Trastornos del sueño relacionados con problemas respiratorios

Apnea e hipopnea obstructiva del sueño

Diagnóstico y características clínicas

El trastorno por apnea e hipopnea del sueño se produce cuando hay interrupciones en el paso del flujo aéreo completo en las vías respiratorias superiores durante el sueño, acompañadas por esfuerzos respiratorios musculares que no son suficientes para reabrirlas. Cuando se produce una reducción del oxígeno en sangre superior al 3% es cuando se contabiliza la apnea. Además, estas paradas respiratorias provocan que la persona se despierte para tomar aire. A menudo, estos despertares fragmentan el sueño y, aunque no sean percibidos de una forma consciente, impiden que se alcancen las fases de sueño más profundas. Por este motivo, el sueño no es reparador y la persona presenta una elevada somnolencia diurna y cansancio. La aparición de la apnea así como su gravedad dependen de varios factores, siendo uno de los más importantes el sobrepeso (obesidad), especialmente en varones.

Epidemiología y curso evolutivo
Prevalencia
Benjafield et al. (2019); Senaratna et al. (2017). Las tasas informadas oscilan entre el ó y el 27% para población adulta general, siendo mucho más elevadas en personas de mayor edad, donde alcanzan el 36% en hombres.
Benjafield et al. (2019); Senaratna et al. (2017). En el caso de las diferencias por sexo, este es un trastorno con una notable incidencia superior en varones. Las tasas para ellos llegan a ser hasta cuatro veces más elevadas que para ellas. Es cierto que, a partir de la menopausia, la prevalencia en mujeres aumenta, siendo la proporción de 1:2 respecto a los hombres del mismo grupo de edad. En el caso de los niños la prevalencia está en torno al 1-2%.

El trastorno por apnea e hipopnea del sueño es el más prevalente en población adulta después del insomnio, y el de mayor prevalencia si solo se tienen en cuenta los trastornos del sueño vinculados a alteraciones respiratorias. Debido a su fuerte asociación con la obesidad, las tasas de personas con síntomas de apnea son muy elevadas. En los estudios epidemiológicos y de revisión, los datos varían notablemente debido a la influencia de la edad de la muestra, así como de la técnica utilizada para su evaluación (siendo el uso de termistores o únicamente de pruebas de desaturación de oxígeno en sangre mucho menos fiables que la polisomnografía).

Inicio y evolución

El inicio de la apnea es variable respondiendo a su causa y evolución. En primer lugar, se observa un patrón en niños entre los tres y ocho años, debido al tamaño de la vía aérea superior. En este caso, la apnea suele desaparecer al principio de la adolescencia con el desarrollo anatómico asociado y el aumento de la tráquea y la garganta. En segundo lugar, destaca un patrón de inicio en la adultez media producido por un aumento en el peso del individuo. En este caso es habitual que el síntoma inicial sea el ronquido, que es frecuente que se produzca con años de antelación. Progresivamente se incrementa la frecuencia e intensidad del mismo y aparecen otros síntomas, como apneas o hipopneas con baja frecuencia. Es habitual que la persona no sea consciente de estas paradas.

Gravedad
Jurado-Gámez et al. (2015). El diagnóstico de apnea y su gravedad se vinculan con accidentes laborales, absentismo laboral y menor productividad.
Terán-Santos et al. (2017). El número de apneas o hipopneas por hora se relaciona con una mayor probabilidad de sufrir accidentes de tráfico; de hecho, la legislación española prohíbe que los pacientes con apneas moderadas o graves renueven el permiso de conducir sin un informe sobre el adecuado cumplimiento del tratamiento de presión positiva continua en las vías respiratorias o CPAP por sus siglas en inglés.
Apnea e hipopnea obstructiva del sueño (DSM-5)
En el DSM-5, únicamente se indica la necesidad de determinar la gravedad del mismo. Este dato está directamente vinculado con el número de apneas que se presentan de media por hora de sueño.

Leve: Una cantidad de apneas por hora inferior a 15.
Moderada: Una cantidad de apneas por hora entre las 15 y las 30.
Grave: Una cantidad de apneas por hora mayor de 30.

Apnea central del sueño

Diagnóstico y características clínicas
Muza (2015). La diferencia fundamental con el tipo de apnea obstructiva es que, en el caso de la apnea central, no hay una obstrucción de las vías respiratorias .

En este caso la apnea se produce por problemas musculares o por una variabilidad del volumen aéreo, así como por alteraciones neurológicas o de su desarrollo. Además, las apneas se contabilizan cuando son iguales o superiores a los 20 segundos de duración (OMS, 2018).

Epidemiología y curso evolutivo
Prevalencia
Kerkhof (2017). En un estudio de los Países Bajos se estimaba que únicamente un 4% de los pacientes con trastornos respiratorios del sueño tenían diagnóstico de apnea central.

La apnea central del sueño es un trastorno infrecuente ya que en escasas ocasiones se da por sí mismo en ausencia de otras condiciones médicas. Los pocos datos epidemiológicos existentes indican que es notablemente más frecuente en hombres y en personas de mayor
edad.

Inicio y evolución

El inicio de este trastorno se suele fijar tras la aparición de otra condición médica, siendo las más comunes las respiratorias, neurológicas y musculares. Además de ello, cuando el trastorno es idiopático, el inicio suele ser en edades avanzadas.

Tipos de apnea central del sueño
Apnea central del sueño (DSM-5)
Cuando la causa no es médica, en el DSM-5 se diferencian dos grandes tipos (además de un tercero caracterizado por un origen en el consumo de opiáceos).

Apnea central del sueño idiopática: este es el diagnóstico por defecto cuando únicamente hay paradas respiratorias durante el sueño, siempre que no se produzcan signos de obstrucción en las vías respiratorias. Mediante la polisomnografía se distingue de la apnea obstructiva del sueño porque en estas paradas hay ausencia de movimientos torácicos y abdominales.
Respiración de Cheyne-Stokes: esta respiración se caracteriza por tener un ritmo inestable, alternando respiraciones profundas con otras superficiales que en algunos casos llegan a ser paradas completas. Cuando estas paradas exceden las cinco por hora y se acompañan por despertares frecuentes y somnolencia diurna, se debe diagnosticar apnea central del sueño con respiración Cheyne-Stokes.

Hipoventilación relacionada con el sueño

Diagnóstico y características clínicas

El trastorno de hipoventilación se establece cuando, durante el sueño, se producen disminuciones notables en la respiración que provocan un aumento en la cantidad de CO2. Para su diagnóstico es fundamental el uso de la polisomnografía. Aunque no se considera fundamental para el diagnóstico, sí es habitual que los pacientes presenten fatiga, somnolencia diurna y otras molestias al despertar.

Epidemiología y curso evolutivo
Prevalencia
Shepherd y Tsai (2017). Se produce de forma fundamental cuando existen otras afecciones médicas u obesidad que inician y mantienen el problema. Incluso en estos casos su prevalencia no es muy elevada, pese a que son muy diversos los problemas de salud que pueden provocarla.

La prevalencia de la hipoventilación idiopática es muy baja.

Inicio y evolución

El trastorno de hipoventilación suele iniciarse asociado a otras afecciones médicas o a la obesidad. Suele ser progresivamente más grave según aumenta la edad, según empeoran los trastornos asociados o cuando la persona aumenta de peso.

Subtipos
Hipoventilación relacionada con el sueño
Cuando la causa no es médica, en el DSM-5 se diferencian dos grandes tipos (además de un tercero caracterizado por un origen en el consumo de opiáceos).

Hipoventilación idiopática: cuando no se produce con una causa médica o por obesidad.
Hipoventilación alveolar central congénita: se produce al nacer.
Hipoventilación por obesidad: cuando se debe a sobrepeso u obesidad, especialmente marcado en personas con un índice de masa corporal por encima de 30.
Hipoventilación concurrente relacionada con el sueño: cuando se debe a enfermedad médica.

Referencias

  • Belloch, Sandín, Ramos Campos, and Sandín, Bonifacio. Manual De Psicopatología. 3ª edición. Madrid [etc.]: McGraw-Hill Interamericana De España, 2020. Print.

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