Metodología de Encuestas

Haz las preguntas correctas si quieres encontrar
las respuestas correctas.

Vanessa Redgrave

Introducción

En general, conocer las opiniones, creencias o actitudes de la población sobre la realidad nos proporciona un cuadro sobre cómo se representan estos contextos que afectan directamente a la vida cotidiana. Por ejemplo, la opinión sobre las enfermedades mentales sirve tanto a la propia población como a los profesionales de la salud. A la propia población le permite tomar conciencia de su propio estado de opinión o creencia, es algo así como un autorretrato (un «selfi»), que nos da acceso al autoconocimiento como sociedad, como institución o como grupo social. Al profesional de la salud y a los facultativos que hacen políticas, para promover el bienestar de estas personas, este tipo de resultados se convierte en una información valiosa para implementar programas de intervención, con el objetivo de promover su inclusión en los diferentes ámbitos sociales. Igualmente, conocer el grado de aceptación o rechazo de la población para trabajar o relacionarse con personas que padecen enfermedades mentales, les permite a los profesionales crear protocolos de actuación en los diferentes entornos (familiar, laboral, hospitalario, educativo, etc.) para la inclusión de personas con diferentes capacidades físicas o mentales.

Las encuestas son utilizadas en diferentes áreas de investigación, no solo en el ámbito de las Ciencias Sociales y de la Salud. Se realizan para conocer la opinión de la población sobre otros asuntos, tales como los estudios de mercado dirigidos a identificar el propósito de compra de los consumidores sobre un determinado producto, los sondeos de opinión para explorar la intención de voto ante las elecciones, las encuestas de población activa elaboradas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuya finalidad principal es obtener datos de la población en relación con el mercado de trabajo (ocupados, activos, parados e inactivos), etc. En todos estos casos, lo importante no son las informaciones u opiniones individuales de cada persona en la encuesta, sino en que estas sean un reflejo, en un caso, del pensamiento colectivo, o en otro, de las características generales de la población. La relevancia de la información de una encuesta reside en que sus resultados permiten inferir y predecir el comportamiento, pensamiento o sentimiento de la mayoría, o proporcionan una visión general de las características de toda una población.

En general, para obtener información de la población, la encuesta no se aplica a todos los individuos de esa población, sino a una muestra representativa de la misma, obtenida a través de las técnicas de muestreo. Todas las encuestas se realizan en el contexto de la vida cotidiana y, mediante un conjunto de preguntas, consiguen obtener características objetivas y/o subjetivas de la población y medirlas. A ese conjunto de preguntas se le conoce como cuestionario. Su construcción es clave en el proceso de investigación mediante encuestas, al ser el instrumento de recogida de datos que operativiza las variables objeto de investigación.

Definición de la metodología de encuestas

Díaz (2007). Algunas encuestas y los estudios ex post facto comparten características en el diseño, tipos de problemas de estudio e, incluso, comparten alguna nomenclatura de los diseños.

La encuesta puede ser considerada una metodología de investigación o una técnica de recogida de datos. Como técnica de recogida de datos o instrumento de medida hace referencia al procedimiento específico para obtener los datos de la investigación, esta técnica se usa para obtener datos en otros diseños de investigación, como el experimental, cuasiexperimental y el ex post facto. La información obtenida a través de una encuesta complementa y enriquece los resultados obtenidos con otros instrumentos de medida cuantitativos o cualitativos.

Como metodología de investigación se define como un procedimiento de actuación reglado por una secuencia de pasos, es decir, supone una serie de acciones y decisiones que el investigador ha de considerar para alcanzar su objetivo, esto es, para conocer el fenómeno objeto de estudio. Desde esta perspectiva, es necesario seguir una serie de etapas: definir el objetivo de la encuesta, determinar la información que se va a obtener, planificar la encuesta, diseñarla, incluso atender a los aspectos técnicos como la redacción, codificación, análisis estadísticos de las respuestas y la presentación de los resultados.

Autor/esDefinición de Encuesta
Gómez de Benito
(1990)
Metodología de investigación que, adaptándose a las fases del método científico general, intenta obtener información cuantitativa sobre una población (ya sea en términos descriptivos o de relación entre variables medidas) utilizando diseños que controlen de modo externo las condiciones de producción de la conducta mediante la adecuada selección de las unidades de análisis y la sistematización de la recogida de información.
Arias y Fernández
(1998)
Técnica que utiliza un conjunto de procedimientos estandarizados de investigación mediante los cuales se recogen y analizan una serie de datos de una muestra de casos representativa de una población o universo más amplio, del que se pretende explorar, describir, predecir y/o explicar una serie de características.
Gil y Martínez-Arias
(2001)
Conjunto de procesos para la recopilación de información a partir de un grupo de sujetos sobre aspectos que resultan difícilmente observables directamente por el investigador, bien por ser estos subjetivos o bien porque sería imposible o excesivamente costosa su recopilación a través de la observación directa u otros métodos
de observación; la información se recopila mediante un conjunto de preguntas limitado que intenta cubrir las necesidades de información del investigador, bien para describir algunas de las características de dichos sujetos o bien para analizar las relaciones entre algunas de sus características.

Respecto a su uso o utilización, la encuesta resulta adecuada para conocer las características de una población y las relaciones entre estas. Asimismo, cuando por razones éticas o prácticas no es posible asignar los sujetos a las condiciones experimentales, tal como ocurre en la metodología experimental, la metodología de encuestas nos posibilita conocer un determinado fenómeno al descubrir la posible relación existente entre las variables que interesan en la investigación (estudios correlacionales), es decir, nos permite obtener covariaciones entre las variables, pero nunca establecer relaciones causales.

La realización de una encuesta, aunque parezca inocua, no lo es, ya que al proponerle a nuestro participante que piense, a través de las preguntas, sobre algún contenido (p. ej., «¿Le parecen adecuadas las medidas adoptadas por el gobierno limitando el precio del alquiler de la vivienda a como máximo el 30% del SMI?» cuando el participante, en ese momento, está pensando que es la hora de salir corriendo a recoger a su hija al colegio) implica hacer que el encuestado «atienda o mire» algo que quizá no se había planteado o, que quizá, no tenía conocimiento sobre esa cuestión. Así pues, la encuesta, en muchas ocasiones, supone la modificación o creación de una opinión sobre la realidad (o de su propia conducta) en el propio acto de la pregunta.

El empleo de una encuesta como metodología no exime de considerar las cuestiones éticas que se deben tener en cuenta en cualquier investigación. Desde esta perspectiva, es fundamental que el encuestado esté informado sobre quién promueve la encuesta, los objetivos de esta, la voluntariedad de la participación, así como del anonimato y confidencialidad de la información que se obtenga.

Referencias

  • Quintanilla Cobián, Laura. Fundamentos De Investigación En Psicología. 2ª Ed. [adaptada a 7ª Ed. Normas APA]. ed. Madrid: Universidad Nacional De Educación a Distancia, 2020. Print. Grado (UNED) ; 6201104.

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