores dificultades en la parte de procesamiento de las tareas de MO. Esta hipótesis se basa en un hallazgo de interés: el deterioro con la edad en las tareas de MO se incrementa a medida que éstas se hacen más complejas y necesitan un mayor control ejecutivo.
Los procesos de control ejecutivo: la inhibición
Posner y Dehaene (1994). Consideran que los procesos ejecutivos, forman parte de los procesos atencionales, aunque estrechamente relacionados con la MO (p. ej., Posner y Dehaene, 1994).
Zacks, Hasher y Li (2000). Utilizando un amplio grupo de tareas que implican inhibición, sostienen que lo que muestran los adultos mayores y los ancianos es un proceso específico de déficit en los procesos de inhibición y resistencia a la interferencia. La idea clave de Hasher y cols. es que los adultos mayores son más vulnerables a la interferencia de la información no pertinente.
Salthouse (2001). Da cuenta de dos estudios realizados con una muestra de adultos de todas las edades. Sus resultados mostraron correlaciones de 0,60 y 0,47 entre la edad y la latencia de respuesta en la tarea de color de Stroop. Estas correlaciones positivas y significativas entre la edad y la latencia de respuesta nos dicen que, durante la edad adulta, a medida que aumenta la edad, se incrementa también el tiempo que tardan los sujetos en responder correctamente a la tarea de denominar una palabra relativa a un color, cuando está escrita en un color diferente.

La realización de cualquier tarea cognitiva, por sencilla que sea, implica la inhibición de determinada información que puede estar almacenada en la memoria a largo plazo o que está en el propio contexto de realización de la tarea. Ahora bien, la necesidad de inhibir la información no pertinente se incrementa cuando se incrementa la complejidad de la tarea. Una tarea característica es la tarea de Stroop .Los estudios muestran que existe una disminución con la edad en la precisión y, especialmente, la latencia de respuesta en la tarea de Stroop.

Lynn Hasher y cols. utilizando un amplio grupo de tareas que implican inhibición, sostienen que lo que muestran los adultos mayores y los ancianos es un proceso específico de déficit en los procesos de inhibición y resistencia a la interferencia. La idea clave de Hasher y colaboradores es que los adultos mayores son más vulnerables a la interferencia de la información no pertinente.

La memoria a largo plazo
Juncos y Elosúa (1998); Zacks y otros (2000). Los mayores tienen especiales dificultades en el acceso léxico y, con frecuencia, recurren a los demás para recuperar el nombre de una persona que son incapaces de recordar. De hecho, las personas mayores informan con frecuencia de que tienen una palabra «en la punta de la lengua», sin que sean capaces de encontrarla.
Zacks y otros (2000). Las personas mayores en buenas condiciones de salud no pierden vocabulario, e incluso continúan aprendiendo nuevos conceptos y palabras que incrementan su conocimiento del mundo hasta edades muy tardías.
Zacks y otros (2000). Diversos estudios muestran que, en términos generales, la memoria episódica desciende en forma significativa a partir de los treinta o cuarenta años de edad.
Rubin (2000). Los estudios realizados sobre el recuerdo autobiográfico muestran que los adultos mayores y los ancianos suelen recordar mejor aquellos hechos y situaciones que les ocurrieron antes de los 25 años, que los que les ocurrieron ya de adulto.

No hay ningún aspecto cognitivo del que se quejen más los adultos mayores que de la pérdida de memoria y, en la mayor parte de las ocasiones se refieren a memoria a largo plazo. Las personas mayores muestran un claro deterioro en la memoria explícita, consciente, de los conocimientos conceptuales, como se muestra en las tareas de recuerdo libre, tan usuales en el mundo educativo. Existe, sin embargo, un tipo de memoria episódica para el cual los ancianos parecen tener una especial querencia y aptitud, la memoria autobiográfica. En la memoria autobiográfica están almacenados todos los eventos concretos que han ocurrido a lo largo de su vida y toda la información que está relacionada con su persona. El hecho que la memoria episódica y la memoria semántica estén implicadas en esta memoria personal, la hace sumamente compleja. Se trata de una memoria de hechos y acontecimientos ocurridos al individuo, teñida por sus emociones y pensamientos. 

Parece como si la memoria entre los mayores se basara más en procesos automáticos inconscientes y no deliberados, que en los procesos controlados conscientes y deliberados, tan necesarios en la resolución de tareas complejas y no familiares. Las personas mayores recuerdan bien la esencia de las cosas, así como los estímulos y situaciones familiares, mientras que tienen tendencia a olvidar o confundir los detalles, así como la información que se incluye en tareas complejas y situaciones novedosas.

Durante la época adulta, con el paso de la edad parece existir un deterioro claro en muy diversos tipos y tareas de recuerdo. Pero este deterioro no es generalizado como muestran las pequeñas diferencias encontradas en la memoria semántica, especialmente con tareas de reconocimiento, y en la memoria implícita, así como en el recuerdo de los acontecimientos autobiográficos pertenecientes a la infancia y la juventud.

Referencias

  • García Madruga, Delval, & Delval, Juan. (2019). Psicologia del desarrollo I (2ª ed. rev. ed., Grado (UNED); 6201201). Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia.

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