Procedimiento básico de los diseños de caso único

  1. Se toman varias medidas (medidas repetidas) de la variable dependiente para establecer su línea base, hasta conseguir su estabilidad (fase A).
  2. Se introduce el tratamiento (variable independiente).
  3. Se toman medidas repetidas de la variable dependiente durante la introducción del tratamiento (fase B), para conocer las variaciones que este produce en relación a las medidas establecidas en la primera fase (fase A). Si existen distintos tratamientos se utilizan las letras B, C, D, etc.

Kazdin (2001) señaló algunos aspectos a tener en cuenta para comprobar la efectividad del tratamiento que son los siguientes:

  • Evaluación continuada. Es fundamental que se realicen observaciones repetidas durante todo el periodo de la investigación.
  • Establecimiento de la línea base. Esta fase puede aportar dos tipos de información:
    1. Descriptiva, informa sobre el nivel existente de la conducta objeto de estudio.
    2. Predictiva, nos puede servir para predecir cómo evolucionaría la conducta en el caso en el que se aplicase o no el tratamiento.
    3. Estabilidad de la conducta. Es recomendable alcanzar la estabilidad de la conducta durante la fase de línea base (fase A) para poder estudiar con posterioridad el efecto del tratamiento.
  • Estudio de los cambios de tendencia o nivel de los datos. La variable dependiente puede incrementar o disminuir a lo largo del tiempo de forma sistemática (mostrando una tendencia) o hacerlo de forma brusca (cambiando de nivel).
  • Estudio de la variabilidad de los datos. Pueden existir pequeñas fluctuaciones o variabilidad de la conducta del sujeto a lo largo del tiempo. Cuantas más pequeñas sean estas fluctuaciones, más fácil será detectar el efecto del tratamiento, que debería provocar cambios mayores en los datos.
  • Estudio de la validez interna y externa. Es importante estudiar en qué medida los resultados obtenidos pueden atribuirse a la variable independiente y en qué grado son generalizables.
caso unico
Representación de diferentes patrones de línea base: a) estable, b) con tendencia ascendente, c) con tendencia descendente y d) cíclica. Cuando el conjunto de datos no sigue ningún tipo de orientación o tendencia y muestra pautas de variación mínimas (posiblemente atribuibles al azar), la línea se considera estable o estacionaria (Fig. a). Este tipo de línea conductual es muy apropiada para la aplicación inmediata del tratamiento. Pero, la línea base también puede mostrar variaciones a lo largo del registro, las cuales pueden aumentar o disminuir sistemáticamente, dando lugar a una tendencia ascendente o descendente (Figura b y c). Si la dirección de la tendencia de la línea base coincide con la prevista por el efecto del tratamiento, deberíamos seguir registrando la línea base hasta obtener una cierta estabilidad. Sin embargo, se puede introducir el tratamiento si se espera que el efecto de este haga cambiar el sentido de la línea base produciendo un cambio en la dirección de su tendencia. Cuando la línea base es cíclica (Fig. d), con grandes altibajos, deberíamos aumentar el número de observaciones hasta alcanzar la estabilidad o hasta poder identificar el patrón de las variaciones cíclicas.

Referencias

  • Quintanilla Cobián, Laura. Fundamentos De Investigación En Psicología. 2ª Ed. [adaptada a 7ª Ed. Normas APA]. ed. Madrid: Universidad Nacional De Educación a Distancia, 2020. Print. Grado (UNED) ; 6201104.

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