Programas de economía de fichas

Kazdin (1982); Milan (1987). La economía de fichas se ha utilizado para el tratamiento de diversas conductas problema y con distintas poblaciones.
fichas

La economía de fichas es un programa de contingencias que combina procedimientos de reforzamiento y de castigo. Básicamente consiste en entregar un reforzador generalizado (fichas) tras la emisión de la conducta deseable y retirarlo cuando la conducta meta es inadecuada. El valor de la ficha puede canjearlo por otros reforzadores seleccionados previamente. En los programas de económica de fichas se trata de que las conductas deseables reciban siempre consecuencia positiva sin tener que estar continuamente dispensando contingentemente los distintos reforzadores pactados para cada conducta. Los componentes concretos de un programa de economía de fichas son:

  1. Lista de conductas específicas que se pretende modificar.
  2. Indicación explícita del número de fichas que se pueden ganar por cada comportamiento.
  3. Reforzadores concretos por los que se pueden intercambiar las fichas o puntos obtenidos,
    procurando variedad (p. ej., minutos de recreo extra, cromos, tebeos, llamadas de teléfono, minutos de acceso a internet, etc.).
  4. Indicación clara y detallada de las reglas que regirán el programa, incluyendo el momento de entrega de fichas y cuándo se cambiarán por los reforzadores.

Las fichas pueden entregarse cada vez que se realiza la conducta deseada (refuerzo positivo) con el fin de incrementarla, o entregar el total de fichas al inicio del programa y se van retirando contingentemente a la realización de la conducta problema para reducirla (coste de respuesta). Se pueden utilizar programas de coste de respuesta cuando el número de conductas perturbadoras y la probabilidad de que se emitan es alto. De esta forma se transmite a la persona un nivel de confianza inicial en que podrá controlar la conducta-problema para tratar de conservar las fichas de partida (es lo que hace trafico con los puntos del carnet de conducir).

Recomendaciones para la aplicación correcta de los programas de fichas (Si no se tienen en cuenta estas recomendaciones, puede darse el problema que constituye el inconveniente principal de los programas de fichas y es que la conducta solo se mantenga mientras dure el programa):

  • Seleccionar bien los reforzadores, pues si se aplican en grupo, todos deben encontrar algún reforzador.
  • Manejar correctamente la demora del refuerzo. Al principio conviene su entrega frecuentemente y cambiar rápidamente por reforzadores. Al avanzar el programa, lo que interesa es que se acumulen las fichas para que adquieran más valor simbólico y dependan menos del reforzador tangible.
  • El programa debe ir retirándose poco a poco y así se transfiera valor reforzante de las fichas a la propia realización de la tarea y al refuerzo social.

Ventajas de los programas de economía de fichas:

  • Se puede entregar el reforzador inmediatamente sin interrumpir la actividad que se está llevando a cabo o salir del contexto (por ejemplo, en el ambiente escolar, no se puede dejar que un niño salga al recreo cada vez que realice la conducta adecuada).
  • Permite cuantificar la entrega de los reforzadores de manera que a mejor ejecución o mayor número de conductas correctas realizada, mayor sea el refuerzo según la propia valoración de la persona.
  • Evita que se produzca el fenómeno de la saciación al poder intercambiar la ficha por varios reforzadores (si al niño tras una conducta deseable se le entrega un caramelo, llegará un momento en que este pierda su valor). No ocurre en el caso de la ficha.
  • La ficha se asocia a muchas conductas y se puede cambiar por reforzadores varios, además también queda asociada a su vez, a otros secundarios (atención, alabanza y refuerzo simbólico de las personas del programa) y que van a seguir presentes cuando el reforzador se retire. De esta correcta asociación se mantendrán los logros alcanzados y no se volverá a línea base previa.

Los estudios indican una mayor utilización de estos programas en grupo o instituciones (instituciones de pacientes psiquiátricos crónicos, en centros de rehabilitación juvenil, instituciones que trabajan con personas con retraso mental, centros académicos para mejorar o modificar conductas perturbadoras en clase o mejorar el rendimiento académico o en el ambiente familiar).

Referencias

  • Díaz García, et al. Manual De Técnicas y Terapias Cognitivo Conductuales. Desclée De Brouwer : Universidad Nacional De Educación a Distancia, 2017.
  • Apuntes Adela C. Leal
  • Apuntes M. Goretti González

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