D E M O C R A T O P I A

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Trastorno de la personalidad límite

Es el TP que más atención recibe en la literatura científica, especialmente desde la publicación del DSM-III en 1980. El término «límite» se utiliza para describir este trastorno mental de varias maneras. Primero, se considera que quienes lo padecen se encuentran en la frontera o límite entre dos psicopatologías diferentes, presentando síntomas de ambas pero configurando una entidad nosológica nueva y distinta. Segundo, se puede entender que están en un punto intermedio en un continuo entre la normalidad y la psicopatología, limitando o lindando con cada uno de estos extremos. Tercero, se puede interpretar que están al borde mismo del fracaso o de la ruptura mental. Y cuarto, se puede entender que están en el límite o nivel más bajo de organización o estructuración de la personalidad.

La aplicación de estos criterios al trastorno límite conlleva que se le asocie con frecuencia a otros trastornos. Según Millon (1992), se ha asociado especialmente con los trastornos disociativos (la histeria y la personalidad múltiple), el trastorno esquizoafectivo y los trastornos afectivos. Según el DSM-5, también se ha relacionado con el trastorno esquizotípico.

Este trastorno puede manifestarse en etapas tempranas de la vida y, dependiendo de su gravedad y de la presencia de «incidentes críticos» en la vida del individuo, puede traspasar el límite con la normalidad y derivar en la presencia de psicopatologías. Además, actúa como un elemento de vulnerabilidad precipitante de otras psicopatologías graves, como psicosis y depresión mayor, sin que sea necesaria la mediación de un incidente crítico especialmente importante.

*Criterios para el diagnóstico del Trastorno de la personalidad límite según el DSM-5 (APA, 2013)
Patrón dominante de inestabilidad de las relaciones interpersonales, de la autoimagen y de los afectos, e impulsividad intensa, que comienza en las primeras etapas de la edad adulta y está presente en diversos contextos, y que se manifiesta por cinco (o más) de los siguientes hechos:

✅Esfuerzos desesperados para evitar el desamparo real o imaginado.
(Nota: No incluir el comportamiento suicida ni las conductas autolesivas que figuran en el Criterio 5).
✅Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas que se caracteriza por una alternancia entre los extremos de idealización y de devaluación.
✅Alteración de la identidad: inestabilidad intensa y persistente de la autoimagen y del sentido del yo.
✅Impulsividad en dos o más áreas que son potencialmente autolesivas (p. ej., gastos, sexo, drogas, conducción temeraria, atracones alimentarios).
(Nota: No incluir el comportamiento suicida ni las conductas autolesivas que figuran en el Criterio 5.)
Comportamiento, actitud o amenazas recurrentes de suicidio, o conductas autolesivas.
✅Inestabilidad afectiva debida a una reactividad notable del estado de ánimo (p. ej., episodios intensos de disforia, irritabilidad o ansiedad que generalmente duran unas horas y, rara vez, más de unos días).
✅Sensación crónica de vacío.
✅Enfado inapropiado e intenso, o dificultad para controlar la ira (p. ej., exhibición frecuente de genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).
✅Ideas paranoides transitorias relacionadas con el estrés o síntomas disociativos graves.
* No es materia de examen

Ejemplo caso clínico.

  • Nombre: Ana
  • Edad: 28 años
  • Género: Femenino
  • Estado Civil: Soltera
  • Ocupación: Estudiante universitaria
  • Antecedentes: Ana fue referida a la consulta de psicología por su médico de cabecera debido a una historia de impulsividad, cambios de humor extremos, relaciones interpersonales inestables y tendencia a la autolesión. Ana había sido diagnosticada previamente con depresión mayor y había recibido tratamiento con antidepresivos, pero su sintomatología persistía y se había vuelto más compleja en los últimos años.
  • Historia Clínica: Ana relató que desde la adolescencia ha tenido problemas emocionales y de conducta. Ha experimentado periodos de intensa tristeza, desesperanza y apatía, seguidos por episodios de euforia y excitación. Ha tenido dificultades para mantener relaciones cercanas, ya que suele idealizar a las personas al principio, pero luego las critica y se siente abandonada por ellas. Ana también ha tenido episodios frecuentes de irritabilidad y cólera intensa, a menudo desencadenados por situaciones aparentemente insignificantes. Ana ha tenido una historia de comportamientos impulsivos, como gastar dinero en exceso, tener relaciones sexuales promiscuas, abusar de sustancias y tener conductas de riesgo. Además, ha intentado el suicidio en varias ocasiones, y ha admitido haberse autolesionado como una forma de lidiar con la intensidad emocional que experimenta. Ana también ha tenido cambios rápidos y extremos en su sentido de identidad y autoimagen, y ha experimentado una sensación crónica de vacío emocional. En la entrevista clínica, se observó que Ana tenía una gran dificultad para manejar la frustración y la crítica, y tendía a reaccionar de forma impulsiva y emocionalmente intensa. Presentaba una marcada inestabilidad emocional, con cambios rápidos de humor y una dificultad para regular sus emociones. También mostraba una marcada inestabilidad en sus relaciones interpersonales, alternando entre idealización y desvalorización de las personas en su vida.
  • Evaluación Diagnóstica: Después de una evaluación exhaustiva, Ana fue diagnosticada con Trastorno de Personalidad Límite, de acuerdo con los criterios del DSM-5. Se identificaron múltiples características del trastorno, incluyendo la inestabilidad emocional, la impulsividad, la dificultad en las relaciones interpersonales y los problemas de autoimagen. Es importante destacar que un diagnóstico preciso solo puede ser realizado por un profesional de salud mental capacitado, y este ejemplo es puramente ficticio con fines ilustrativos.
  • Plan de Tratamiento: Se inició un plan de tratamiento integral para Ana, que incluía terapia psicoterapéutica individual y terapia de grupo, así como la colaboración con un psiquiatra para el manejo farmacológico de los síntomas. El enfoque terapéutico se centró en ayudar a Ana a desarrollar habilidades de regulación emocional, mejorar su capacidad para establecer relaciones saludables y trabajar en su autoimagen y sentido de identidad. También se enfocó en el manejo de impulsos y la prevención de autolesiones y conductas de riesgo.
Referencias
  • Belloch, Sandín, Ramos Campos, and Sandín, Bonifacio. Manual De Psicopatología. 3ª edición. Madrid [etc.]: McGraw-Hill Interamericana De España, 2020. Print.
  • ChatGPT

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