Utilización de la investigación NO manipulativa en la psicología aplicada

Los estudios no manipulativos son de gran utilidad en el ámbito aplicado. Por ejemplo, en neuropsicología se han estudiado las funciones de los hemisferios utilizando diseños prospectivos simples, concretamente se selecciona a los participantes según las lesiones cerebrales que padecen y se observa su comportamiento. Se estudia si existen diferencias significativas en las respuestas a test neuropsicológicos y se establecen inferencias acerca del papel de las regiones afectadas sobre la conducta. En el ámbito educativo también son numerosas las investigaciones que utilizan los diseños ex post facto. Entre las múltiples aplicaciones podríamos citar el estudio de variables relacionadas con el rendimiento o el éxito escolar como el autoconcepto, el género, la actitud, las diferencias culturales, el ambiente familiar, etc.

Estudios epidemiológicos

La Epidemiología según la Organización Mundial de la Salud (OMS) «… es el estudio de la distribución y los determinantes de estados o eventos (en particular de enfermedades) relacionados con la salud y la aplicación de esos estudios al control de enfermedades y otros problemas de salud». Los estudios epidemiológicos pueden ser de carácter descriptivo o analítico.

  • Descriptivo. El objetivo general es examinar la distribución de una enfermedad dentro de una comunidad, determinando su frecuencia en diversos grupos o categorías de interés. La función descriptiva tiene gran relevancia en epidemiología.
  • Analítico. En epidemiología también se llevan a cabo investigaciones con finalidad analítica en las que se recurre a diseños experimentales, cuasiexperimentales y ex post facto.
    • Diseños experimentales y cuasiexperimentales. Son diseños con estrategia manipulativa. Constituyen herramientas valiosas en epidemiología para evaluar los efectos de la intervención con nuevos tratamientos y/o terapias. En estos casos se establecen comparaciones entre grupos tratados y no tratados. Todos estos diseños se han ido desarrollando en los temas precedentes, por lo que vamos a dedicar el siguiente apartado al desarrollo de los estudios descriptivos. En ellos, se utilizan los diseños transversales o de prevalencia. Estos estudios son útiles cuando se conoce poco acerca de lo que queremos estudiar y, normalmente, sirven como inicio de posteriores investigaciones con objetivo analítico y/o predictivo.
    • Diseños ex post facto. Son diseños con estrategia no manipulativa. Muy utilizados en Epidemiología. El propósito de estos estudios es identificar la etiología o la causa de una enfermedad, y los factores de riesgo relevantes, además permiten sugerir posibles estrategias de intervención. Estos estudios se realizan cuando se conoce bastante sobre la enfermedad antes de la investigación y se tienen hipótesis específicas.
Diseño transversal o de prevalencia

Al comenzar una investigación sobre un determinado fenómeno, a veces, es mejor empezar por los estudios descriptivos ya que tienen la ventaja de orientar rápidamente las acciones que se deben dirigir y desvelar las asociaciones significativas que deben ser investigadas con los diseños de carácter analíticos y/o predictivo. Un tipo de estudio descriptivo utilizado frecuentemente es el diseño transversal o de prevalencia. Con este tipo de estudio se describe una serie de variables en una población determinada y en un momento determinado. La realización de un estudio transversal o de prevalencia requiere definir claramente la población de referencia, los criterios de exclusión e inclusión de los individuos en el estudio, la definición de las variables y la definición de «caso». En estos estudios las medidas de frecuencia utilizadas fundamentalmente son la prevalencia y la incidencia. La prevalencia tiene en cuenta los casos existentes de una enfermedad, mientras que la incidencia se refiere solo a los casos nuevos en un periodo de tiempo concreto.

Prevalencia (o tasa de prevalencia)

La tasa de prevalencia según OMS se define como «el número de casos existentes de una enfermedad u otro evento de salud dividido por el número de personas de una población en un período específico. Cada individuo es observado en una única oportunidad, cuando se constata su situación…». La tasa de prevalencia se calcula mediante el cociente entre el número de casos identificados en el momento del estudio y la población total en la que se producen. Se puede calcular la prevalencia de enfermedades y de factores de riesgo.

sobrepeso infantil
Incidencia (o tasa de incidencia)

Según la OMS la tasa de incidencia se define como «el número de casos nuevos de una enfermedad u otra condición de salud dividido por la población en riesgo de la enfermedad (población expuesta) en un lugar específico y durante un período específico». Es decir es la proporción de casos nuevos de una enfermedad que se desarrolla en una población expuesta, durante un periodo de tiempo determinado. La fórmula para el cálculo de la Incidencia es la siguiente: Incidencia= nº de casos nuevos de una enfermedad durante un período Incidencia/n.º de individuos (expuestos) durante dicho periodo.

Tanto las fórmulas de prevalencia como de incidencia nos informan de proporciones (valores de 0 a 1), sin embargo, se suelen expresar en forma de porcentajes. En el siguiente cuadro se plantea una investigación realizada por García-Jiménez et al. (2004) en la que se lleva a cabo un estudio transversal o de prevalencia.

Diversos estudios han mostrado la alta prevalencia de trastornos del sueño entre los adolescentes. Como causa se invocan factores psicológicos, hormonales, puberales y hábitos de sueño inadecuados. Los objetivos de esta investigación fueron conocer la prevalencia de trastornos del sueño en la población adolescente, describir los hábitos de sueño y la relación Fundamentos de investigación en Psicología de los trastornos del sueño con el cansancio o somnolencia diurna. Se realizó un estudio epidemiológico transversal, con 1.155 alumnos de 1.º y 4.º de Enseñanza Secundaria Obligatoria, de los cuales 537 eran chicos y 618 chicas, con una media de edad de 14,03 ± (SD) 1,86 años. Los participantes debían cumplimentar un cuestionario anónimo autoadministrado. Los resultados encontrados fueron que duermen una media de 8 h 18 min. entre semana y 9 h 40 m los fines de semana. El 38,55% refiere sueño de mala calidad, un 23,1% dificultad de conciliación, el 38,2% despertares nocturnos y el 15,9% despertar precoz. El 17,7% manifiesta queja de sueño más algún síntoma de insomnio; la prevalencia de insomnio encontrada fue del 9,9%. Roncan el 20,5% y las parasomnias más frecuentes son: las somniloquia (45,4%) y las pesadillas (29,5%). Un 53% se queja de excesiva somnolencia diurna. El insomnio es más frecuente en los adolescentes mayores (con antecedentes familiares) que fuman y beben y que duermen menos tiempo en el fin de semana. Los insomnes presentan más síntomas de ansiedad y depresión, así como más somnolencia durante el día. Se concluyó que los trastornos del sueño son muy prevalentes entre los adolescentes y están relacionados con múltiples factores, lo que les lleva a un importante cansancio e hipersomnolencia durante el día. Por otra parte, se encontró que la ruptura de los hábitos de sueño, en el fin de semana, y un tiempo de sueño insuficiente se relaciona con la aparición de insomnio.

Diseño transversal o de prevalencia. Investigación realizada por García-Jiménez et al. (2004)

El análisis de datos de los estudios descriptivos transversales nos aporta información de los siguientes aspectos:

  1. Cuantificación de la frecuencia de presentación de la enfermedad y su distribución en la población en función de variables epidemiológicas.
  2. Si se segmentan los datos por grupos, pueden aportar información sobre poblaciones de riesgo, de utilidad para la planificación de programas o intervenciones preventivas.

Podemos resumir la utilidad de los diseños de prevalencia en los siguientes aspectos:

  1. Proporcionan información sobre los aspectos de salud de una comunidad y determinan sus necesidades.
  2. Aportan conocimiento sobre la prevalencia de una enfermedad o de un factor de riesgo.
  3. Permiten generar hipótesis etiológicas.
  4. Pueden encaminar la toma de acciones preventivas.
  5. Pueden sugerir posteriores investigaciones para la evaluación de intervenciones.

Señalar que en estos diseños, para la obtención de datos, se pueden utilizar registros institucionales o las encuestas, de las que se tratará en el próximo tema.

Referencias

  • Quintanilla Cobián, Laura. Fundamentos De Investigación En Psicología. 2ª Ed. [adaptada a 7ª Ed. Normas APA]. ed. Madrid: Universidad Nacional De Educación a Distancia, 2020. Print. Grado (UNED) ; 6201104.

Deja un comentario

15 − doce =

Ir al contenido