D E M O C R A T O P I A

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Niños superdotados

Los niños superdotados se caracterizan por poseer una inteligencia superior al promedio, generalmente definida como un Coeficiente Intelectual (CI) de 130 o más, o demostrar un talento excepcional en áreas específicas como las artes, la música o las matemáticas. Tradicionalmente, los criterios de admisión para programas de educación para superdotados en las escuelas se han basado en la inteligencia y la capacidad académica (Molinero et al., 2016). Sin embargo, se observa una tendencia creciente a diversificar estos criterios para incluir aspectos como la creatividad y el compromiso (Ambrose y Sternberg, 2016b). El gobierno de Estados Unidos identifica cinco áreas de talento: intelectual, académico, creativo, artes visuales e interpretativas, y liderazgo.

Existe un debate en torno a la inclusión de demasiados niños en programas para superdotados que, aunque presentan un desempeño relativamente alto, no necesariamente exhiben cualidades excepcionales en un área específica. Estos niños suelen ser cooperativos y, mayoritariamente, pertenecen a grupos étnicos no latinos blancos. Se critica la tendencia a etiquetar a muchos de estos niños como brillantes cuando sus capacidades podrían considerarse dentro de un rango de inteligencia normal (Winner, 2014).

A pesar de que la inteligencia general, medida por el CI, sigue siendo un criterio predominante para la inclusión en programas para superdotados, los paradigmas emergentes sobre la inteligencia están ampliando este concepto. Teorías como las inteligencias múltiples de Gardner y la importancia de la creatividad están siendo cada vez más consideradas. Esto sugiere que, en el futuro, los criterios para la selección en programas de superdotación podrían alejarse del enfoque exclusivo en el coeficiente intelectual hacia una apreciación más holística de las capacidades del niño (Ambrose y Machek, 2015; Olszewski-Kubilius y Thomson, 2015).

Esta evolución en la comprensión y el tratamiento de la superdotación refleja un cambio hacia una educación más inclusiva y diversificada, que reconoce y nutre una amplia gama de talentos y habilidades, más allá de las medidas convencionales de inteligencia.

Características

Ellen Winner (1996), una destacada experta en creatividad y talento, identificó tres criterios fundamentales que distinguen a los niños superdotados de sus pares:

  1. Precocidad: Los niños superdotados muestran una temprana habilidad para dominar áreas específicas, aprendiendo con menos esfuerzo en comparación con otros niños de su edad. Esta capacidad innata para sobresalir en determinados dominios, aunque debe ser reconocida y fomentada adecuadamente, es un indicador clave de superdotación.
  2. Aprendizaje Autónomo: A diferencia de los niños típicos, los superdotados aprenden de manera cualitativamente diferente, requiriendo menos orientación adulta. Se caracterizan por su capacidad para descubrir y resolver problemas de manera independiente y creativa dentro de su campo de interés, aunque pueden presentar un rendimiento normal o incluso inferior en áreas fuera de su talento específico.
  3. Pasión por Dominar: Los niños superdotados demuestran un profundo deseo de comprender y dominar su campo de interés. Exhiben un intenso interés y una capacidad extraordinaria para concentrarse, impulsados por una motivación interna, sin necesidad de ser incentivados por los padres.

Además, Winner señala una cuarta característica en la que los superdotados sobresalen: las habilidades para procesar información. Estos niños aprenden a un ritmo más acelerado, procesan información más rápidamente y utilizan estrategias más efectivas para razonar y comprender en comparación con otros niños de su misma edad (Ambrose y Sternberg, 2016a).

Las investigaciones apoyan la idea de que los superdotados no solo son más maduros que sus pares, sino que también tienden a tener menos problemas emocionales y crecen en entornos familiares positivos. Un estudio reciente evidenció que tanto padres como maestros perciben a los niños no dotados como más propensos a enfrentar riesgos emocionales y conductuales. Cuando los superdotados experimentan dificultades, es más probable que estas sean problemas internalizados, como ansiedad o depresión, en lugar de problemas externalizados, como la agresividad severa (Eklund et al., 2015).

Estos hallazgos enfatizan la importancia de proporcionar a los niños superdotados un entorno que no solo reconozca y nutra sus habilidades excepcionales, sino que también aborde sus necesidades emocionales y sociales, garantizando así su desarrollo integral.

Dilema naturaleza-crianza, cambios en el desarrollo y talento en un área específica

La educación de los niños superdotados se encuentra en la intersección de dos cuestiones fundamentales: la influencia relativa de la naturaleza y la crianza en el desarrollo del talento, y el grado en que este talento es específico de un dominio. Este dilema naturaleza-crianza y la especificidad del talento ofrecen una visión profunda sobre cómo se desarrolla y manifiesta la superdotación.

Naturaleza-Crianza. El debate sobre si el talento es resultado de la genética (naturaleza) o del ambiente (crianza) ha persistido durante años, sugiriendo que ambos factores juegan roles cruciales. Individuos superdotados a menudo muestran signos de sus habilidades excepcionales desde muy temprana edad, antes de recibir educación formal, lo que indica la presencia de una capacidad innata significativa (Duggan y Friedman, 2014). Sin embargo, la literatura sobre el tema también destaca la importancia del apoyo familiar, la capacitación y la práctica sostenida. Benjamin Bloom (1985) observó que individuos que alcanzan niveles de excelencia mundial en artes, matemáticas, ciencias y deportes, comparten historias de apoyo decidido y años de dedicación y práctica intensiva.

La práctica deliberada, un esfuerzo consciente para mejorar en un campo específico, es fundamental para alcanzar la experticia. Ericsson, Krampe y Tesch-Romer (1993) demostraron que los músicos más destacados invierten, a lo largo de sus vidas, el doble de tiempo en práctica deliberada en comparación con sus colegas menos competentes.

Especificidad del Talento. El talento tiende a ser dominio-específico. Investigaciones recientes se enfocan en trayectorias de desarrollo únicas dentro de campos específicos (Winner, 2014), sugiriendo que los niños superdotados no necesariamente sobresalen en múltiples áreas. El talento suele manifestarse en la infancia, y es durante estos años cuando futuros artistas o matemáticos comienzan a exhibir habilidades notables en sus respectivos campos.

La reflexión de Bill Gates (1998), fundador de Microsoft y uno de los individuos más ricos del mundo, sobre el talento es reveladora. Gates advierte contra la suposición de que ser excepcionalmente hábil en un área implica ser competente en todas. A pesar de su éxito en el desarrollo de software, Gates reconoce sus limitaciones en otros dominios, desmintiendo la expectativa de universalidad en el talento.

Estas perspectivas subrayan la importancia de identificar y nutrir las habilidades específicas de los niños superdotados, reconociendo tanto su potencial innato como la necesidad de un ambiente enriquecedor y oportunidades de práctica intensiva. Además, recalcan la necesidad de adoptar un enfoque humilde y realista respecto a la distribución del talento, promoviendo un desarrollo equilibrado que valore la especialización y reconozca los límites personales.

Educación de los niños superdotados

La educación de los niños superdotados en Estados Unidos es un tema que, según expertos, requiere una revisión y reforma integral (Ambrose y Sternberg, 2016a, b; Winner, 2014). Sin los estímulos adecuados, los niños superdotados pueden volverse indisciplinados, ausentarse de clases y perder el interés en alcanzar sus potenciales. A menudo, sin la debida atención, estos estudiantes pueden convertirse en alumnos pasivos y apáticos. Es esencial que los maestros impulsen a los niños superdotados a cumplir con altas expectativas.

Se proponen cuatro enfoques programáticos para la educación de los superdotados (Hertzog, 1998):

  1. Clases Especiales: Tradicionalmente, la educación de niños superdotados se ha llevado a cabo en clases especiales, conocidas como programas «pullout» en EE. UU., que se realizan aparte del currículo regular o incluso fuera del horario escolar normal, incluyendo los sábados o durante el verano.
  2. Aceleración y Enriquecimiento en el Aula Regular: Esta modalidad incluye la admisión temprana al jardín de niños, la omisión de grados, la compactación curricular (omitir contenido que el estudiante ya domina), y el aprendizaje a ritmo propio, entre otras estrategias de aceleración.
  3. Programas de Aprendizaje con Mentores: Constituyen métodos importantes y subutilizados para motivar y educar a los niños superdotados, ofreciéndoles guía y experiencia directa en sus áreas de interés.
  4. Programas de Trabajo y Estudio o Servicio a la Comunidad: La reforma educativa ha integrado muchas estrategias antes exclusivas de la educación para superdotados al aula regular, tales como el aprendizaje basado en proyectos y el fomento del pensamiento crítico.

El Schoolwide Enrichment Model (SEM), desarrollado por Joseph Renzulli (1998), es un programa que apunta a la mejora integral de la escuela. Este modelo sostiene que el enriquecimiento generalizado puede beneficiar a todos los estudiantes, no solo a los superdotados, al igual que a los maestros de aula y de educación especial, promoviendo una cultura de colaboración y enriquecimiento mutuo (Reis y Renzulli, 2014).

Un desafío notable es el aislamiento social que a menudo experimentan los niños superdotados, quienes pueden sentirse excluidos y estigmatizados como «cerebritos». Muchos de estos niños son los únicos con capacidades excepcionales en su clase, limitando su oportunidad de aprender con pares de habilidades similares (Winner, 2014). La política federal Que Ningún Niño se Quede Atrás ha sido criticada por centrarse en elevar el rendimiento de los estudiantes con bajo desempeño a expensas de los superdotados, posiblemente descuidando el cultivo de talentos excepcionales (Clark, 2008; Cloud, 2007).

Además, existe una subrepresentación significativa de niños afroamericanos, latinos y nativos americanos en programas para dotados, posiblemente debido a sesgos en las pruebas de selección o a la falta de oportunidades para desarrollar competencias lingüísticas avanzadas (Ford, 2012, 2014, 2015a, b; Mills, 2015).

Este panorama subraya la necesidad de una educación más inclusiva y diversificada para los niños superdotados, que contemple una amplia gama de oportunidades y enfoques, tanto dentro como fuera del aula, para fomentar el desarrollo pleno de sus talentos y habilidades.

Las estrategias para trabajar con estudiantes superdotados varían significativamente dependiendo del nivel educativo, pero el objetivo común es proporcionar un entorno que fomente su crecimiento intelectual y personal, sin dejar de lado la importancia de integrarlos con sus compañeros y valorar la diversidad dentro del aula. Aquí se presentan las prácticas compartidas por educadores en distintos niveles:

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Trabajar con niños superdotados implica reconocer y nutrir su potencial único, así como proporcionarles desafíos intelectuales que estimulen su desarrollo académico y personal. Basándose en las recomendaciones de Colangelo, Assouline y Gross (2004), así como en la experiencia práctica de maestros dedicados a la educación de estudiantes superdotados, se pueden destacar las siguientes estrategias efectivas:

  1. Reconocimiento del Avance Académico: Es fundamental aceptar y validar que el niño posee capacidades académicas avanzadas. Este reconocimiento es el primer paso para proporcionar un apoyo educativo adecuado.
  2. Promoción de Nuevos Desafíos: La escuela debe ser un lugar de exploración y descubrimiento para los estudiantes superdotados. Margaret Peg Cagle, destacada por su pasión por enseñar matemáticas a estudiantes superdotados, enfatiza la importancia de estimular a los alumnos a asumir riesgos intelectuales y fomentar la colaboración entre ellos.
  3. Reconocimiento del Dominio Específico: Es crucial entender que un estudiante superdotado puede tener un área de especialización o talento particular. No se debe asumir que su superdotación se extiende a todos los campos del conocimiento.
  4. Evaluación Adecuada para la Aceleración: Antes de decidir acelerar el currículo para un estudiante superdotado, es esencial realizar una evaluación precisa para confirmar que el niño está realmente preparado para este avance.
  5. Comunicación con los Padres: Mantener un diálogo abierto con los padres sobre cómo pueden apoyar y estimular el desarrollo de su hijo es clave. Los padres pueden ofrecer un valioso apoyo extracurricular que complemente la educación formal.
  6. Utilización de Recursos Disponibles: Hay una variedad de recursos destinados a la educación de estudiantes superdotados. Instituciones como el Centro Nacional de Investigación sobre Educación de Superdotados y Talentosos y el Belin-Blank Center, así como publicaciones especializadas como Gifted Child Quarterly y Gifted Child Today, proporcionan herramientas y conocimientos valiosos para educadores y padres.

La enseñanza de estudiantes superdotados no solo implica desafiarlos académicamente sino también apoyar su bienestar emocional y social. Crear un entorno de aprendizaje que celebre la curiosidad, promueva el pensamiento crítico y fomente el respeto mutuo entre todos los estudiantes contribuirá significativamente a su desarrollo integral.

EEUUAplicaciones por Niveles EducativosEspaña
Kindergarden En esta etapa, se enfatiza la asignación de proyectos más desafiantes y la delegación de mayores responsabilidades durante el día. La comunicación con los padres es crucial para ofrecer estrategias que promuevan las fortalezas del niño fuera del aula, según Missy Dauger de la escuela Suburban Hills.1º 1er Ciclo
(2-3) 
Educación infantil
  2º 1er Ciclo (3-4)
 1º 2º Ciclo
 (4-5)
Kindergarden (5-6) 2º 2º Ciclo
(5-6) 
Elementary schoolEsther Lindbloom de la Primaria Cooper Mountain resalta que los estudiantes superdotados necesitan tareas que los retengan intelectualmente, no simplemente más trabajo. Es vital revisar su progreso para asegurar una comprensión correcta de los conceptos.1º Educación Primaria (6-7)Educación primaria
Grado 1 (6-7)2º Educación Primaria (7-8)
Grado 2 (7-8)3º Educación Primaria (8-9)
Grado 3 (8-9)4º Educación Primaria (9-10)
Grado 4 (9-10)5º Educación Primaria (10-11)
Grado 5 (10-11)6º Educación Primaria (11-12)
Middle schoolGrado 6 (11-12)Casey Maass de la Secundaria Edison subraya la importancia de mantener a los estudiantes superdotados comprometidos y desafiados. Por ejemplo, en lecciones de historia, se les puede pedir que utilicen su conocimiento previo para crear proyectos creativos, como diarios históricos ficticios.1º ESO (12-13)Educación secundaria
Grado 7 (12-13)2º ESO (13-14)
Grado 8 (13-14)3º ESO (14-15)
 4º ESO (15-16)
High schoolGrado 9 (14-15)Sandy Swanson de la Preparatoria Menomonee Falls destaca el desafío de estimular a los estudiantes superdotados mientras se promueve la inclusión y el respeto mutuo en un aula diversa. La construcción de relaciones y el trabajo en equipo son fundamentales para integrar a los estudiantes de todos los niveles de habilidad, fomentando un ambiente de aprendizaje cooperativo y respetuoso.1º Bachillerato (16-17)Bachillerato
Grado 10 (15-16)2º Bachillerato (17-18)
Grado 11 (16-17) 
Grado 12 (17-18) 
Cada uno de estos enfoques refleja una comprensión profunda de las necesidades únicas de los estudiantes superdotados, reconociendo la importancia de desafiarlos intelectualmente mientras se promueve un entorno inclusivo que valora la diversidad y la colaboración. Los educadores juegan un papel crucial en la creación de aulas que no solo estimulen el potencial excepcional sino que también enseñen el valor de la empatía, el respeto mutuo y el trabajo en equipo.

Referencias

  • Santrock, J.W. (2021) Psicología de la educación. 6th & #170; ed. adaptada a la UNED. edn. Madrid [etc.]: McGraw-Hill (McGraw-Hill Create).

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